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What were our top education blog posts of 2018?

By: Thomas Kennedy. 

2018 was Cambridge Assessment International Education’s first full year under our new brand name and it was a standout year for a number of reasons.

In June we held the most widely attended Cambridge Schools Conference to date in Miami, Florida which also happened to be our first time holding such an event in North America.

Cambridge International continued to introduce innovative new products and services to support our schools and our Cambridge Learners across the world continued to astound us all with their hard work and success.

A personal highlight was the publication of our first ever Global Education Census report which looked in-depth at what education is like for teachers and learners around the world. It was fascinating to be involved in such an interesting – and illuminating – piece of research.

2018 was also a record-breaking year for the Cambridge International blog as we saw more visitors than in 2016 and 2017 combined.

We’d like to kick 2019 off by giving you a round-up of the top education blog posts we published in 2019.

We’ll also look at some of the highlights from across the educational blogosphere!

Cambridge International’s Top 5 blog posts of 2018

We had a fantastic response to Kevin Hawkins‘ article on why teachers need to prioritise their own wellbeing and are delighted to have him in attendance at our forthcoming Cambridge Schools Conferences.

Helen Rees-Bidder explored the often overlooked concept of oracy and passionately argued for every teacher to be approaching it as seriously as they would numeracy and literacy.

Self-regulation was the theme of Sarah Talbot’s article published in April 2018. In it, Sarah drew from her own experience as a  teacher to explore how metacognition can have a real-world impact on classroom practice.

Making group work meaningfulblog.cambridgeinternational.org/all-together-now-assessing-collaboration and useful for the development of learners can be a real challenge for teachers. In this blog post, Senior Assessment Advisor Georgie Billings examined the different approaches and issues surrounding the theme of collaborative assessment.

Director of Education Tristian Stobie’s considered take on the lessons for educators embedded in Robert Pirsig’s ‘Zen and the Art of Motorcycle Maintenance’ was popular with teachers all over the world, even those not initially familiar with the 1974 cult classic!

And finally, a few of our favourites from around the world…

Teacher Toolkit is one of the most popular education blogs in the UK, but we think there’s so much of value there for teachers all around the world.

Edutopia have been involved in educational thought leadership since 1991 and 2018 was another great year for interesting articles and thought-provoking video content on their much-loved website.

Lisa Nielsen’s The Innovative Educator blog is brimming with practical ideas about how teachers can incorporate technology into their lessons. Lisa’s focus on prioritising accessibility is commendable.

Resourceaholic offers readers ‘ideas and resources for teaching secondary school mathematics’ and we think that subject specialists across the world will find plenty of food for thought there.

Who have we left out? We’d love to hear about the best education blogs you’ve read this year – tell us in the comments below or shout at us on social!

Source of the article: https://blog.cambridgeinternational.org/what-were-our-top-education-blog-posts-of-2018/

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El teatro como herramienta educativa: estimulación sensorial y desarrollo cognitivo

Por: Haydee Mesa. 

El actor, por tanto, es un profesional, un verdadero atleta de los sentidos que juega con ellos para transmitir sensaciones y emociones al espectador.

Estimulación sensorial y desarrollo cognitivo

A continuación apuntamos 5 motivos por los que tu alumnado debe mantener activa y desarrollar su sensorialidad cuando hace teatro. O dicho de otro modo, os exponemos 5 razones para introducir el teatro como asignatura en las escuelas:

COMO FUENTE DE INSPIRACIÓN

Unos sentidos bien desarrollados permiten un mayor contacto con el mundo cognitivo: con la naturaleza, con la vida, con el ¿De qué otro lugar podría si no sacar su inspiración la creatividad y la imaginación del artista?

COMO BASE PARA REPRODUCIR SENSACIONES CONCRETAS

El alumno ha de ser capaz de reproducir una sensación concreta en escena. Por ejemplo, si el personaje necesita transmitir frialdad puede apoyarse en la sensación física de un chorro de agua fría cayendo por su espalda sirviéndose de su memoria sensorial.

