Saltar al contenido principal
Page 395 of 2471
1 393 394 395 396 397 2.471

Cambios de centro de trabajo, entre la norma y la opacidad: ahora en Zacatecas.

Por: Abelardo Carro Nava

El proceso de cambio de centros de trabajo, regularmente, si no es que siempre, se ve rodeado de una serie de omisiones, opacidades e irregularidades administrativas en las distintas Secretarías de Educación de la República Mexicana. Es, sin duda, un tema que no debe tomarse a la ligera pues la movilidad del personal adscrito a estas dependencias es un derecho del que goza todo trabajador, independientemente de la o las razones que lo hayan llevado a tomar una decisión de esta naturaleza.

Así lo establece la Ley General del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (LGSCMM) en su artículo 90, correspondiente al Título Sexto, Previsiones Generales: “La Secretaría establecerá, mediante disposiciones de carácter general, de conformidad con la legislación laboral aplicable, las reglas de los procesos para la autorización de cambios de centros de trabajo, dentro de la entidad federativa de que se trate, así como los cambios de una entidad federativa a otra. Los cambios de adscripción se realizarán únicamente al término del ciclo escolar, salvo por necesidades de servicio o por razones de enfermedad, peligro de vida y seguridad personal debidamente comprobadas. En dichas disposiciones, se contemplarán los términos de participación de las representaciones sindicales para garantizar los derechos y las prestaciones laborales en términos de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y la demás normatividad aplicable. Las autoridades de educación media superior, las autoridades educativas de las entidades federativas y los organismos descentralizados tomarán las medidas necesarias a efecto de que el periodo mínimo de permanencia en el centro de trabajo será de dos años, salvo por causas de fuerza mayor. Los cambios de centro de trabajo que no cuenten con la aprobación de la autoridad correspondiente serán sancionados conforme a la normatividad aplicable. Dichos cambios, en ningún caso, serán objeto de regularización”.

Pero también, el Reglamento Interno de la Secretaría de Educación Pública (RISEP) en su Artículo 27, referente a las atribuciones de la Dirección General de Recursos Humanos y Organización, Fracción XVIII: “Administrar y operar el proceso de control de plazas del personal de las unidades administrativas de la Secretaría, así como coordinar los procesos de movilidad de su personal”.

Y bueno, para tales propósitos, la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (USICAMM) emitió, en 2021, las Disposiciones Generales del Proceso para la Autorización de Cambio de Centro de Trabajo cuyo objetivo, como su nombre lo indica, consiste en regular el proceso para la autorización de cambio de centro de trabajo del personal docente, técnico docente, asesor técnico pedagógico, de dirección y supervisión, dentro de las entidades federativas, así como los cambios de una entidad federativa a otra, en educación básica y en educación  media superior.

Ahora bien, con estos referentes que en el papel lucen muy bien, las distintas áreas o departamentos que forman parte de las estructuras de las Secretarías de Educación de los estados, implementan diversas acciones que forman parte del proceso referido y, para lo cual, de acuerdo a sus circunstancias, recursos o materiales, pero, sobre todo, con el conocimiento del personal presumiblemente participante, comienzan a desarrollar las actividades para que se logre este propósito, y es aquí donde las cosas dejan de lucir muy bien, pues las inconsistencias surgen cuando las convocatorias son elaboradas y publicadas sin conocimiento de causa y sin considerar las posibles consecuencias que podrían desprenderse entre los aspirantes y las propias dependencias administrativas dado que los criterios de valoración que se establecieron para revisar la documentación recibida, así como la emisión de resultados, distan mucho de ser transparentes. Para muestra un botón, o dos botones, si usted gusta.

Hace unos días, en Tamaulipas, fueron rechazadas solicitudes de cambio de centro de trabajo de algunos profesores porque su techo financiero no estaba actualizado. Una situación que la Secretaría de Educación de Tamaulipas no resolvió con la brevedad que el caso ameritaba para que los trabajadores de la educación, adscritos a esa dependencia, no enfrentaran una problemática al momento de participar en el proceso de movilidad de este año. En este caso, la Coordinación Estatal del Servicio Profesional Docente, no tomó en cuenta la situación que “vivían” esos maestros por lo que, en un principio, no fueron considerados, sin embargo, después de acudir a otras instancias en esa misma Dependencia, logró resolverse de manera favorable para éstos. ¿Desconocimiento, omisión u opacidad de parte de quien se encuentra al frente de una responsabilidad de esta naturaleza? Afortunadamente tal problema fue resuelto y el personal demandante se vio favorecido pues la razón les asistió en ese momento.

