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A un año de gobierno, promesas incumplidas

Por: Nelva Reyes. 

 

Tenemos retos monumentales, grandes tareas nacionales, el combate contra la pobreza y la desigualdad, acabar con la corrupción y cerrar la brecha social. La corrupción nos roba a todas y todos y amenaza nuestro futuro. No habrá intocables ni, aunque sean ministros, diputados grandes empresarios, empezando por el propio presidente…”.

Las palabras pronunciadas por el presidente Nito Cortizo han quedado en el discurso político. Si bien en un año no pueden lograrse tales objetivos, sí se pueden sentar las bases, y lo que ha ocurrido es todo lo contrario.

Fuera del plan “Colmena”, no hemos visto otro programa que busque no un asistencialismo, sino garantizar la participación de las comunidades a quienes se apoye en la producción, se les garantice fuentes de trabajo en la propia comunidad que dignifique a la persona y cerrar la brecha social.

Durante este año se han dado escenarios como la compra de ventiladores con altos sobrecostos en medio de la pandemia de la COVID-19. Sentimos vergüenza cuando escuchamos los medios internacionales referirse a este hecho como inaudito, a nadie se le ocurre hacer negocio en medio de una crisis como la que vivimos. Las redes sociales y los medios de comunicación han señalado la supuesta participación de ministros de Estado. De igual manera, se ha dado información confusa y contradictoria del hospital modular.

La COVID-19 nos ha permitido corroborar la situación en la que se encuentran los centros educativos del país. Situación que los gremios docentes tenemos años demandando el 6 % del producto interno bruto, para educación, tal como lo establece el Artículo 266 de la Ley47 Orgánica de Educación de 1946. Solo el 20 % de las escuelas primarias del país tiene acceso a internet, y el 33 % de las escuelas no tiene luz eléctrica, limitaciones objetivas para garantizar las herramientas tecnológicas. Esta situación incrementará la brecha educativa en el sector oficial. Desde luego que se dificultará que la educación sea la Estrella del Gobierno.

“Las palabras pronunciadas por el presidente Nito Cortizo han quedado en el discurso político. Si bien en un año no pueden lograrse tales objetivos, sí se pueden sentar las bases […]”

Las ministras de Desarrollo Social, Vivienda y Salud fueron desplazadas de sus posiciones. El presidente en su campaña prometió la equidad de género y la creación del Ministerio de la Mujer, el cual se concretaría el 8 de marzo de 2020, lo que tampoco se hizo. El trabajo realizado por las ministras Markova Concepción y Rosario Turner desde el día uno demostraron capacidad, compromiso y responsabilidad por el país. Lo que no fue “aparentemente” del agrado de algún sector del Gobierno que considera que las mujeres solo servimos para acatar órdenes en silencio y estar en las cuatro paredes de la cocina. Mi respeto, gratitud y solidaridad con ellas.

El Gobierno del presidente Cortizo ha mantenido una política a favor del sector empresarial y la continuidad de las políticas neoliberales, sin contemplar a la clase trabajadora del país que es la mayoría. Han aprobado leyes como la de la Asociaciones Públicas-Privadas, donde fondos del sector público contribuirán con las inversiones del sector privado. Además, se han emitido decretos para favorecer a empresas, bancos y sectores de alto riesgo. Está el Decreto Ejecutivo N° 251 de 2020, se le hace una deducción del 30 % del ISR para 2020. El Decreto 298 de 2020, donde se extiende el plazo para el pago de impuestos de inmuebles. La Resolución N° 283 de 2020, permite que la Caja de Seguro Social suspendiera las multas y recargos y/o pago tardío de los pagos correspondientes a los meses de marzo, abril y mayo de 2020 y así los medios informaron, el 7 de mayo, que el Gobierno trabajó un paquete de incentivos a las empresas, comprendido en 23 Leyes que serán remitidas a la Asamblea.

El Gobierno le ha garantizado a la banca, para su estabilización, millones de balboas, sin embargo, a las y los trabajadores les ha impuesto una serie de decretos que van desde la suspensión de contratos hasta la rebaja de la jornada laboral. Los trabajadores y trabajadoras hemos puesto nuestra cuota de sacrificio, comprensión y solidaridad ante la crisis producto de la pandemia sin una correspondencia, como sí la ha habido con el sector privado.

En el Diálogo Tripartido por la Economía y el Desarrollo Laboral, las y los trabajadores hemos demandado un decreto que le garantice a las y los trabajadores un subsidio de 500 balboas mensuales hasta diciembre, lo que contribuiría a que las personas no tuvieran que salir de sus casas y garantizar lo que dice el artículo 64 de la Constitución Política de la República de Panamá: “… asegurar a todo trabajador las condiciones necesarias a una existencia decorosa”. Esperemos que las demandas del sector trabajador y la disposición constitucional no sigan cayendo en oídos sordos.

Fuente del artículo: https://www.laestrella.com.pa/opinion/columnistas/200630/ano-gobierno-promesas-incumplidas

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América Latina en terapia económica

Por: Hedelberto López Blanch

 

La pandemia del coronavirus acabó de destapar los graves problemas que ha provocado la globalización neoliberal con la proliferación de privatizaciones impuestas en América Latina junto a la reducción en los gastos públicos que ha dejado a la gran mayoría de su población en un limbo de necesidades.

Un estudio del Banco Mundial (BM) indica que los efectos de las medidas impuestas para combatir la COVID-19 dejarán una secuela duradera en la economía mundial, debilitando la inversión, la innovación, el empleo, la educación, el comercio, las cadenas de suministro y el consumo.