COMO PUERTA PARA LA ENTRADA A LA EMOCIÓN

Los sentidos y las sensaciones son la puerta de acceso al mundo emocional.

COMO PLATAFORMA PARA EL DESARROLLO DE SUS CAPACIDADES INTELECTUALES

Al dar sentido e interpretar la información percibida por nuestros sentidos creamos nuestros concepto e implicamos a la memoria, la percepción y la atención.

COMO VÍA PARA INTERACTUAR CON EL ESTÍMULO ESCÉNICO

Unos sentidos despiertos permiten escuchar al otro y a lo que sucede en el escenario y reaccionar acorde al estímulo para conseguir una verdad escénica.

En definitiva, en el teatro, el actor trabaja desde sus sentidos mediante “gestos, signos, actitudes, y sonoridades para los sentidos del espectador con la intención de conseguir un efecto en todos sus niveles de conciencia”

 Fuente del artículo: https://www.educaciontrespuntocero.com/recursos/educacion-emocional/teatro-herramienta-educativa-estimulacion-sensorial-desarrollo-cognitivo/43629.html

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En los últimos 35 años, hubo 10 paros docentes por ciclo lectivo

Por: Mariana Otero.

 

  • Es el promedio anual en Córdoba desde la recuperación de la democracia hasta 2018.
  • A nivel nacional, en igual período, la media fue de 12 días sin clases al año por huelgas de maestros.

Los alumnos del nivel primario de Argentina tienen, desde hace 35 años, 12 paros docentes en promedio cada año, según revela un informe del Observatorio Argentinos por la Educación. En 2018, la media a nivel nacional fue de 13 huelgas. En Córdoba, hubo siete paros el año pasado y un promedio de 10 desde 1983 hasta la fecha.

Las tres jurisdicciones con mayor cantidad de huelgas docentes el año pasado fueron Chubut (78 días), Neuquén (53) y Buenos Aires (25). Las provincias con menor cantidad de días de protestas sin asistencia a clases fueron Catamarca, Corrientes, La Pampa, Mendoza, Salta, San Juan, San Luis y Tucumán: en todos los casos fueron tres jornadas.

Los datos surgen del trabajo “¿Cuántos días de paro docente hay en Argentina en el nivel primario?”, de David Jaume, economista e investigador del Banco de México. El informe se basa en un documento de trabajo del Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales (Cedlas) de la Universidad Nacional de La Plata, donde se recogen las cifras sobre días de paro docente en el primario en cada jurisdicción entre 1983 y 2014. Este nuevo estudio actualiza la información hasta 2018.

Al tomar el promedio anual, las provincias con más días de paro docente desde 1983 hasta 2018 son Neuquén y Santa Cruz (16 días por año cada una), mientras que en Chubut, Jujuy, Río Negro y Tucumán fueron 15 jornadas de huelga en cada caso. Formosa y La Pampa tienen el promedio más bajo en los últimos 35 años: seis días cada una. En Ciudad de Buenos Aires, Misiones y San Luis fueron siete en cada jurisdicción.

Desde 1983 hasta 2018, el año de mayor cantidad de huelgas a nivel nacional fue 1988, con 45 paros. Y los años con menos paros fueron 1984, con dos, y 2015, con cuatro.

Por ley, en la Argentina, desde 2003, los ciclos lectivos deben garantizar 180 días de clases en todo el país.

Según el informe, un estudiante que ingresó a primer grado y realizó su escolaridad en los seis años previstos pasó por 72 días de paro docente. Casi tres meses en seis años o el 40 por ciento de un ciclo lectivo completo de 180 días de clase.

Las cifras varían entre las provincias. Un alumno que empezó la primaria en 2013 en Santa Cruz y egresó en 2018 pasó por 261 días de paros docentes o, lo que es lo mismo, perdió un año y medio de clases (tomando el ciclo lectivo obligatorio). En Chubut tuvieron 208 días en el mismo período; en Tierra del Fuego, 181 días o un ciclo lectivo completo en seis años; y en Neuquén, 169.