Desafortunadamente en Zacatecas la cosas no ha tenido el mismo fin, pues la emisión de resultados derivados del proceso de este año presentó ciertas irregularidades, entre las que destacan: a) emisión de una primera lista de ordenación sin nombres y, posterior a ello, publicación de otra lista con nombres en las que se observaba que se habían movido los lugares dados a conocer en la primera de ellas, ¿por qué dos listas?; b) valoración de los documentos recibidos sin que los criterios de revisión fueran claros, transparentes y equitativos, por ejemplo en el tema de la antigüedad, a diversos solicitantes se les asignó una antigüedad menor de la que poseen (debidamente comprobada mediante constancia que la misma dependencia entrega) y a otros se les incrementó ¿la razón?; c) criterios de desempate inconsistentes pues, siguiendo con el ejemplo de la antigüedad, la dependencia no reportó la información, necesaria y suficiente, pero sobre todo, transparente, de los indicadores de desempate empleados entre dos, tres, cuatro o cinco participantes que tuvieran los mismos años y meses de servicio, en el centro de trabajo, etc.; d) inconsistencias en la emisión de constancias por parte de la Secretaría pues, esta institución, emitió constancias de servicios y de promoción con datos diferentes que, por obvias razones, influyeron en la valoración de los criterios de desempate ¿no existe una base de datos confiable y debidamente actualizada?.

Este tipo de omisiones, opacidades e irregularidades administrativas en esa entidad federativa originó, como parece obvio, una sentida protesta por parte de los afectados, profesores y profesoras de distintos niveles educativos quienes, en días pasados demandaron la revisión de este proceso, hecho que obligó a la autoridad educativa a abrir sus puertas para establecer una mesa de diálogo que, hasta el momento en que cierro estas líneas, ha permitido revisar cada uno de los casos en lo que, como he señalado, existen este tipo de cuestiones; no obstante, ¿qué hubiera pasado si nadie se hubiese inconformado?

Tengo en mi memoria, la imagen de algunos funcionarios de alguna Secretaría de Educación, quienes, de manera conjunta y secreta con representantes de alguna Sección del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, con listas en mano, “palomeaban” quienes serían acreedores a dichos cambios de centro de trabajo.

Un pasado, a todas luces negro que, desde luego, tiene que desaparecer. Esperemos no sea el  caso en la entidad que refiero.

Al tiempo.

Referencias:

SEGOB. (2019). Decreto por el que se expide la Ley General de Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros. DOF. Recuperado de: https://dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5573860&fecha=30/09/2019

SEGOB. (2020). Reglamento Interior de la Secretaría de Educación Pública. DOF. Recuperado de: https://www.dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5600454&fecha=15/09/2020

SEP. (2021). Disposiciones Generales del Proceso para la Autorización de Cambio de Centro de Trabajo. USICAMM.

Fuente: http://www.educacionfutura.org/cambios-de-centro-de-trabajo-entre-la-norma-y-la-opacidad-ahora-en-zacatecas/

Comparte este contenido:

SEP: La absurda línea de continuidad

Por: Juan Carlos Miranda Arroyo

Durante su anuncio como secretaria de Educación Pública, Delfina Gómez, adoptó, extrañamente, dos caras…

La Secretaría de Educación Pública (SEP) que es responsable de la administración federal de la educación en México, por el momento, en la actual gestión (2018-2021), no tiene intención de cambiar el rumbo. Prevalece una absurda línea de continuidad con respecto a lo realizado durante el periodo sexenal anterior (2012-2018). Hay evidencias y rastros que conducen a esa conclusión.

Desde que la Maestra Delfina Gómez asumió el relevo en la titularidad como autoridad educativa federal (en la cima de la burocracia), en febrero de 2021, sólo se ha asomado una sola intención: “hacer el máximo esfuerzo para que nada cambie”.

Durante su anuncio como secretaria de Educación Pública, Delfina Gómez, adoptó, extrañamente, dos caras: 1) Una posición crítica, por una parte, y 2) Una actitud de autocomplacencia, por otra.

En la fase crítica, por ejemplo, destaca lo siguiente como ejemplo: “Agregó que muchos maestros, como ella, vivieron o fueron testigos de abusos, de simulaciones, desvíos y de negligencia, en suma, de la corrupción de la noble Secretaría; se pasó de figuras notables y verdaderos idealistas a simples burócratas, administradores de una institución sin alma, automatizada y utilizada.” (1)

Con otra cara, en la etapa de autocomplacencia, sorprendió a más de una y un observador debido a una de sus primeras declaraciones como secretaria del ramo educativo, pues Delfina mostró identificación con otra línea de trabajo y orientación: el no cambio. La crítica a la institución no se volvió crítica de la gestión de su antecesor: “No vengo a hacer cambios”.

