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Alumnos con altas capacidades: el doble reto de la detección y el abordaje en clase

Por: Anna Torralbo

La detección y atención escolar hacia las personas con AACC es una asignatura todavía pendiente. Según los datos del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, a finales del curso 2014/2015 solo se habían diagnosticado 19.187 alumnos con altas capacidades. La OMS se estima que al menos son un 2,3% de la población mundial.

A lo largo de los siglos XX y XXI hemos visto como los modelos y los conceptos de inteligencia han cambiado y han pasado de una concepción de la inteligencia psicométrica, a una más dinámica, cambiante y desarrollable a lo largo de la vida (Orientaciones  educativas.  Alumnado con altas capacidades intelectuales. Gobierno Vasco, Departamento de Educación, política lingüística y cultura. 2013).

Gracias a los avances en el campo de la neurociencia, entre otros, la idea de altas capacidades (AACC), así como las pautas de actuación, se alejan cada vez más de aquellas definiciones basadas únicamente en el coeficiente, como es el caso de la que plantea la Organización Mundial de la Salud (OMS) que define a una persona superdotada como “aquella que cuenta con un coeficiente intelectual superior a 130”. Hoy en día, existen diferentes enfoques a la hora de definirla: hay teorías basadas en el rendimiento, otras basadas en los componentes cognitivos, teorías basadas en los componentes socioculturales y teorías basadas en las capacidades (La teoría de Joseph Renzulli, en El fundamento del nuevo paradigma de la superdotación. UB Psicología. Conferencia del Prof. Josep de Mirandés i Grabolosa. 2001).

Actualmente, y especialmente desde que en 1978 Renzulli formuló su teoría inicial sobre la superdotación (conocida como Teoría de los Tres Anillos), las altas capacidades se explican a través de una interacción de tres elementos o factores determinantes: alta inteligencia, alta creatividad y compromiso con la tarea, o motivación. Así bien, se sostiene que los niños y niñas con AACC destacan por tener una capacidad de aprendizaje muy superior a la media, por su capacidad creativa (bien sea artística, literaria, científica, etc.)y por aprender de una manera radicalmente diferente.

Lamentablemente, en nuestro país no hay un criterio unificado en este ámbito, lo que nos lleva, como indican los miembros de El mundo del superdotado (organización dedicada a la identificación y desarrollo emocional de niños y niñas con AACC), a que un alumno pueda ser considerado de altas capacidades en Andalucía, pero no en Madrid.

Por otro lado, todavía está muy arraigada la idea del coeficiente intelectual como único indicador de las altas capacidades, por lo que es frecuente que estas se confundan con el “alto rendimiento”. Se suele pensar en niños precoces, responsables, que siguen en silencio y aplicados la clase. Alumnos que contestan a todo lo que se le pregunta acertadamente, que escriben perfectamente… Sin embargo, a veces la realidad dista mucho de este “ideal” y, en contraposición, nos encontramos con alumnos inquietos (física y mentalmente), rebeldes y con dificultades para aceptar las normas cuando no son razonables o justas. En muchas ocasiones se mal-diagnostican de TDA-H (Trastorno de Déficit de Atención, con o sin Hiperactividad). Por este motivo, y porque todavía hay muchos mitos y confusiones alrededor de estos alumnos, es importante ahondar en aspectos como: cuándo y cómo detectarlo y cuáles son las características de este tipo de niños y niñas.

Como señalan las estadísticas publicadas por El mundo del superdotado, el índice de personas detectadas con altas capacidades en nuestro país es todavía muy bajo. Si observamos la tabla, teniendo en cuanta que se estima que un 2% de la población puede ser de altas capacidades, las comunidades presentan un índice de detección pobre.

¿Cuándo puede detectarse?

Existe una creencia extendida de que los niños y niñas con AACC aprenden por sí mismos. Estudios han demostrado que esto no es así, y que un alto porcentaje de ellos tienen fracaso escolar y profesional. Es por este motivo, que es tan importante su detección y su tratamiento.

Como en cualquier caso en el que un niño o niña demuestre tener necesidades especiales, la detección precoz es fundamental a la hora de establecer pautas educativas adecuadas y dar respuestas a las necesidades que estos puedan tener.

Respecto a la edad idónea o a partir de la cual poder identificar las AACC, no hay un consenso claro. Hay quienes sostienen que se puede hacer a partir de los tres meses, observando cómo el bebé estructura su entorno o bien buscando antecedentes en la familia. Esteban Sánchez Manzano, autor de Los niños superdotados: una aproximación a su realidad, considera que no se puede hacer un diagnóstico fiable antes de los cinco años. También enfatiza que es necesario que, tras la detección por parte de los padres, sea un profesional y experto quien, mediante un informe psicológico y un seguimiento escolar, haga el dictamen de dichas capacidades.