En el otro extremo, un alumno que completó los seis años de la primaria en San Luis, tuvo 12 paros docentes; en San Juan, 19, y en La Pampa, 23.

“La evidencia indica que países con más horas de clases no necesariamente obtienen los mejores resultados en pruebas internacionales. Esto se debe, en parte, a que los países difieren en muchísimos más factores que en sus horas de clase. Pero sí existe evidencia clara de que incrementos en las horas y días de clases dentro de un mismo país generan mejoras en los resultados educativos”, sostiene David Jaume.

Y agrega: “No es lo mismo para un niño asistir al colegio y tener horas de clase, que no hacerlo. La formación de capital humano que tiene lugar dentro de los establecimientos educativos pone de manifiesto el rol fundamental de los maestros para mejorar el futuro de sus alumnos. Pero para ello, alumnos y docentes deben reunirse en el aula”.

Guillermina Tiramonti, investigadora del área de Educación de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) opina: “El informe da cuenta de la importancia numérica de las huelgas docentes y, a la vez, de lo errático de este fenómeno ya que afecta de modo desigual a las jurisdicciones y presentan una dinámica geográfica y temporal difícil de asociar a alguna situación específica. La huelga está asociada a dos fenómenos que deben ser estudiados: uno, la dificultad política de gobernar el sistema y generar condiciones estables para el funcionamiento de las instituciones escolares y, dos, el impacto de este fenómeno en la calidad de los marcos de socialización y aprendizaje de los alumnos”.

Manuel Becerra, profesor secundario y formador docente, sostiene: “Los docentes no hacemos paro porque nos neguemos a trabajar o a la innovación. Hacemos paro, como recurso de última instancia, para atraer la atención de la ciudadanía y para defender nuestro trabajo. Aquí hay una paradoja: la huelga y, más ampliamente, la conflictividad con nuestros empleadores nos distrae de nuestro trabajo, pero si no hacemos huelga nuestro trabajo entra en peligro. ¿Quién tiene la responsabilidad real de generar buenas condiciones de trabajo, y de educabilidad para nuestros alumnos? Esa, y no otra, es la pregunta por responder entre todos”.

Fuente del artículo: https://www.lavoz.com.ar/ciudadanos/en-ultimos-35-anos-hubo-10-paros-docentes-por-ciclo-lectivo

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Educación ciudadana y las próximas elecciones

Por: Beatriz Villarreal. 

Nueva Sociedad

La educación ciudadana ha tomado protagonismo en las últimas dos décadas ante fenómenos socioculturales que están tomando fuerza por grupos de personas que rechazan la integración multicultural en sus países. Ante la complejidad y gravedad de expresiones políticas antiglobalizadoras,  los gobiernos luchan por fortalecer sus democracias igualitarias y ciudadanas, frente al avance de grandes intereses privados, económicos y/o raciales. También reaparece  el fortalecimiento de posiciones y gobiernos  conservadores y populistas que rechazan el posicionamiento de democracias ciudadanas y multiculturales, ante los contingentes de inmigrantes que llegan como una forma de luchar contra el racismo, la pobreza y el desempleo en sus propios países. Pero al lugar que llegan, muchos vuelven a enfrentar el rechazo del que huían, con reacciones de personas que los agreden al considerarlos competidores laborales o los califican  como inferiores  raciales y/o culturales.

La globalización, los flujos migratorios, en especial la poca participación de la población en los procesos electorales es cada vez más significativa en las democracias tradicionales, a pesar del fortalecimiento de la sociedad civil institucionalizada, con capacidad de respuesta ante lo injusto. Se requiere de una mayor cantidad de ciudadanos activos, participantes conscientes y con principios éticos que los preparen para fortalecer sus reflexiones y acciones, para apoyar y defender las prácticas políticas. Estos hacen volver la mirada al planteamiento de los valores como una forma y como una salida, para superar las contra tendencias negativas de la indiferencia y el abstencionismo. Con ello pueden influir y hacer real que la población, por medio de la participación ciudadana, se convierta en un contrapeso para las conductas xenófobas, racistas y violentas de muchos grupos, que al aceptar como válido solo a un tipo de valores, rechazan las diferentes expresiones culturales y ciudadanas que tratan de convivir hoy en muchos países.