El organismo asegura que las economías en desarrollo con sistemas de salud débiles y aquellas que dependen en gran medida del comercio mundial, el turismo o las remesas del exterior, así como las que se basan en exportaciones de productos básicos, serán particularmente afectados.

David Malpass, presidente del BM dijo que el alcance y la velocidad con que los cierres económicos han devastado a los pobres en todo el mundo no tienen precedentes en los tiempos modernos y para América Latina auguran una caída de menos 7,2 %.

Otro informe presentado por Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), augura que la caída económica en la región será de -5,3 % (la peor contracción desde 1930), un desplome en el comercio de -15 %, y aumentos en el desempleo, la pobreza y la desigualdad, entre otras consecuencias.

La CEPAL calcula que en 2020 la pobreza en América Latina y el Caribe se elevará al menos 4,4 % (28,7 millones de personas) comparado con el año anterior, lo que llevará a 214,7 millones de personas a sobrevivir en situación de pobreza (34,7 % de la población regional).

A grandes rasgos, cinco de las mayores economías regionales caerán en picada: Brasil, México, Argentina, Chile y Perú.

En las dos mayores, Brasil y México la baja será de -8 % y -7,5 %, respectivamente; en Argentina -7,3 % (ya sufría una profunda crisis por la peyorativa gestión de la administración de Mauricio Macri que dejó a la nación completamente endeudada).

La cifra de Chile, país que también padece las consecuencias del régimen neoliberal de Sebastián Piñera,   bajará -10 % y Perú, -12 %, estima el Banco Mundial.

Son varias las causas que han llevado a América Latina a esta asfixiante situación y la principal ha sido la imposición de las políticas neoliberales que han enriquecido a unos pocos en detrimento de millones de pobladores; la proliferación de la privatización de activos y empresas estatales y la poca voluntad política de las capas dirigentes que se adueñaron del poder en algunos países bajo la orientación y las directivas emanadas desde Washington.

Brasil, desde que fue derrocada Dilma Rousseff por un golpe de Estado parlamentario, las capas pudientes se adueñaron de la nación y hasta eliminaron los programas sociales encausados por los gobiernos de Inacio Lula da Silva y de Rousseff que sacaron a millones de brasileños de la pobreza.

También clausuraron el Más Médico mediante el cual cerca de 20 000 especialistas cubanos atendieron durante cinco años a 113 359 000 pacientes en más de 3 600 municipios brasileños. Ahora la situación se ha revertido y el gigante sudamericano presenta la tasa más alta de infección por coronavirus con alrededor de 810 000 y 43 000 fallecidos.
México, donde los funcionarios de gobiernos anteriores se dedicaron a desbancar al erario público y acumular riquezas personales, sufre ahora las consecuencias de esas políticas con deficientes sistemas de salud para atender a los enfermos por la covid-19.

La actividad económica chilena cayó un 15,5 % en mayo mientras que en el segundo trimestre el PIB del mayor exportador mundial de cobre retrocedió un 13 %, mientras persisten las amenazas de nuevas manifestaciones por las rancias políticas contra la seguridad social y los constantes desempleos provocados por las malas gestiones de Piñera, quien en contraposición ha incrementado su capital a más de 2 800 millones de dólares.

La pandemia también ha colapsado a las economías de Perú, Ecuador y Colombia sobre todo por la paralización de las actividades y la desatención histórica de los diferentes gobiernos a la salud pública por lo que no han podido contrarrestar el avance de la epidemia.

La propagación de la pandemia sin que se haya podido controlar, el abaratamiento de las materias primas (fuente principal de divisas para estos países); deterioro financiero; impedimento para obtener nuevas inversiones extranjeras; la baja en la entrada de remesas y la crisis global aparecen como otras causas que influyen en la estrepitosa caída de la economía regional.

La privatización de la salud pública por la adopción de sistemas neoliberales ha hundido en un verdadero caos a muchas naciones de América Latina sin que Estados Unidos, su máximo propulsor y que aún la mira como su patio trasero, haya intentado ayudarla pues el propio régimen de Donald Trump se encuentra en un enorme atolladero con su sistema de salud colapsado por las privatizaciones que lo han colocado en el centro de la pandemia mundial con 2 200 000 contagiados y más de 116 000 fallecidos.

Latinoamérica necesita un cambio de sistema para el bienestar de sus habitantes pues como ha quedado demostrado, las leyes del mercado no pueden resolver el hambre y la miseria que ha dejado el neoliberalismo.

 

Fuente :  https://www.tercerainformacion.es/opinion/opinion/2020/06/18/america-latina-en-terapia-economica

Imagen: https://pixabay.com/

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Brasil: Aprueban diputados reforma educativa a favor de trabajadores

Redacción: El Tucumano

El rector de la Casa de Altos Estudios, José García, condenó el avance del gobierno de Jair Bolsonaro sobre la autonomía universitaria.