Todo indicaba, por lo tanto y para ella, que todo estaba bien. Que la administración de la “Excelencia Musical” había hecho su trabajo en forma adecuada. “Las cosas públicas de la educación estuvieron en buenas manos”, es algo que se podía interpretar de sus dichos.

Al final, lo que la Maestra Delfina muestra, en lo que va de este relevo (febrero-junio de 2021), es que los impulsos de continuidad de la Reforma 2013 y de devaluación del magisterio, forman parte de la línea de políticas públicas educativas propias del periodo Moctezuma-Gómez en la SEP: (2018-2021). ¿Cuándo y cómo se romperá esta línea? ¿La legislatura federal (Cámara de Diputados) que iniciará su periodo (2021-2024) en septiembre próximo, se hará cargo de lo que se requiere en el contexto legislativo o de diseño de leyes? ¿Esa institución del Estado mexicano será factor de ruptura? Ello implicaría insertar los cambios que sean necesarios en términos de las prioridades educativas nacionales, no corporativos.

Particularmente, el diseño institucional y el marco legal que se eligieron en la coyuntura de cambios de 2019, no permite reivindicar a las y los maestros en servicio: La ley del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros de la educación obligatoria (Ley SICAMM), no está a la altura ni cerca de la revaloración magisterial que se requiere, puesto que lo que asegura es la conservación de las prácticas corporativistas.

Existen múltiples quejas de las y los profesores, así como de las y los directivos escolares debido a las inconsistencias existentes en su operación e interpretación sesgada, y que perjudican las intenciones de promoción, en lo que toca a los criterios para que las y los candidatos ser aceptados en los procesos de evaluación (me refiero a los trámites previos; ni siquiera se trata de problemas sobre el modelo de la evaluación, aunque ese es otro tema a considerar).

Docentes que cuentan con más de 10 años de servicio y que han realizado estudios de posgrado, han sido sistemáticamente rechazados por la Unidad respectiva que está a cargo de la SEP (USICAMM), durante el proceso de inscripciones para promociones verticales u horizontales, por no contar con un título de Normal Básica (de este modo, se rechazan a titulados con licenciatura o posgrado de instituciones de educación superior diferentes). Hecho que resulta, sin duda, un grave error en términos de la revaloración magisterial basada, principalmente, en la experiencia profesional dentro de la escuela pública; docentes que, además, se han preparado a través de programas de posgrados en educación.

Eso, sin duda, constituye un conjunto de actos de discriminación profesional. Más allá de la ideología de la “meritocracia”, éste es un asunto de consistencia o de congruencia académica y educativa.

Acerca de la USICAMM, las Cartas de Francisco están sobre la mesa (Francisco Cartas es el actual titular de esa Unidad): Que renuncie, de acuerdo, por ineptitud e incapacidad, pero hay que recordar que el problema, además de administrativo y burocrático, es estructural y de diseño institucional.

Sin embargo, los pronunciamientos y omisiones de la actual titular de la SEP, son sintomáticos. En su discurso, en Palacio Nacional, de febrero de 2021, la Maestra Delfina: “Abundó que hace dos años inició el cambio en la Secretaría, su limpieza, su despertar, pero hoy ese cambio, no solo debe continuar, como lo ha hecho efectivamente Esteban Moctezuma Barragán, de manera contundente, sino también deberá adquirir mayor velocidad y profundidad.” (misma fuente)

¿De verdad no se requieren cambios en la operación de las diferentes áreas de la SEP? ¿Todo bien en la USICAMM? ¿Y los programas nacionales como el PETC o el PRONI?
Debido a las inconsistencias mencionadas (desafortunados procesos de promoción), así como los desatinos de parte de la autoridad educativa federal, en lo que concierne a los criterios institucionales que se habrán de adoptar para el regreso a clases presenciales, con el consenso del magisterio en servicio o en activo, da la impresión o queda la percepción de que la SEP y el sistema educativo, todo, es como un gigantesco barco a la deriva… Sin capitán a bordo.

Más preguntas: ¿Dónde están los demás actores de la escena educativa nacional? ¿Dónde están las representaciones sindicales (oficialistas y disidentes) para luchar por la marginación que han sufrido muchas y muchos agremiados? ¿Qué opinan las y los especialistas en educación sobre estos actos de discriminación profesional?