Esto requiere el abordaje del tema de la educación en valores  desde la teoría y sobre todo desde la práctica democrática. Para las democracias, los valores son un aspecto fundamental para la formación de las personas para la vida en familia, en los grupos sociales y en sociedades democráticas. Son parte del proceso de diseño y formación como ciudadanos como personas activas y colaboradoras. Y como una manera de ser para vivir en democracia.  Esto es lo que le corresponde a la educación ciudadana. Según Cruz Pérez “somos los seres humanos quienes tenemos la capacidad y la posibilidad de llevar a cabo este proceso de formación  en base a unos contenidos, una metodología y unas finalidades concretas” (2016).

Son especie de códigos, principios y significados que nos permiten entendernos, entender su significado así como acceder bien y adecuadamente a la vida en común en un sistema democrático, organizado por ciudadanos iguales -participativos- y con identidad propia. Este es uno de los sistemas políticos que más han avanzado en los principios de libertad, igualdad y solidaridad al haber demostrado tener competencias para garantizar y ampliar  avances significativos que permiten una  mejor convivencia de las personas que pertenecen a ellos. No son sistemas hereditarios, cerrados o impuestos por la fuerza, sino que se basan en la participación de todos y todas, al ser tomados como iguales para elegir y para ser electos, representar y/o dirigir.

De acuerdo con la teoría filosófica, ser ciudadano implica ser consciente de que se es un sujeto  beneficiario de los derechos humanos y políticos, pero también de que  es responsable de que al disfrutar esos derechos, tiene que llevar a cabo ciertos deberes  que permitan esa convivencia que es lo que nos vinculan con el interés público y colectivo, que es lo de todos. Porque una democracia no puede funcionar sin ciudadanos, éstos son su base. Para esto se tiene que realizar un proceso educativo en valores que los prepare e incorpore al sistema. Para Pérez la capacidad moral es exclusiva del ser humano. Es el único animal de puede actuar de manera buena o mala y ser consciente de ello. Esto es posible por el desarrollo de sistemas de valores.

¿Es viable hacer realidad en la próxima campaña electoral que se avecina en Guatemala esta participación y educación ciudadana?  Siguiendo a Pérez, se proponen las siguientes alternativas: 1.Desplegar prácticas que permitan a los ciudadanos (as) apreciar y estimar como valiosas la colaboración, acción y participación en diferentes actividades y programas escolares, educativos y políticos que refuercen la convivencia electoral como algo bueno que nos incluye a todos (as).2. Favorecer la implicación escolar y ciudadana en proyectos colectivos electorales. 3. Apostar en esta campaña electoral, por un modelo de sociedad que promueve la inclusión social en el sentido de que colaborar y participar en organizaciones político-partidarias. No es solo un derecho de unos pocos, sino de todos. 4. Proponer y formar para un modelo de vida que se base en una ciudadanía activa. 5. Hacer conciencia sobre la responsabilidad que se tiene como ciudadano (as) de participar en la próxima campaña y elección presidencial. Así como de sus consecuencias, si no se participa.

Y en las escuelas y colegios, provocar la organización y realización de actividades de discusión y participación ciudadana que impliquen en los alumnos reflexionar, opinar y tomar postura sobre algún hecho positivo, o sobre un conflicto que ocurra durante esta campaña, que implique avances en la participación, o, por el contrario generen problemas morales. Realizar técnicas de comunicación que generen opinión sobre aspectos que se presenten en la campaña electoral, que requieran  de respuestas o propuestas en las que estos sean capaces de definir y valorar y calificar su impacto.