La Universidad Nacional de Tucumán (UNT) repudió este viernes la decisión del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, de intervenir las Universidades Públicas en el contexto de la pandemia de Coronavirus que castiga con fuerza a ese país. El Rector de la Casa de Juan B. Terán, José García, firmó un comunicado en donde califica la decisión del primer mandatario del vecino país como «un avance indebido contra la autonomía universitaria y su tradición democrática».
El jueves 11, en el Diario Oficial de la Unión (Boletín Oficial) fue anunciada la suspensión de elecciones de rectores de universidades e institutos federales de Brasil en el contexto de la crisis sanitaria que desató la llegada del Covid-19. En contrapartida, se arrogaba al ministro de Educación, Abraham Weintraub, la prerrogativa de nombrar a las nuevas autoridades sin consultar a la comunidad académica o la lista triple.
Al tomar estado público la resolución, el titular de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia (DEM), la consideró «inconstitucional» y la comunidad educativa en general expresó su rechazo ante un nuevo avance del gobierno de Bolsonaro contra derechos ya consagrados. El repudio también tuvo eco en la Argentina, en donde autoridades, docentes, investigadores y estudiantes expresaron solidaridad con sus pares brasileños.
«La Universidad Nacional de Tucumán expresa su enérgico repudio a la decisión del Presidente de la República Federativa de Brasil, Jair Messias Bolsonaro, quien con la excusa de la pandemia ha dispuesto la lisa y llana intervención por parte del Poder Ejecutivo de Brasil a las Universidades cuyas autoridades concluyan sus mandatos autoatribuyéndose la potestad de designar rectores y vicerrectores», denuncia el comunicado de la UNT que lleva la firma del rector García.
Desde la Casa de Juan B. Terán pusieron de relevancia que «la medida representa un avance indebido contra la autonomía universitaria y su tradición democrática. Son estas instituciones las que deben decidir sobre los avatares de su vida institucional y en cualquier circunstancia».
En esta línea, destacaron que «la Comunidad de la Universidad Nacional de Tucumán se solidariza con las universidades públicas de Brasil reafirmando los principios de la Reforma Universitaria de 1918 ocurrida en Córdoba, que sentó las bases de la universidad pública latinoamericana, laica, gratuita, democrática, cogobernada, autónoma e independiente del poder político».
 Fuente: https://www.eltucumano.com/noticia/actualidad/264417/la-unt-repudio-la-intervencion-de-las-universidades-publicas-de-brasil?dnd=secciona&src=tit&pos=1&dis=desk
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Portal Otras Voces en Educación (OVE) lanza esta petición de firmas en «Solidaridad mundial con la Normal de Tiripetio, México»

Por: Otras Voces en Educación

Los, las y les abajo firmantes, pedagogos(as) críticos(as), educadores(as) populares, dirigentes(as) gremiales, lideres y lideresas de movimientos sociales, feministas, ecologistas y libre pensadores(as) expresamos nuestra preocupación por los ataques y represión sistemática contra los y las estudiantes, maestros(as) y comunidad de la Normal de Tiripetio por parte del gobernador del Estado de Michoacán, México el señor Silvano Aureoles Conejo.

Es evidente el fracaso de las políticas neoliberales aplicadas en América Latina, pero su huella marca el actual estado de la Educación mexicana. Las politicas neoliberales en educación en el Estado de Michoacan han generado que en la actualidad se pase por el período más difícil y equivoco resultando esta política en un grave fracaso en la historia de la Educación en México.

Los peores errores  han sido: la visión mercantilista con criterios de calidad, evaluación y eficiencia promovidos por la tecnocracia; que atiende al ideario empresarial, culpando a los maestros de todos los males de la educación. El neoliberalismo es una política educativa ajena al ideario social, sus intentos de reforma son diseñadas e implantadas sin la participación de los actores principales, los maestros. En México esta política creó en el pasado reciente un profundo conflicto nacional y en algunos estados como Michoacán, Oaxaca, Guerrero y Chiapas con grandes movilizaciones de resistencia lideradas por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la  Educación (CNTE).

En Michoacán durante la última reforma educativa se emprendieron grandes luchas de resistencia contra esas reformas, ejerciéndose sobre el magisterio ademáds de la represión directa sobre los cuerpos de estudiantes y comunidades, violencia mediática mediante un discurso político que desprestigió esta profesión. Los pueblos de México y el mundo tuvimos que presenciar graves enfrentamiento policiacos contra el magisterio y la criminalización de estudiantes,  sobre todo a los  Normalistas de las escuelas rurales, llegando a acciones de violencia y represión como: los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa Guerrero (2014), los muertos en Nochixtlán Oaxaca (2016) y las agresiones con armas de fuego a estudiantes de la primer escuela normal rural de México de Tiripetio, Michoacán, (2016).

El gobernador Silvano Aureoles Conejo a pesar de la pandemia que azota la humanidad, aprovechando la dispersión social que se vive en la entidad, realizó ataques policiacos con armas de fuego a estudiantes normalistas (abril 2020),  que obligaron  a éstos a movilizarse para enfrentar la decisión de este personaje de reducir  la matricula en escuelas normales del Estado (convocatoria 2020). Movilizaciones que fueron reprimidas y llevaron a la carcel a 2  estudiantes (mayo 2020), expulsando en este proceso a 12 estudiantes, destituyendo a los directivos, cesando a a 8 docentes de la escuela “Normal Rural Vasco de Quiroga”.

Es urgente construir un nuevo marco de acción del gobierno Nacional y Estatal basado en el respeto, el consenso y la justicia laboral y social. Es urgente definir un nuevo ciclo en la política educativa del Estado de Michoacán con base en el diálogo y en el saber educativo, que impulse de manera inequívoca la educación que reclaman y merecen los michoacanos y los mexicanos.

Por todo lo anterior, EXHORTAMOS públicamente a los gobiernos, FEDERAL Y ESTATAL, a poner un ALTO A LA REPRESIÓN en contra de estudiantes  y trabajadores de las escuelas Normales Oficiales del Estado de Michoacán.

Reiteramos nuestra preocupación ante lo que esta ocurriendo, y nos sumamos a las exigencias de Liberación inmediata e incondicional de los estudiantes presos, reincorporación inmediata a la escuela Normal del personal académico cesado, intervención inmediata de las Comisiones, Nacional y Estatal, de los DERECHOS HUMANOS, sin dejar de exigir que se devuelva con vida a los 43 desaparecidos de Ayotzinapa.