En la base, es decir, en las escuelas, las y los docentes no están de acuerdo con la línea del “no cambio” en la SEP, sobre todo cuando se tienen evidencias de la inoperancia, la soberbia y la improvisación de la USICAMM. ¿Qué tendrá que suceder para que inicien los cambios y se subsanen las fallas institucionales? ¿Cuándo y cómo se impulsarán nuevos vientos de cambio en la estructura y los procedimientos para la promoción de docentes y directivos? ¿La próxima legislatura se abrirá a la sociedad para rediscutir los destinos de la educación pública en México o se mantendrá la absurda línea de continuidad, también, desde ahí?

La Maestra Delfina habrá de operar una doble ruptura: Con la Reforma de 2013, cuyos resabios continúan, y con las/los funcionarios y las orientaciones que dejó Esteban Moctezuma durante su paso por la dependencia.

Fuente consultada:

(1) Boletín SEP no. 31. Asume Delfina Gómez Álvarez como titular de la Secretaría de Educación Pública.

jcmqro3@yahyoo.com

@jcma23

Fuente: https://profelandia.com/sep-la-absurda-linea-de-continuidad/

Comparte este contenido:

Vida cotidiana reimaginada

Por: Dinorah García Romero 

El proceso de reimaginar la vida cotidiana requiere, además, una reflexión permanente de la interrelación entre la vida y la muerte.

Desde marzo de 2020 hasta la fecha, la vida cotidiana de los dominicanos y de muchos países del mundo ha experimentado un giro significativo. Cada día se producen hechos que requieren respuesta efectiva, a tiempo y en consonancia con la realidad generada por la pandemia global.  Pero cuando la situación problemática se prolonga en el tiempo, se  institucionalizan  rutinas diferentes que exigen un comportamiento distinto también; afloran nuevos desafíos y emergen nuevas respuestas. Si auscultamos la vida cotidiana propia y observamos con atención la de los demás, vamos a encontrar similitudes y rasgos específicos que dan cuenta del talante elegido para vivir en esta época especial. Se constata, además, la resistencia del ser humano a desprenderse de las rutinas anteriores. Se buscan todos los medios para volver a lo anterior, porque era mejor. Casi siempre, pensamos que lo de ayer es mejor que lo de hoy y con lo que se puede resolver cualquier situación difícil. Se advierte una debilidad acentuada en el ser humano para acoger sin miedo las novedades que va presentando la vida. La inseguridad nos lleva a repetir las prácticas a las que estamos habituados. Tendemos a desarrollar una adaptación acrítica, que nos envuelve y domina. Actualmente, nos movemos en una línea temporal que requiere una vida cotidiana mediada por la creatividad y la audacia para entenderla y sobrevivir. Ahora no vale la reproducción de formas de actuar en otros tiempos y espacios. Se impone la necesidad de reimaginar la vida cotidiana, de repensarla con un pensamiento flexible y emancipado.  Para ello es necesario contar con una voluntad firme y educada. Sin la intervención de la voluntad, es difícil entrar en un proceso de reinvención de la práctica en la cotidianidad. A la voluntad ha de unirse la razón. Es precisa una actuación ágil para que ambas facultades funcionen en una misma dirección. La interrelación entre la voluntad y la razón ha de posibilitar que la persona asuma, de forma consciente y responsable, los nuevos modos de ser, estar y actuar que les exigen los tiempos marcados por la pandemia.

Reimaginar la vida cotidiana hoy tiene implicaciones personales, sociopolíticas, económicas y éticas. De igual manera, comporta una reorganización de las relaciones interpersonales, laborales y sociales. Supone, además, una nueva manera de organizar y de utilizar los espacios propios y colectivos. Implica un modo diferente de entender y de asumir el trabajo; y de comprender su interdependencia de la salud personal, familiar y social. De otra parte, requiere una comprensión nueva del sentido de la distancia social, de quedarse en casa; y de gestionar las fiestas con criterios sociales y de salud. El sentido de fiesta no desaparece. Se fortalece en estos tiempos, pero demanda una organización y una gestión marcadas por el respeto al bienestar personal y colectivo. Se ha de priorizar, ante todo, la vida personal y la social. El protocolo de bioseguridad no forma parte de acciones optativas, constituye un prerrequisito ineludible. Es tiempo de recomponer el sentido común de las personas adultas y jóvenes. En una nueva cotidianidad cargada de incertidumbres e inestabilidad, el esfuerzo de reimaginarla se vuelve difícil, pero no imposible. Es una tarea y un desafío de todos. Es necesario construir ambientes cotidianos que contribuyan a valorar la vida personal y colectiva. Importa el esfuerzo de reimaginar nuevas formas de compartir, de establecer lazos solidarios, de encontrar el lado  revitalizante del día a día que nos toca enfrentar. Es una oportunidad para prevenir aburrimientos estériles y sacar a flote talentos escondidos o debilitados por la presión de volver a lo de ayer o de antes de ayer. Reimaginar la vida cotidiana es desarrollar la libertad y descongestionar el pensamiento de ataduras. Es, también, fortalecer el autogobierno de la voluntad y de la diversidad de capacidades que nos permiten avanzar en madurez y sabiduría. El proceso de reimaginar la vida cotidiana requiere, además, una reflexión permanente de la interrelación entre la vida y la muerte; la relectura sistémica de lo que sentimos, hacemos y vivimos. De ahí la necesidad de una mirada reflexivo-crítica de la realidad personal y social, que posibilite una vida cotidiana gratificante y coherente con los hechos y acontecimientos que enfrentamos diariamente.