Los objetivos a lograr son: a) Generar actividades de comunicación y dialogo como formas estables y continuas durante la campaña electoral entre los alumnos que les permitan observen los resultados positivos. b) Desarrollar con la participación ciudadana la capacidad de pensamiento reflexivo y conciencia crítica. c) Ayudar a los alumnos a tomar conciencia de sus propios valores, a afirmarlos y defenderlos públicamente. Y, a escoger valores con capacidad analítica para estudiar conflictos y posibles alternativas. d) Desarrollar competencias para establecer metas valiosas para actuar de acuerdo con ellas. Y e) Permitirles reflexionar sobre la toma de decisiones ante problemas que se les pueden plantear durante esta campaña electoral. Y, a aprender a establecer relaciones entre los posibles cursos de acción, ante un conflicto particular y sus consecuencias negativas o positivas.  Con estos logros la formación de generaciones de ciudadanos (as) y de dirigentes democráticos para las próximas décadas podría sería una realidad para este país.

Fuente del artículo: http://elsiglo.com.gt/2019/01/28/educacion-ciudadana-y-las-proximas-elecciones/

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El GPS de la educación: lo que no se mide, no se mejora

Por: Ignacio Ibarzábal.

En Argentina contamos con distintas fuentes de información que pueden ayudarnos a ser estratégicos en la mejora de nuestro sistema educativo. A nivel nacional, dos de las más importantes son el Relevamiento Anual, un censo educativo que desde 1996 releva información sobre estudiantes, cargos docentes e instituciones educativas; y las pruebas Aprender, que evalúan el nivel de desempeño de los alumnos.

En distintos ámbitos se dice que lo que no se mide, no se mejora. Esto también es válido para el sistema educativo: medir es una condición necesaria, aunque no suficiente, para mejorar. Contar con información precisa, relevante y oportuna es vital para monitorear el estado y la evolución del sistema educativo.

Esto es importante en distintos ámbitos y niveles: para la gestión de las escuelas; para la planificación, ejecución y evaluación de políticas públicas en el nivel nacional y provincial; para la investigación académica; y también para enriquecer el debate público. En otras palabras, maximizar el uso de los sistemas de información y mejorarlos continuamente es fundamental para debatir y definir el rumbo de la educación argentina.

Los sistemas de información educativa cumplen (o pueden cumplir) una función similar a la de las aplicaciones asistidas con GPS. Primero, estas aplicaciones nos permiten saber nuestra ubicación. Segundo, nos dicen qué tan lejos estamos de nuestro destino. Y tercero, nos permiten evaluar el mejor camino para llegar según distintos criterios (distancia, tiempo, tráfico, entre otros). Su virtud está en que simplifican la complejidad: procesan grandes volúmenes de información y proponen alternativas sencillas.

De la misma forma, los datos pueden ayudarnos a superar desafíos educativos concretos. A partir de la Ley Nacional de Educación (2006) la escuela secundaria es obligatoria. Es decir, que un objetivo debería ser una tasa de graduación cercana al 100%.

Con la información actual se puede saber, aunque sólo de forma estimativa, que estamos muy lejos: el abandono ronda el 40%.

A su vez, el análisis de los datos permitiría saber, en cada provincia, en qué escuelas, departamentos y contextos sociales se concentran quienes quedan excluidos. Este conocimiento es fundamental para focalizar esfuerzos en prevenir y contrarrestar el abandono. Por supuesto, sistemas más avanzados habilitarían mayores posibilidades para evaluar los mejores caminos para hacerlo.

A fines del año pasado, el Congreso Nacional dispuso la creación de una Cédula Escolar Nacional, un programa que permitiría seguir la trayectoria de cada estudiante del país. Esta ley reflotó el desafío de contar con un sistema que permita consolidar y analizar datos individualizados por estudiante a nivel nacional.

A pesar de que su creación bajo el marco del Sistema Integral de Información Digital Educativa (SInIDE) es un proyecto desde 2012, y de distintos esfuerzos que se han realizado a nivel nacional y provincial, nuestro país todavía no cuenta con un sistema de estas características. Implementarlo sería un gran logro.