Firman y se coloca este comunicado en change.org para seguir sumando voluntades

Jurjo Torres Santomé (catedrático español), Karina Batthyany  (Secretaria Ejecutiva de CLACSO), Luis Bonilla-Molina (Director del OIREPOD), Nelva Reyes (Secretaria General de la CGTP, Panamá), Fernando Lázaro CEIP-H Argentina), Alfredo Velasquez (SUTEP-Perú), Verónica del Cid (Educadora popular de la Red Alforja), Peter McLaren (pedagogo crítico EEUU), Pedro Hernández Morales (Secretario General de la sección 9 democrática SNTE-CNTE, México), Edgard Isch (Universidad central del ecuador e integrante de la red social por la educación pública en América, red SEPA), Yesid González Perdomo (Secretario de Organización y Educación de la ADE, Bogotá, Colombia), José Cambra (profesor universitario, Panamá), Eduardo González (Movimiento por la Unidad Docente, Chile) Marco Raul Mejia (educador popular, Colombia), Luz Palomino (Centro Internacional de Investigaciones Otras Voces en Educación), Francisto Torres (Secretario gremial de la Federación Nacional Docente CTA-A y Coordinador de Alternativa Docente), César Valdovinos (Centro Internacional de Pensamiento Crítico “Eduardo del Rio” RIUS, México), Daniel Libreros (Profesor universitario Colombia), Carolina Jiménez (CLACSO Colombia), Rodrigo Cornejo (OPECH, Chile), Fernando Abrego (Asoprof, Panamá), Claudia Baigorria (Secretaria General CTA-A), David Lobâo (Secretario General de SINASEFE Brasil), Rosa Cañadell (Seminario Itaca de Educación Crítica, Catalunya), Mercedes Martínez (FMPR, Puerto Rico), Lev Velásquez (Coordinador General de la Comisión de educación de la Sección XVIII de la CNTE), Luis Sanchez (AEVE, Panamá), Stalin Perez (LUCHAS, Venezuela), Eric Toussaint (CADTM, Bélgica), Pedro Cormack (Secretario General ADOSAC, Santa Cruz, Argentina) Vanesa Gagliardi (Directiv¡vo de ADEMYS, Argentina), Marc Casanova (Intersindical Alternativa de Catalunya), Andrea Lazette, CTA-A, Congresal de SUTEBA), Rose Mary Hernández (Foro Venezolano por el Derecho a la Educación), Laura Garcia Tuñon (ENDYEP, Encuentro entre docentes y educadores populares, Argentina),  Juan Hurtado Chagoya ( RedTec, México), Fernando Santana (CEIP Histórica, Argentina), Sandra Lario (Colectivo Educadores desde el Sur), Ezequiel Alfieri  (CEIP-H, Argentina), Miguel Angel Hernández, Vasquez (Sindicato de Trabajadores del Instituto de Educación Media Superior de la Ciudad de México), Luis Bueno Rodríguez (Comisión de Relaciones Exteriores de la Coordinadora Nacional de Sindicatos Universitarios, México), Juan Perez Medina (CUT, Michoacán), Nicolás Rosales Piñon (Centro de Actualización del Magisterio, Michoacán, México), Comisión Directiva AMSAFE (Rosario, Argentina), SITECH (Federación Docente de la Provincia del Chaco, Argentina), Sociedad Venezolana de educación Comparada (SVEC), Movimiento Pedagógico de Liberación MPL, Argentina),  Pedro Castillo (Secretario General de FENATEPerú), Gremio Docente de la Provincia de Misiones (Argentina), SITEP (Sindicato de Trabajadores de la Educación Pampeana, Argentina), SITeP (Sindicato de Trabajadores de la educación Popular, Argentina), APTEA (Asociación Tucumana de Profesores y Educadores de Adultos, Argentina), ADUCA (Asociación de Docentes Unidos de Catamarca, Argentina), Aníbal Navarrete (Regional Bio Bio del Colegio de Profesores, Chile), Erika C. Hernández Aragón (Educación de los pueblos originarios de Oaxaca, Sección XII – CNTE), FND-CTA-A (Federación Nacional Docente Autónoma, Argentina) ….

Para firmar es el siguiente link: 

https://www.change.org/p/silvano-aureoles-conejo-gobernador-de-michoac%C3%A1n-m%C3%A9xico-urgente-solidaridad-mundial-con-la-normal-de-tiripetio-m%C3%A9xico?recruiter=440020562&utm_source=share_petition&utm_medium=facebook&utm_campaign=psf_combo_share_abi&recruited_by_id=43dc33d0-9956-11e5-b019-b7b5a3b80454&utm_content=fht-22292259-es-419%3Av4

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Neofascismo y coronavirus en Nuestra América

Por: Cristóbal León Campos

La avanzada de la pandemia del COVID-19 ocultó hasta cierto punto y retrasó una serie de procesos sociales que venían pujando con fuerza por transformaciones sociales urgentes, pero también, dejó a la vista de todos, la razón de muchas de las demandas exigidas en el contexto justo de esos procesos sociales referidos. Para el caso de Chile, la violencia del régimen neofascista de Sebastián Piñera y el proceso constituyente abierto por la fuerza popular prosigue, aunque como es natural, las condiciones del cuidado de la salud han modificado formas de protesta o la magnitud de ellas, pero el pueblo chileno no ha renunciado a la lucha, sigue la demanda por la instauración de una constituyente real que garantice las reformas sociales del pliego petitorio popular. Piñera a su vez, a quedado en evidencia por su incapacidad y desinterés por ejercer medidas reales para combatir la pandemia, siendo precisamente Chile, el país experimental de origen de las políticas neoliberales que desmantelaron en América Latina y el mundo los sistemas de salud pública y los derechos laborales hoy tan abatidos en el marco la de crisis sanitaria que vivimos.