Fuente: https://acento.com.do/opinion/vida-cotidiana-reimaginada-8954314.html

Comparte este contenido:

La importancia de la educación consciente a través de la Filosofía

Por: Educación 3.0

Transformar la educación pasiva de los conocimientos hacia una educación consciente es el hilo conductor de este artículo escrito por Alejandro Moreno Lax, autor de ‘Filosofía viva. Una iniciación a la vida filosófica’.

En los modelos educativos hay un temario sistemáticamente ausente, el que se refiere al conocimiento de sí mismo. En la actualidad disponemos de tantos ‘conocimientos’ que en las escuelas se producen muchas discusiones en torno a cuáles han de ser los prioritarios y cuáles no: cuántas horas para Matemáticas, cuántas para Lengua… Lo que tienen en común estos debates es que no se cuestionan la forma de entender el conocimiento, pues tienden a asumirlo como algo ya demostrado, registrado, clasificado, objetivado y descubierto por ‘otros’. Es decir, los estudiantes son receptores más o menos vacíos que reciben con cierta pasividad un contenido exterior que han de memorizar y ‘aprender’. Poco importa lo que piensen al respecto y la utilidad que le encuentren a dicho saber; y todavía importa menos, más allá de lo anecdótico, si ellos traen algún saber que vaya más allá de lo establecido por el programa de estudios.

De alguna manera, lo que en su día fue un revolucionario modelo emancipador que ha enseñado a millones de personas a leer, escribir, contar… bebe de este imaginario cultural basado en la división entre quienes saben y los que no saben, entre quienes ‘poseen’ un conocimiento ‘científico’ y los que no. Lo curioso de todo esto es que no hay nada menos científico que esta visión educativa que entiende a los alumnos como entidades pasivas, una visión dentro de la cual apenas hay lugar para espíritus científicos, para seres inquietos capaces de investigar por sí mismos y desarrollar sus capacidades.

Conócete a ti mismo

Pero aquí no acaba el asunto. En el modelo educativo actual, los alumnos no sólo son (de forma implícita) asumidos como pasivos, como receptores de contenidos construidos por otros; no solo carecen de espacio para desarrollar sus capacidades; sino que, además, carecen de espacio para conocerse a sí mismos. Aquí está lo fundamental.

educación consciente

Esto quiere decir que no es relevante en su desarrollo educativo contactar con los límites impuestos por la personalidad; dilucidar los supuestos y creencias asumidos automáticamente de otras personas y que les lleva a vivir una vida que no ha sido elegida por ellos; reconocer los personajes egóticos con los que se identifican y enmascaran su ser; en definitiva, un espacio donde pueden reconocer su ser, donde puedan contactar con la ‘experiencia de ser’.

“No hay nada menos científico que esta visión educativa que entiende a los alumnos como entidades pasivas, una visión dentro de la cual apenas hay lugar para espíritus científicos”

Por eso lleva razón el educador Carlos González Pérez, protagonista del documental ‘Entre maestros’ cuando reivindica la necesidad de una segunda alfabetización, una nueva alfabetización que no se refiere a la era digital, sino a la ‘era de la consciencia’, al despertar de las visiones duales de la realidad y al inicio de un modo de entender la educación consciente basado en procesos de transformación y desarrollo de la consciencia, y no tanto en la adquisición de contenidos construidos por otros.

Un nuevo enfoque filosófico

En el ensayo que acabo de publicar, ‘Filosofía vivaUna iniciación a la vida filosófica’, exploro algunas de las cuestiones básicas para el autoconocimiento desde un enfoque filosófico experiencial, como son la experiencia de la insatisfacción, el vacío, el miedo a la soledad, el descubrimiento de la presencia, el reconocimiento de las heridas del ser, el contacto con el dolor, el significado sobre el propósito de vivir, la importancia del silencio…

Considero que todas estas cuestiones no solo son importantes para todo adulto que experimenta una crisis personal o se acerca a la vejez, sino que han de ser cuestiones centrales que han de acompañar todo proceso educador; todo proceso en el que educar ayude a sacar al estudiante su propia sabiduría personal, su propia comprensión sobre quién es.