Fuente del artículo: https://www.clarin.com/opinion/gps-educacion-mide-mejora_0_ns1HR0vTj.html

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Desmantelar la educación de idiomas extranjeros en EE.UU. tendrá un costo que pagaremos por generaciones

Por: Ruth Ben-Ghiat

 El monolingüismo (la capacidad de hablar solo un idioma) puede sonarles a algunos como una enfermedad, y sin duda es una condición que se esparce por la educación superior estadounidense. Según la Crónica de Educación Superior, un informe de próxima aparición de la Modern Language Association —basado en información proveniente de más de 2.000 instituciones— halló que se habían cerrado 651 cursos de idioma extranjero entre 2013 y 2016. Esa es una reducción del 5,2% en apenas tres años. Si bien no tendremos todos los detalles hasta que se publique el informe en aproximadamente un mes, la tendencia, desafortunadamente, es clara. Es imperativo revertirla, por el bien de los intereses económicos y de seguridad nacional a largo plazo y la salud de la sociedad civil democrática.

Al justificar sus decisiones de reducir o eliminar la enseñanza de idiomas extranjeros, los administradores y directivos de las universidades pueden citar las consecuencias de la recesión del 2008, que redujo los presupuestos educativos, la necesidad de asignar recursos a los campos tecnológicos y la disminución de la demanda: según la Crónica de educación superior, las inscripciones se redujeron 9,2% durante ese período del 2013 al 2016, solo han repuntado el hebreo bíblico, la lengua estadounidense de señas y, en especial, el coreano. Un informe de 2014 de la Academia Estadounidense de Artes y Ciencias mostró que la recesión golpeó más duramente a las carreras de idiomas que al resto de las humanidades. En los años siguientes, las universidades recortaron el 12% de las carreras de idiomas extranjeros, el doble en comparación con el total de las carreras.

Sin embargo, ninguno de estos factores son de por sí causa suficiente para llevarnos a esta acuciante situación actual. Habiendo trabajado durante muchos años en la educación superior estadounidense, incluso como jefa del departamento de idiomas extranjeros, he visto el éxito de las campañas de recaudación de fondos a gran escala para nuevas instalaciones (prácticamente todo lo que tiene una ubicación física ahora lleva el nombre de un donante en algunas instituciones), y los fondos para los centros y laboratorios de pronto logran retener o atraer a profesores estrella. Es cuestión de prioridades: y la instrucción de idiomas extranjeros por lo general ha estado de capa caída en esta lista. También es responsabilidad de los defensores de la enseñanza de idiomas hacer una defensa clara y convincente sobre su importancia.

Tomemos como ejemplo el francés, que fue el más vapuleado según el estudio de la Asociación de Lenguas Modernas, contabilizando 129 de los 651 programas cerrados (contra 118 para el español y 56 para el italiano). Algunos estadounidenses insistan quizás en ver el francés como algo útil principalmente para pedir vino y pasar un semestre en el extranjero en París, pero el francés es una fuerza motriz mundial. No solo está entre los idiomas más estudiados y hablados en Estados Unidos en términos generales (junto con el español y la lengua de señas estadounidense), sino que es el sexto idioma más hablado en el mundo. Es el idioma oficial en 29 países, con aproximadamente 300 millones de hablantes, que podrían llegar a 700 millones hacia el 2050, según algunos demógrafos.

Estudiantes caminan en el campus de la Universidad de Columbia.

Esto es porque además de que el francés es un idioma oficial o de trabajo en el mundo, desde Guayana Francesa en América del Sur hasta Vanuatu en Oceanía hasta Quebec en América del Norte, también destaca que la mitad de los hablantes de francés viven en ÁfricaÁfrica ya es la zona con la segunda mayor población en la tierra, con el 41% de su población menor de 15 años. África impulsará el desarrollo futuro; los chinos están invirtiendo miles de millones allí con razón. Claro, el inglés es el rey en muchos países de África, fruto del alcance del eximperio británico, pero el continente también incluye decenas de países de habla francesa, algunos de los cuales se proyectan como líderes en el próximo auge económico como Senegal y Costa de Marfil.