Características niños superdotados

Ante todo debemos tener en cuenta que, como cualquier grupo de personas incluido dentro de un grupo, los sujetos con AACC representan un grupo heterogéneo, por lo que las características que se detallan a continuación deben entenderse como factores que interactúan entre sí y con el medio cultural y social, dando por consiguiente mayor o menos desarrollo según sean unas u otras.

Algunas de las primeras apreciaciones que podemos hacer en bebés son: su alto nivel de demanda, la facilidad con la que se sobrestimulan, su alto nivel de coordinación psicomotriz, el hecho de que levanten la cabeza antes del mes, la vocalización de dos sonidos diferentes al mes y medio, o el hecho de que puedan decir las primeras palabras alrededor de los 5 meses.

Algunas conductas que podremos observar  más tarde son, según las orientaciones editadas por el Gobierno vasco:

  • Gran curiosidad y ganas de aprender: son personas que demuestran un grado de actividad, energía y concentración más alta de lo común. En ocasiones los padres manifiestan que duermen pocas horas.
  • Razonamiento complejo: son capaces de hacer conexiones entre distintos hechos y situaciones.
  • Maduración precoz y/o disincronía entre diferentes áreas del desarrollo: son capaces de sentir cosas que, debido a su inmadurez, no pueden entender o explicar. También se crean disincronías entre el lenguaje y la capacidad de entendimiento/razonamiento.
  • Gran memoria a largo plazo.
  • Capacidad de pensamiento simbólico y abstracto.
  • Preocupación prematura por problemas sociales: injusticias, guerras, etc.
  • Motivación intrínseca: gran fuerza de voluntad e independencia de pensamiento.
  • Gran capacidad crítica con las normas y necesidad de conocer las razones.
  • Creatividad e imaginación rica en detalles: Autores como Cerdá (2002), sostienen que la creatividad es una de las características que definen a las personas con AACC. Es por eso que prefieren plasmar sus aprendizajes de una manera personal u original, disfrutan aportando soluciones, resolviendo problemas de manera creativa, utilizando la fantasía o el sentido del humor.
  • Flexibilidad y fluidez, pensamiento divergente: Suelen ver más allá de lo que es aparente y tienen gran capacidad para anticipar consecuencias.
  • Hipersensibilidad: Según las investigaciones de autores como la psicóloga americana Leta Hollingworth, el 90% de las personas con altas capacidades demuestran una sensibilidad muy elevada. El psicólogo Kazimierz Dabrowski, aseguraba que “tienen una capacidad de emocionarse profunda”. En un artículo publicado por la Fundación Javier Berché, se habla de “una experiencia interior rica, compleja y turbulenta. Idealismo, desconfianza, alta percepción, sensibilidad insoportable, imperativos morales, necesidades desesperadas de comprender… todo incidiendo simultáneamente”.

Intervenciones educativas

Las diferentes maneras de atender a las necesidades del alumnado con AACC se pueden englobar en tres grupos, según Sánchez Manzano:

El agrupamiento: Es decir, agrupar a este tipo de alumnos, bien sea en escuelas especializadas en AACC, o bien en clases especiales dentro de la escuela ordinaria. No obstante, hay una gran cantidad de autores y expertos que no consideran que esta sea la mejor vía (especialmente durante los primeros años), pues consideran que debe prevalecer la importancia por la integración de estos niños y niñas con alumnado de todo tipo de capacidades.

Flexibilización curricular: Consiste en avanzar al alumno de curso. Este método está aceptado en la mayoría de países, pues, aparte de ser poco costoso, es el más fácil de implementar. La aceleración ofrece a los alumnos la oportunidad de enfrentarse a unos contenidos que despierten más su interés. No obstante, es importante tener en cuenta la adaptación social en el nuevo grupo. Cuando se baraja la posibilidad de flexibilizar el currículo, muchos autores insisten en la importancia de que el niño o niña esté preparado psicológicamente para el cambio, que esté maduro, tanto físicamente como emocionalmente, así como que el maestro que lo reciba tenga una buena predisposición al respecto. Según los casos estudiados, esta medida supone mejoras académicas y no implica un impacto negativo en la autoestima del alumnado.

Enriquecimiento: Se trata de extender el contenido de aprendizaje más allá del programa escolar, ampliando así las áreas de estudio. Esto puede llevarse a cabo dentro del centro, como trabajo de fin de semana o bien en periodos de vacaciones. Existen diferentes modelos basados en esta idea, uno de los más conocidos es el Programa de Enriquecimiento Triárquico de Renzulli. Este consta de tres niveles: temas de carácter exploratorio; análisis, crítica y creatividad e investigaciones sobre problemas reales que interesen a los alumnos. El Programa de aprendizaje Autodirigido busca darles las estrategias necesarias para que sean autónomos en su propio aprendizaje. El Programa de Estructura de Inteligencia (SOIS), es un programa para enseñar a pensar basado en el modelo de inteligencia que plantea Guilford. El Programa de las Tres Etapas de Enriquecimiento, parte de cuatro aspectos: la investigación, el autoaprendizaje, el pensamiento creativo y el concepto positivo. Su principal objetivo es el desarrollo de la creatividad y la solución de problemas. En Madrid se lleva a cabo el Programa de Enriquecimiento para Superdotados (PES), diseñado en 1995. El programa se implementa contando con el trabajo y la coordinación entre el Ministerio de Educación de Cultura y Deporte, la Comunidad de Madrid y la Fundación CEIM.