“En un mundo donde la tecnología está transformando a pasos agigantados y a un ritmo vertiginoso todos los ámbitos sociales, debemos recuperar el primero de todos los saberes, el conocimiento de sí mismo”

Asumir este nuevo paradigma educativo implica no tanto crear una asignatura específica para ello, ni implica solamente modificar los contenidos y metodologías correspondientes a la asignatura de Filosofía, sino más bien implica que el profesorado se involucre en un proceso de educación consciente en el autoconocimiento que le ayude tanto a cuestionar los aspectos superficiales de la personalidad (incluyendo su rol de docente), como a transformar la visión de su propósito educativo así como proporcionar a los estudiantes de una serie herramientas transformadoras de su propio ser que, sin duda alguna, agradecerán.

En un mundo donde la tecnología está transformando a pasos agigantados y a un ritmo vertiginoso todos los ámbitos sociales, debemos recuperar el primero de todos los saberes, el conocimiento de sí mismo, el saber que nos prepara para vivir.

Filosofía viva
  • Autor: Alejandro Moreno Lax
  • Editorial: Desclée De Brouwer

Fuente e Imagen: https://www.educaciontrespuntocero.com/opinion/educacion-consciente/

Comparte este contenido:

Escuelas de Educación Normal, bien de la Nación

Por: José Guadalupe Sánchez Aviña

Junio 10 2021

(Quincuagésimo aniversario de la matanza de Corpus)

En la entrega de la semana pasada me referí a las Escuelas de Educación Normal, y resulta interesante la reacción de algunas personas, por un lado, me felicitaban por estar del lado de las Normales, y al mismo tiempo, otros me felicitaban por no idealizarlas y prácticamente atacarlas. Lo anterior resulta comprensible, pues como sabemos, tendemos a interpretar todo aquello con lo que nos topamos; sin afán de aclarar a detalle lo expuesto, desde mi experiencia, y sin distinguir entre rurales y no rurales, quisiera hacer algunos señalamientos adicionales, al respecto.

Primero, es necesario distinguir las Normales como espacios físicos institucionalizados en donde se desarrolla este subsistema de educación superior, Normalismo como propuesta y movimiento pedagógico-social, y finalmente los Normalistas, como los sujetos que personifican al Normalismo y acuden a las Normales. Hace tiempo, aprendí que nada es obvio en esta vida, por más que lo parezca, por eso hay que dejar claridad en los términos.

Segundo, aun cuando reconozco el legado histórico del Normalismo en este país, y defiendo la subsistencia de las Escuelas de Educación Normal por la función vital de formar formadores, y que tengo el placer de conocer tal vez cientos de Normalistas, contando con la distinción de la amistad de algunos de ellos, intento evitar la idealización.

Me esfuerzo en resistir la redituable tentación de victimizar a los Normalistas, así como el gritar mi “solidaridad fraterna y revolucionaria” “enfrentando”, desde la comodidad de mi cubículo, al gobierno “opresor” e “insensible en turno. La actual estructura, operación y lógica de funcionamiento de las Normales tendrían que ser analizadas en profundidad; se correría el riesgo de encontrar cosas que podrían desencantar la postura de defensa social mecánica, ¿quiénes las gobiernan?, ¿quiénes establecen las formas de organización y actuación?, ¿qué pasa en ellas que cada año hay que dotarlas de mobiliario vario, tal como literas, así como enseres y varias cosas más?, ¿para el caso de Teteles, habría culpables internos?

En cuanto al gobierno, su responsabilidad no desaparece y la culpa radica en dejar a la deriva a las Escuelas de Educación Normal, desentendiéndose de su papel de acompañante, hueco que es llenado por organizaciones que habría que revisar concienzudamente. No basta dar chamarras, sábanas, colchones y esas cosas; es necesario enfrentar la situación respetando la esencia del Normalismo, aquél que construyó este país y echar fuera a cualquiera que represente lo contrario. No solo se puede atentar contra el Normalismo utilizando la fuerza física o con limitaciones presupuestales, una forma más sutil y con menos rechazo público, es dejarlas desangrar en la soledad.

Como ciudadanos, debemos ejercer nuestro sentido crítico, y antes de satanizar o victimizar, informarnos, ir más allá de lo que dicen intelectuales, periodistas o líderes sociales. Debemos entender que las Escuelas de Educación Normal, más allá de estigmatizarlas como escuelas para pobres, como propios y extraños las enmarcan, son espacios en donde se forman los formadores de este país: las Normales deben ser reconocidas y defendidas, ya que son un bien de la Nación.