En Brasil, Jair Bolsonaro ha demostrado inutilidad absoluta, burlándose de la magnitud de la pandemia, distorsionando información y quedando relegado de última hora del poder por sectores militares que mediante un golpe blando lo desplazan para entre otras cosas evitar mayores manifestaciones de inconformidad al menos por el momento, aunque se sabe que esos desplazamientos suelen ser antesala de mayores imposiciones y limitaciones en términos democráticos y de las garantías individuales de los pobladores, pues desde los primeros días de la llegada del COVID-19 a Brasil, la sociedad adoptó medidas de cuarentena sin la dirección gubernamental y organizó la resistencia efectuando cacerolazos diarios por la noche, Bolsonaro, más ocupado en servir a los grupos ultraconservadores evangélicos ha declarado sin pena, que es posible equiparar las muertes por el coronavirus con accidentes de autos, a decir del neofascista, son hechos inevitables lavándose las manos del asunto, siendo el primer gran resultado de esa actitud su alejamiento del poder.

En Ecuador, al parecer la situación ha alcanzado niveles realmente trágicos, denuncias por las redes sociales muestran videos de personas muertas en las calles, sumando según algunas fuentes miles de pérdidas humanas, ante lo cual y si bien mediante un video, el presidente Lenin Moreno, pretendió dar la imagen de estar actuando y preocuparse por los hechos sin que nada mejore, ahora, su figura pasa desapercibida en medio de la catástrofe, además, al igual que Bolsonaro, se muestra más preocupado por satisfacer las demandas de la oligarquía ecuatoriana, al procurar que Rafael Correa, sea sentenciado a ocho años de cárcel por presunta vinculación delictiva, queriendo con ello, dejarlo fuera de los comicios que deben celebrarse en el 2021 para la presidencia ecuatoriana.

En Colombia, la situación no es diferente, mientras la pandemia avanza, Iván Duque se presta al juego del imperialismo estadounidense y se convierte en agente abiertamente participe de las agresiones contra la República Bolivariana de Venezuela, apoyando la llegada de buques militares postrados frente a Venezuela, simulando desconocimiento de que es Colombia el país con mayor tráfico de drogas a los Estados Unidos y no Venezuela como se quiere hacer creer. Duque ha permitido la violación de la soberanía colombiana al dejar sus fronteras como campo estratégico de batalla para la preparación de la agresión militar que están fraguando, ya semanas atrás, Juan Guaidó y otros sátrapas del imperialismo, fuero descubiertos y denunciados por el tráficos de armas con fines golpistas, siendo Colombia su protector y proveedor paramilitar, Duque sometido a Donald Trump, se ocupa más de ser el fiel lacayo imperialista que en salvaguardar la salud de sus pobladores.

En el Salvador una serie de protestas han desnudado el carácter del régimen de Nayib Bukele, quien en un principio, quiso jugar al héroe anunciando la suspensión de pagos de impuestos y otros cobros por tres meses, pero en realidad, buscaba lavar su imagen sobre sus actos en la asamblea salvadoreña a la cual asaltó para lograr sus objetivos económicos y políticos semanas antes de la llegada del coronavirus y, después, en medio de sus anuncios simulados, endeudó a el Salvador con un millonario préstamo al Fondo Monetario Internacional (FMI), organismo que como sabemos, pasada la cuarentena, se encargará de comenzar a saquear al país centroamericano ante lo que el gobierno actuará como se han hecho otros a lo largo de la historia latinoamericana, permitiendo el robo a su nación y cargando sobre la espalda del pueblo salvadoreño la deuda que no les venefició y por la que tampoco fueron consultados a la hora de ser adquirida, al igual que como pensó Bukele que la entrega de subsidios familiares sería una medida popular y resultó ser la causa desencadénate del malestar social, de la misma forma ocurrirá cuando los efectos del préstamo comiencen a caer sobre los salvadoreños.

En países como Haití que han entrado a la fase de transmisión comunitaria, las medidas tratan de ser reforzadas, enfrentándose a la cruda realidad de que el desmantelamiento continuo de los servicios de salud pública, junto a la grave crisis social y económica que vive desde hace muchos años, y que de manera particular en el último año y medio ha mantenido protestas regulares contra el gobierno, crean un panorama un difícil por vencer. En Bolivia, las imágenes hablan del incremento de la represión militar golpista para tratar de calmar los reclamos socuelas de apoyo económico por la aguda situación de pobreza que ha regresado justamente desde que aconteció el golpe neofascista contra Evo Morales, además, hay que recordar que estaban programadas para mayo las elecciones presidenciales cuya tendencia electoral encabeza el Movimientos al Socialismo (MAS). Por su parte en México, el gobierno federal, encabezado por Andrés Manuel López Obrador, ha ido implementando las medidas conforme los resultados van avanzando, apunto de entrar a la tercera etapa de la pandémica según los lineamientos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), parece es posible evitar una catástrofe como ha ocurrido en países europeos, pero, lamentablemente, sabiendo la difícil situación por la que se pasa, grupos ultraconservadores con rasgos neofascistas, se lanzan con ataques y descalificaciones, generando desinformación con el fin de manipular la opinión pública y así buscar mermar la imagen gubernamental. Estos grupos herederos de las formas del viejo régimen, desearían que el gobierno federal endeudase a la nación con un nuevo préstamo al FMI como lo hicieron los anteriores gobiernos, y frente a la negativa de endeudar al país, se muestran hambrientos de tragedia sin importarles realmente el bienestar colectivo y social, quieren a todas luces utilizar los acontecimientos de la pandemia para desestabilizar y dar un golpe neofascista.