¿Es realmente el momento de abandonar la enseñanza del francés en las universidades y establecimientos de enseñanza terciaria de Estados Unidos? Creo que no.

Para quienes son menos propensos a pensar globalmente, aquí hay otra razón para revertir la tendencia: que menos estadounidenses aprendan idiomas extranjeros significa que más estadounidenses se verán privados de la apertura de mente y de la comprensión de otras culturas. Esa es una buena noticia para algunos seguidores del presidente Donald Trump, que desde las elecciones presidenciales de 2016 ha incitado a la xenofobia y al racismo, incluyendo la continua campaña de desinformación que intenta vincular a los extranjeros, en particular a los inmigrantes, con el terrorismo y el crimen.

Llevamos ya tres años de este clima nocivo en el que hablar un idioma que no sea el inglés en público puede resultar riesgoso, una señal de que uno no es un estadounidense “real” o que no “pertenece” a este país. Las historias son muchas: un matemático que hablaba con acento fue escoltado y bajado del avión, sospechado de terrorismo por garabatear ecuaciones que a su compañero de asiento le parecieron árabe; gente detenida por agentes fronterizos en una estación de combustible de Montana; expulsados de negocios en la Florida; e insultados verbalmente en almacenes de Manhattan, todo porque hablaban español; estudiantes de posgrado a los que les sugirieron no hablar chino en público para que la gente no pensara que no querían “asimilarse”.

En una era en que se reclaman muros y “fortificar a Europa“, muchas fuerzas accionan para regresar al aislamiento y a políticas de odio que prosperan en base a la incomprensión mutua. No nos dejemos guiar por las razones presupuestarias que podrán ahorrarles dinero a las instituciones a corto plazo, pero que resultarán costosas en incontables formas para nuestra nación por generaciones venideras.

Fuente del artículo: https://cnnespanol.cnn.com/2019/01/30/educacion-idiomas-extranjeros-estados-unidos-tendra-un-costo-que-pagaremos-por-generaciones/

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Denver’s Teacher Strike Puts Pay-For-Performance In The Spotlight

By: Frederick Hess.

 

Denver is teetering on the brink of the nation’s next big teacher strike. Last week, the Denver Classroom Teachers Association (DCTA) voted to end negotiations with Denver Public Schools (DPS) and strike on January 28. The DCTA has temporarily suspended the strike as Colorado’s new governor weighs whether to intervene. The big issues are teacher pay and the district’s ProComp pay-for-performance system. Denver is notable because, in the course of the wave of 2018 and 2019 teacher strikes, this is the first time that performance pay is in the mix.

DPS is offering teachers a 10% pay raise starting in 2019-20, while the union is seeking an increase of 12.5%. The union’s proposal requires $8 million more than the district’s most recent offer. New Denver superintendent Susana Cordova has blamed the state for the standoff, saying she’d like to pay teachers more but that a lack of state support is prohibitive. (Colorado ranks 27th nationally in per-pupil spending, at $10,865 per student.)

Denver’s ProComp is one of 21st-century school reform’s pioneering pay-for-performance plans. Back in 2005, Denver voters approved a tax to fund a pay-for-performance plan developed jointly by Denver Public Schools and DCTA. The resulting ProComp plan earmarked rewards for teachers who worked in “hard to serve” schools or “hard to staff” fields, earned a positive performance evaluation, obtained additional education, participated in professional development, and more.

ProComp allows teachers to earn an annual $3,851 bump for obtaining an advanced degree or license; a $2,738 boost for working in a “hard to staff” field or a “hard to serve” school; $1,540 for working in a “ProComp Title I” school (which is different from a “hard to serve” school); $855 a year for completing the requisite “professional development units”; and up to $855 for receiving a positive performance evaluation (with that figure falling by half for longtime educators). Teachers can also receive between $800 and $5,000 for leadership roles and a bonus if their school meets performance goals.