Los Normalistas… deben hacer su parte; sin ellos, nada se moverá.

*Texto publicado originalmente en E-Consulta

Fuente: http://www.educacionfutura.org/escuelas-de-educacion-normal-bien-de-la-nacion/

Comparte este contenido:

Economía y educación técnica en pandemia

Por: Noel Aguirre Ledezma

“América Latina y el Caribe experimentan una crisis sin precedentes en sus mercados de trabajo como consecuencia de la pandemia por COVID- 19. La drástica contracción del empleo, de las horas trabajadas y de los ingresos da cuenta de los significativos efectos de la reducción del nivel de actividad económica sobre la dinámica laboral. El panorama resulta aún más preocupante al considerar que dichos impactos han sido desiguales y que el sendero de recuperación, que lentamente se está vislumbrando en la región, podría ir acompañado de una amplificación de brechas laborales y de ingresos entre los diferentes grupos de población”, comienza afirmando la Nota técnica: Panorama laboral en tiempos de la COVID-19 de la OIT, de septiembre de 2020. Esta constatación, en los indicadores de la gestión 2020, también se presenta en la economía y mercado laboral de Bolivia con relación a la variación negativa del PIB, incrementos en la tasa de desocupación y deterioro de la calidad del empleo, con mayor intensidad en los sectores más vulnerables, y refuerzan el aparente dilema “salud o economía/producción”, tema de debate en la actualidad.

Esta crisis no solo ha afectado a la economía sino también tiene impactos en la educación, para ser específicos en la educación técnica. Al igual que casi todos los sistemas educativos del mundo ha interrumpido las clases presenciales, aunque existen centros de formación que, con grandes dudas y temores, intentan poner en práctica la modalidad semipresencial. Así como se han modificado las prioridades de producción y consumo se han modificado las demandas y condiciones de formación técnica, por ejemplo pregúntese cuántas personas en lugar de adquirir ropa tienen que destinar sus recursos a la compra de medicamentos u otros servicios médicos. Del mismo modo que hay contracciones en el empleo y trabajo, surge la necesidad de plantearse formaciones técnicas alternativas para “reinventarse” en otras actividades laborales. También surgen interrogantes y retos específicos a los procesos de educación técnica, por ejemplo, los estudiantes se preguntan ¿dónde hago mis prácticas si los centros de formación están cerrados?; los maestros reinventan sus formas de enseñanza ante la necesidad de ingresar a la modalidad de educación virtual; estudiantes y maestros sufren por sus dificultades en el acceso, uso y disponibilidad de aplicaciones, plataformas y equipos digitales. Si a la problemática surgida como producto de la pandemia le añadimos las preocupaciones del tiempo pre COVID-19, los retos y también las oportunidades para recrear la educación técnica son grandes y de extrema importancia por su estrecha influencia en la economía, producción, trabajo y calidad de vida.

En términos de la problemática general e integral de larga data, queda por consolidar, más en la práctica que en el enunciado teórico, la transición de la educación técnica, muchas veces reducida a la formación de capacidades manuales, a la educación tecnológica y productiva, a unir práctica con teoría, a una educación profundamente vinculada con la producción, trabajo y territorio; como establecen las bases de la Ley de la Educación 070 “Avelino Siñani- Elizardo Pérez”, la educación tiene que constituirse en “productiva y territorial, orientada a la producción intelectual y material, al trabajo creador y a la relación armónica de los sistemas de vida y las comunidades humanas en la Madre Tierra…” Es tiempo de validar saberes, conocimientos y experiencias de las y los productores, constituir centros de formación que educan y producen en relación con las unidades y comunidades productivas establecidas en el territorio y/o la región.

En tiempos de COVID-19 también es necesario y urgente la realización de diagnósticos y estudios de mercado para reactualizar la oferta educativa y los programas de formación incorporando nuevas áreas curriculares como las vinculadas a lo socio-emocional, establecer convenios y acuerdos con centros de producción para facilitar la realización de prácticas aplicadas a la realidad, desarrollar procesos formativos sobre las concepciones pedagógicas que incorporan la educación virtual, así como fortalecer la dotación de equipos y medios para la educación en línea. Los retos y las oportunidades en tiempos de disrupción impulsan a recrearse y superar todo lo que estamos realizando. La creación es parte substancial de la educación productiva y tecnológica.