Es de notarse que en los países cuyos gobiernos se han mostrado tendientes al neofascismo la pandemia de COVI-19 causa mayor daño a la población y sus regímenes son repudiados por la sociedad, ese es el caso de Brasil, Ecuador, Bolivia, Chile y Colombia, tendiendo estos gobiernos a la militarización, la represión, el endeudamiento y el apoyo a las agresiones imperialistas sobre países como Cuba y Venezuela, quienes por su parte, ponen el ejemplo de humanismo en la región y el mundo controlando la pandemia al interior de sus naciones, brindando apoyo a otros países con brigadas médicas, recursos económicos y resistiendo la continua agresión imperialista a través de los bloqueos económicos que les han impuesto, la guerra mediática incesante y las amenazas y agresiones militares con cercos e invasiones perpetradas con la ayuda de las oligarquías neofascistas de la región.

Los neofascistas fieles al imperialismo estadounidense, quieren aprovechar el contexto de la pandemia del coronavirus para avanzar estratégicamente e imponer con mayor fuerza su brutalidad, pero los pueblos latinoamericanos reconocen en el ejemplo de Cuba y Venezuela el verdadero rostro del humanismo, de la solidaridad internacionalista, la defensa de la soberanía y autodeterminación, la resistencia popular y proletaria sigue su curso, aunque por ahora no sea posible ocupar las calles en su totalidad, la conciencia no disminuye, muy al contrario, la cara neofascista y proimperialista de los regímenes mencionados queda desnuda y será combatida con la organización y la fuerza popular de Nuestra América.

Fuente: https://rebelion.org/neofascismo-y-coronavirus-en-nuestra-america/

Imagen: https://pixabay.com/vectors/nazism-fascism-discrimination-144975/

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Educación, salud y pandemia

Por: Edgar Isch L.

Estimaciones de la Internacional de la Educación, organización que agrupa a los sindicatos docentes del mundo, señalan que, al 7 de abril 2020, por la pandemia, en 188 países se habían cerrados escuelas de todo nivel educativo afectando a 1.576 millones de niños/as y adolescentes matriculados (que bien sabemos no son todos) y a más de 63 millones de educadores/as. De esta manera, la crisis o las crisis educativas, que mucho tienen que ver con la aplicación de medidas neoliberales en la economía y la educación, hoy tienen nuevas dimensiones y manifestaciones directamente ligadas con la salud.

En primer lugar, habría que recordar la vinculación entre salud y educación que lleva a considerar estos dos derechos humanos como inseparables y prioritarios. Un niño/a enfermo no estará en las mismas condiciones de aprender; un estudiante desnutrido tiene debilidades para la abstracción (por ello las mayores dificultades para las matemáticas); la salud mental de estudiantes y docentes debe ser considerada para lograr un buen clima escolar, es decir un relacionamiento que sustente la buena enseñanza-aprendizaje; que el “malestar docente”, compuesto entre otros aspectos por altos niveles de estrés y enfermedades profesionales, debe ser eliminado para que el profesional de la educación tenga condiciones para desarrollar su trabajo; que el sobre-trabajo genera estrés en docentes y estudiantes; entre otras constataciones de la necesidad de que la salud sea un componente de las políticas educativas.

En la otra dirección, la educación para la salud se convierte en algo vital, pertinente ahora y siempre. Un pueblo que cuida su salud gracias al conocimiento científico, no solo se protege, sino que además beneficia a la economía del país porque se requerirá menos permiso laboral por enfermedades evitables, menor gasto personal y público en atención y medicinas, menos jubilaciones tempranas por calamidad de salud, etc. Este es uno de los rubros en los cuales la inversión en educación entrega mayores beneficios económicos a un país, demostrándose que no es un gasto como acostumbran decir tantos gobernantes. Pero, además, un pueblo educado, que se acerque no solo a los resultados de la ciencia sino al pensamiento científico, en casos como esta pandemia actuará de manera consciente, desechará las falacias y mentiras de las redes sociales y de quienes quieren sacar provecho de la situación, no recurrirá a supersticiones y podrá cuidarse y atenderse adecuadamente. Pongamos un ejemplo: si la gente supiera cumplir el adecuado uso de antibióticos, sin automedicarse, cumpliendo la dosis indicada hasta el último, tendríamos menos bacterias que adquieren resistencia y se convierten en un nuevo peligro.

Lamentablemente, en la visión utilitarista y empresarial de las políticas neoliberales, esto es poco importante. La prueba está en que temas vitales y ligados a derechos humanos como la salud, estos no están en las pruebas estandarizadas que se toman a los estudiantes, ni están en las evaluaciones a los docentes, que son los únicos dos actores de la educación sometidos a evaluaciones y castigos, mientras se lavan las manos los hacedores de políticas.

En el momento actual es urgente revalorizar estos elementos para poner por delante la vida, la salud y el bienestar, sobre los intereses de los acreedores de la deuda externa o los capitalistas que buscan su negocio durante y luego de la pandemia. Y hay que decirlo, el mantenimiento de los bloqueos a países que no aceptan las políticas de Estados Unidos y los preparativos de la agresión armada a Venezuela, demuestran que están decididos a la guerra si es preciso para continuar su expoliación de los pueblos y la naturaleza.