The union wants to streamline or eliminate a number of ProComp incentives, arguing that they are unpredictable and confusing and cause salaries to fluctuate capriciously from year to year based on district calculations that determine if a school is “hard to serve.” The DCTA wants to reduce the bonus for working in a “hard to serve” school by about one-third. The district has agreed to streamline some of the bonuses, but Cordova rejects any call to alter the bonus for teaching in high-poverty schools, declaring, “We will not abandon our commitment to closing the opportunity gap.”

The DCTA has some legitimate gripes. In Denver, average teacher pay(before the incentives) is $50,757. After ProComp, the figure is $56,866. Even the higher figure is beneath the national average of $59,660, and it’s substantially lower than Colorado’s median household income of $69,117. And the DCTA has offered at least one talking point calculated to warm the hearts of reformers, blasting DPS for a bloated bureaucracy. As DCTA president Henry Roman has charged, “DPS has made its choice to keep critical funding in central administration, and not to apply more of those funds to the classroom.”

At the same time, the DCTA’s stance raises its own questions. For one thing, the DCTA demands a dramatic, pricey raise from a district that’s already made a generous offer. As Denver’s Superintendent Cordova argued, in discussing Denver’s offer, the Los Angeles teachers were seeking a total raise of 6.5% and teachers in Pueblo, Colorado, “sought and received a total increase of 2% after a week-long strike.” Moreover, the DCTA’s sharp criticism of ProComp elides the fact that the DCTA was a partner in developing the system, which has now been in place for well over a decade. The union has not provided a straightforward rationale for its seemingly sudden change of heart.

Three things are noteworthy about this latest entry in the growing roster of teacher strikes.

First is that even reforms amicably agreed to during the Bush-Obama school reform era can no longer be counted safe. ProComp was adopted in the first years after No Child Left Behind, hailed as a landmark development, devised in large part as a mechanism for delivering a substantial boost in teacher pay, and had long seemed to have become woven into the fabric of Denver schooling. Yet, even this has come under fire and seems likely to change in significant ways. If ProComp is being relitigated, other seemingly settled changes of the past two decades may also find themselves back on the table.

Second, the dispute over bonuses highlights the degree to which ProComp, like so much reform of the past decade or two, was paper-fueled. While the phrase “pay-for-performance” was a sure-fire way to win support among school reformers, ProComp has always been notable for how little it rewards what a teacher does or how well a teacher does it—and how much it emphasizes where a teacher works and what credentials they hold. ProComp reflects the limited reach of so many “big” reform wins, the degree to which those wins relied upon welding intricate new machinery atop existing school systems, and how vulnerable those reforms consequently are to shifting politics and priorities.

Third, while pay-for-performance seems a logical and promising way forward amidst the teacher strikes, this is the first strike in which it’s made an appearance—and the operative question is how much to roll it back. It’s striking how the center has shifted, so that there’s been remarkably little call to focus on differentiating new pay with an eye to teacher talent or workload. Indeed, public sympathy for teachers and the desire to get strikes resolved has meant that such talk has largely evaporated. That’s unfortunate, since part of the win-win opportunity in these strikes is to find ways to do vastly better by terrific teachers who play an outsized role in their schools—but, following on the contours of earlier strikes, Denver makes emphatically clear that those kinds of discussion are not in the cards.

How this ongoing wave of strikes will ultimately play out is far from clear, but the now-established pattern of inattention to benefits, bloated bureaucracies, or differentiation makes clear that there’s little pressure on participants to seek sustainable, win-win solutions. So long as that remains the case, these strikes will represent a missed opportunity.

Source of the article: https://www.forbes.com/sites/frederickhess/2019/01/28/denvers-teacher-strike-puts-pay-for-performance-in-the-spotlight/#7c4b89002caf

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