Fuente e Imagen: https://www.la-razon.com/voces/2021/06/11/economia-y-educacion-tecnica-en-pandemia/?fbclid=IwAR1q_d7lnBdwFDE6VKiod2uWXzg5QPK6ZxFcbH5KQmFRicm9WnuRL-5QpO4

Comparte este contenido:

Educación pública, patrimonio de la humanidad

Por: Alfredo Aranda Platero* 

«La educación pública es la única que llega a todos los rincones, mientras que la privada-concertada se establece solo en núcleos urbanos grandes, donde hay negocio».

La UNESCO (organismo especializado de la ONU en educación, ciencia y cultura) cataloga la educación pública como fundamento del estado de derecho. La describe como “un bien mundial que debe protegerse para evitar una catástrofe generacional” y considera que la educación debe ser “un bien público y una responsabilidad colectiva”.

En Europa la educación concertada prácticamente no existe y la privada es residual. En España, voy a ser muy gráfico, la educación concertada existe porque existió una dictadura que duró cuarenta años– que dio un golpe letal a la evolución social y económica del país, sumiéndolo en un estado catatónico involutivo que frenó, en seco, la transformación que toda sociedad necesita para ir acorde con los tiempos.

De no haber existido la dictadura la red pública de centros hubiera seguido avanzando y adaptándose a la demanda de cada momento, por lo que no hubiera sido necesario concertar unidades con la educación privada y hoy día los conciertos educativos no existirían o serían anecdóticos, como en el resto de Europa.

Siempre que tienen ocasión, los representantes sindicales de la privada-concertada, afean a PIDE su lucha a favor de la educación pública; en sus prédicas, siempre con un tufo de beatífico resplandor, la debilidad argumental de sus postulados suele ser lo más destacable.

Los fervorosos defensores de la educación concertada sostienen que no solo la educación pública garantiza la igualdad de oportunidades; pero, como siempre, la realidad es tozuda y es un hecho incontrovertible que la educación pública es la única que llega a todos los rincones, mientras que la privada-concertada se establece solo en núcleos urbanos grandes, donde hay negocio. La diferencia abismal entre pública y privada-concertada, reside en que la pública tiene alumnos y la concertada, clientes. Y no pueden evitarlo, pues quien ve la educación como un negocio la trata como tal.

Una falacia más, producto de la ignorancia, es acusarnos de pretender el despido de los docentes de la concertada. Es evidente que desconocen las propuestas del Sindicato del Profesorado Extremeño, PIDE. Resumo una brevemente, con la íntima esperanza de que los partidarios de la privada-concertada la entiendan: PIDE presentó en la Asamblea de Extremadura una propuesta de impulso que pretendía que los colegios concertados se vayan convirtiendo en públicos (sin despedir a nadie) cubriendo las plazas de jubilación, u otras que se produjeran, por funcionarios de la pública. En determinado periodo de años se solucionaría el problema sin despedir a nadie: la educación concertada se transformaría en educación pública (en un determinado periodo  dichos centros pasarían a titularidad pública). Lo centros concertados que no quieran esta transformación, pasarían a ser exclusivamente privados sosteniéndose exclusivamente con la cuota de los padres.

Esta propuesta de PIDE es muy garantista y no habría despidos, por lo que los docentes de la concertada estarían encantados; pero, claro, el sindicato que defiende este señor se quedaría si nada que representar y, por tanto, sin ser necesario.

Las ocurrencias no terminan ahí, dado que sin pudor alguno, los sindicalistas devotos de los conciertos, piden que homologuen las condiciones laborales y salariales de la enseñanza privada-concertada con la Enseñanza Pública. Y añade que: “A igual trabajo, igual salario”. Pero se olvidan, claro, de pedir también la igualdad en la forma de acceso al puesto de trabajo, que en la educación pública respeta los principios de igualdad, mérito y capacidad, y en la educación concertada respeta el principio predemocráctico del enchufe.

Es muy difícil recomponer una estructura educativa donde lo público sea lo primero y lo concertado, de ser estrictamente necesario, subsidiario. Y es difícil porque el gobierno de turno, este y el anterior, parecen desconocer, realmente, la importancia de lo público; tal es el peso del residuo tóxico de la contaminación que dejan aquellos que quieren mercantilizar la educación y convertirla en algo con lo que ganar dinero. Es desolador ver cómo hasta los partidos políticos cuyos principios ideológicos, en teoría, están por la defensa de lo público, se arrodillan, sumisos y obedientes, ante los lobbies que quieren convertir la educación en un negocio.

*Vicepresidente del Sindicato del Profesorado Extremeño (PIDE)

Fuente e Imagen: https://www.eldiario.es/extremadura/educacion/educacion-publica-patrimonio-humanidad_129_8013348.html

Comparte este contenido:
Page 395 of 2471
1 393 394 395 396 397 2.471
OtrasVocesenEducacion.org