Entonces, cabe preguntar: a más del confinamiento o de la cuarentena, ¿Qué medidas concretas se tomaron para proteger la salud de estudiantes, sus familias y el profesorado y sus familias? La preocupación ha sido mantener las clases por vía virtual, sin considerar los altos porcentajes de familias sin acceso a internet (o sin siquiera a luz eléctrica o agua para lavarse las manos), con presión sobre contenidos y horas de trabajo, generando nuevas causas de estrés situacional en unos y otros. Mantener el contacto educativo virtual es positivo para evitar los trastornos de cierres de larga duración, pero si no se enfrentan estas inequidades en las condiciones de vida, las diferencias entre pobres y ricos añadirán distancia en la brecha educativa.

Además, en lo general, no se trabaja en la inteligencia emocional, en la inclusión educativa a distancia, en maneras de mantener el equilibrio psíquico ante condiciones como las actuales, ni en fortalecer las condiciones para que cada quién tenga bases para levantarse tras este golpe, posibilitando la resiliencia de la sociedad y no solo de la economía. Tal como los Estados latinoamericanos plantean la educación en este momento, la transmisión de contenidos por vía virtual implica reproducir la educación tradicional y conductista a través del internet, con mayor control burocrático sobre los educadores, reduciendo aún más su libertad de cátedra e impidiendo que ejerzan como intelectuales de la educación. La debilitada interacción social regular es también un nuevo reto que tiene que ver con la salud y con la educación en valores.

Tomando en cuenta que una buena nutrición es necesaria, en varios países se logró imponer a los gobernantes la entrega de alguna alimentación escolar en las instituciones públicas. Ahora, la misma debería llegar a los hogares y no quedar almacenada. En Ecuador, la Unión Nacional de Educadores (UNE) ha logrado que el Comité de Operaciones de Emergencia acepte hacerlo, pero en lugar de plantear que la distribución la hagan las fuerzas de seguridad que están en las calles, el gobierno pretende que sea el magisterio el que distribuya, poniendo a un nuevo sector social, sin las protecciones necesarias, a ser víctima o transmisor de contagio[1].

Desde ya hay que replantear el debate y organización institucional que garantice atención de salud física y psicológica en las instituciones educativas, condiciones laborales que reflejen el interés por el bienestar y la seguridad de los actores educativos, trabajo que privilegie las necesidades humanas antes que los objetivos instruccionales impuestos desde la economía empresarial, mejor relacionamiento entre docentes y padres/madres de familia en favor del interés superior del niño/a, formación docente en estos temas y tratamiento de las diferencias humanas en los centros educativos. En la base estará también la lucha por el presupuesto y la condena social a quienes lo reducen, lo niegan o privilegian el pago de deudas externas ilegítimas.

La escuela post-epidemia debería tener cauces hacia convertirse en un instrumento de emancipación humana. No puede ser la misma que antes de esta crisis. El debate profundo será un instrumento necesario que debemos emplearlo hoy y mañana, continuamente, en búsqueda de los cambios necesarios.

 

[1] Al escribir este artículo se había ya planteado la posición del gobierno y el magisterio, esperándose la decisión definitiva.

El autor escribe para OVE

Imagen: congerdesign en Pixabay

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La pandemia del miedo

Por: Carlos Fazio

Con saldo de 11 mil muertos sobre una población mundial del orden de los 7,800 millones, la denominada pandemia del coronavirus 2 (Covid-19) −síndrome respiratorio agudo grave cuyos efectos sobre la vida social están originando pánico colectivo y una situación de excepcionalidad, emergencia y alarma mundial− ha derivado en la virtual militarización de sociedades enteras, con la consiguiente aplicación de draconianas cuarentenas con vigilancia activa bajo el argumento de intentar evitar el contagio.

Como señaló Giorgio Agamben en un artículo titulado “La invención de una epidemia”, los medios de difusión masiva y las autoridades de varios países industrializados se esforzaron por difundir un “clima de pánico”, provocando “un verdadero estado de excepción” con graves medidas de control que limitaron la libertad de movimientos y una suspensión del funcionamiento normal de las condiciones de vida y trabajo en regiones enteras. “En un círculo vicioso perverso, la limitación de la libertad impuesta por los gobiernos es aceptada en nombre de un deseo de seguridad que ha sido inducido por los mismos gobiernos que ahora intervienen para satisfacerla”, escribió Agamben.

Sin minimizar la gravedad de la epidemia, y cuando ya había una recesión económico-financiera en ciernes en varios países y sistemas de salud pública colapsados por las políticas neoliberales, los diversos lenguajes del poder −entre ellos los jurídicos, culturales y mediáticos− han venido adoptando un léxico médico y hasta epidemiológico, pero también militar con fines de control de población.

Así, tras las medidas de confinamiento social punitivas decretadas inicialmente por las autoridades chinas, seguidas de las de los gobiernos de Italia, Francia, España y Bélgica, se decretaron posteriores cierres de frontera de corte xenofóbico por Canadá y Estados Unidos, lo que vino a reforzar la patologización de los extranjeros y las segregaciones raciales ya en curso en América del Norte y Europa, y ello derivó  en el aislamiento de 500 millones de personas en el mundo.

El miedo a la peste o la plaga y el pánico colectivo generado por el despliegue mediático en clave de “seguridad sanitaria”, ha sido aprovechado de manera oportunista en América Latina −vía una suerte de biologización de la política como en la Alemania nazi−, por el régimen asesino de Sebastián Piñera en Chile, quien decretó un estado de sitio sanitario con prohibición de movilizaciones callejeras en vísperas del plebiscito nacional para reformar la Constitución, previsto para el 26 de abril. A lo que se sumó el aplazamiento indefinido de la elección presidencial en Bolivia, decretado por el régimen golpista de Jeanine Áñez, que debía verificarse el próximo 3 de mayo. En ambos casos, siguiendo de nuevo a Agamben, el poder soberano y la vida nula podrían explicar esos procedimientos del poder y convertir la emergencia (el estado de excepción) en norma, como advirtiera de manera temprana Walter Benjamin.

En ese contexto, tras el bombardeo mediático, el esloveno Slavoj Zizek detectó ciertos elementos de “histeria racista” en el nuevo coronavirus y también “epidemias de virus ideológicos” latentes en nuestras sociedades, entre ellos, las noticias falsas (fake news) y  teorías conspirativas paranoicas.

Al respecto, cabe consignar que en febrero último, durante la Conferencia de Seguridad de Múnich –en el pico de la lucha contra el coronavirus en Wuhan, en la provincia de Hubei−, las autoridades de Beijing consideraron a Estados Unidos una “amenaza” y a través del ministro de Relaciones Exteriores, Wang Yi, deslizaron que desde los primeros casos de pacientes infectados estaban siendo sometidos a una “guerra híbrida” por el Pentágono.

El propio presidente Xi Jinping utilizó la palabra “guerra”. Y el vocero de la Cancillería china, Zhao Lijian, manejó en un tweet explosivo la posibilidad de que una delegación de 300 soldados del ejército de Estados Unidos, que participaron en los Juegos Militares de Wuhan en octubre de 2019, haya introducido el virus en esa ciudad asiática. Incluso, medios periodísticos chinos han insistido en una presunta conexión entre el cierre, en agosto pasado, de un laboratorio militar de armas biológicas declarado “inseguro” en Fort Detrick, en Maryland, donde está instalado el Comando Médico del Pentágono, con los juegos militares y la epidemia.

La campaña de propaganda de los medios occidentales con eje en el miedo, el pánico y la incertidumbre, tuvo como blanco deliberado inicial a China, para aislarla y satanizarla en el marco de la prolongada guerra comercial con Estados Unidos.

El 1 de marzo, Michel Chossudovsky, de Global Research, preguntó si EU tenía conocimiento previo de la pandemia Covid-19 y sus probables impactos. Y mencionó que el 18 de octubre del año pasado, dos meses antes del brote en Wuhan, el Centro John Hopkins para la Seguridad de la Salud, llevó a cabo un “ejercicio de simulación” de una epidemia de coronavirus nCoV-2019, en la ciudad de Nueva York.

En el Evento 201 Simulación, se “simuló” un colapso de un 15% de los mercados financieros. El ejercicio fue patrocinado por la Agencia Central de Inteligencia (CIA), la Fundación Bill & Melinda Gates, el Foro Económico Mundial, Bloomberg y la Fundación Hopkins. El 17 de marzo, un grupo de científicos occidentales concluyó que el SARS-CoV-2, que provoca la enfermedad Covid-19, no se creó en un laboratorio ni es un virus manipulado de forma intencionada.

Vía el poder blando (soft power) de sus paquetes de ayuda médica humanitaria a Europa y América Latina, China se ha reposicionado geopolíticamente de manera rápida, mientras, de cara al “virus extranjero”, el eje Trump-Johnson-Bolsonaro viene impulsando una salida neomaltusiana inspirada en el darwinismo social.

Según el marxista británico Michael Roberts, la gran mayoría de los economistas convencionales han llegado a un consenso: pronostican una caída mundial del PIB real mundial en al menos dos trimestres consecutivos del 2020. Habrá una contracción producto de la pandemia Covid-19 y del “confinamiento” como respuesta. El Instituto Internacional de Finanzas (organismo de investigación de la banca internacional) calcula que la economía de EU se contraerá en un 10% y la de Europa en un 18% a fines  de junio de este año. Sin embargo, aunque esas economías luego se recuperarán, Roberts dice que se habla muy poco del devastador impacto en miles de millones de personas del llamado “Sur Global”.

Como señala David Harvey, el COVID-19 no es una fluctuación repentina. Es un shock verdaderamente poderoso en el corazón del consumismo que domina en los países más prósperosSegún el geógrafo británico, el presidente Trump realizó “una imitación del Rey Canuto frente a una potencial marea de enfermedades y muertes”. El hecho de que Trump haya perdido el tiempo durante tantas semanas puede resultar costoso en muchas vidas humanas.

Harvey dice que si China no puede repetir el papel que jugó en 2007-8 en el rescate del capitalismo mundial, entonces la carga de la salida de la actual crisis económica se trasladará a los Estados Unidos. Y he aquí la gran ironía: “Las únicas políticas que funcionarán, tanto económica como políticamente, son mucho más socialistas que cualquier cosa que pueda proponer Bernie Sanders. Los programas de rescate tendrán que iniciarse bajo la égida de Donald Trump, presumiblemente bajo la máscara de Making América Great Again”.

Harvey agrega que todos los republicanos que se opusieron de manera visceral al rescate de 2008, tendrán que comerse el cuervo o desafiar a Donald Trump.  Y este personaje podría llegar a cancelar las elecciones de este año “por la emergencia” e imponer una “presidencia autoritaria del Imperio” para salvar al capital y al mundo de “los disturbios y de la revolución”.

Fuente e imagen: https://nuevarevolucion.es/la-pandemia-del-miedo/


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