La detección y la consiguiente atención escolar específica hacia el colectivo de personas con AACC es una asignatura todavía pendiente en nuestro país. En las estadísticas publicadas que correspondían al curso escolar 2014-2015, se apreciaba, en España, un aumento del 20,9% de casos de AACC diagnosticados respecto al curso anterior. Esto significa un total de 19.187 alumnos. Teniendo en cuenta que la definición más utilizada para este tipo de alumnos es la basada en un cociente intelectual del 130 o superior (lo que supone un 2% de la población), estaríamos hablando de un potencial de 162.029 alumnos. Esto nos lleva a cerrar considerando que alrededor de 142.842 niños y niñas, atienden nuestras escuelas sin ser atendidos como debieran.

Fuente: http://eldiariodelaeducacion.com/blog/2017/07/10/alumnos-con-altas-capacidades-el-doble-reto-de-la-deteccion-y-el-abordaje-en-clase/

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Educación nacionalista en Japón: una rectificación

Por: Carlos Ornelas

El 16 de abril publiqué en mi columna de Excélsior, “Nacionalismo y educación: Japón mira al pasado”. En ese artículo reseñaba mi preocupación por el resurgimiento del nacionalismo japonés, aunque lo trataba de explicar por las tensiones que provoca la política agresiva de Corea del Norte —los misiles norcoreanos no alcanzarían a llegar Estados Unidos, pero sí a Japón— y las controversias con China sobre la soberanía de islas en el Pacífico Norte.

Reseñé, con base en dos reportajes del Japan Times, que el gobierno del primer ministro, Shinzo Abe, permitió que el rescripto (o bula) imperial pudiera usarse como materia de enseñanza en las escuelas. También escribí: “Más alarmante aún. En su edición del 15 de abril, The Japan Times reportó que el gobierno japonés decidió tolerar el uso de la autobiografía de Adolf Hitler, Mein Kampf (Mi lucha), como material didáctico en las escuelas… Esto es motivo de preocupación no sólo para los educadores progresistas y liberales del Japón. También enerva a quienes nos comprometemos con un proyecto de educación democrática y para la democracia, aquí y en el mundo”.

No obstante que tengo cierto entendimiento de la educación de Japón, algo de su historia y de la práctica y ética laboral de los docentes japoneses, no conozco el funcionamiento de sus instituciones legislativas. Mi frase sobre la tolerancia a la lectura de Mein Kampf motivó a dignatarios de la embajada de Japón en México a invitarme a charlar. El ministro y subjefe de la Misión, Toru Shimizu, y el agregado cultural, Tomoyuki Yamagata, me explicaron con cierto detalle las reglas de la Dieta y las formas en que los diputados preguntan —e increpan, a veces— a los ministros de gobierno, incluso al primer ministro. Me hicieron el favor de traducir las preguntas de los diputados y las respuestas del primer ministro. La transcripción me movió a cambiar de opinión.

Diputados de oposición preguntaron al primer ministro si había la intención de cambiar la resolución de la Dieta — del 18 de julio de 1948— de excluir el rescripto como principio básico de la educación. Un diputado alegó que la bula se “basa en la soberanía del emperador, y la visión mitológica de kokutai (esencia nacional) porque claramente socava los derechos humanos fundamentales y deja dudas ante la confianza internacional”.

La respuesta, también por escrito, del primer ministro fue: “…de acuerdo con el propósito original del artículo 98 de la Constitución, la Cámara de Representantes con su resolución excluye estos Rescriptos mencionados y no reconoce su carácter de principio rector”. Pero sí mantiene que se promoverán la enseñanza de valores como piedad filial, solidaridad entre hermanos y amistades, lealtad y diligencia en el trabajo y los estudios. Además, que no será conforme al texto original ni exaltará la ideología de guerra.

Respecto al uso de Mi lucha, como material didáctico, Shinzo Abe fue contundente:

…se sabe que sí hay algunos casos en que se utiliza material didáctico citando alguna parte del libro de Adolf Hitler Mi lucha para estudiar el trasfondo histórico de la época en la que se escribió el libro. Por otra parte, si el libro es utilizado con el motivo de fomentar la discriminación basada en razas humanas, es por demás claro que este tipo de uso no es adecuado porque esto no concuerda con lo establecido por la Ley Básica de Educación.

Es decir, se utiliza, como en todo el mundo —excepto en Alemania, donde está prohibido por completo—, como fuente para otros estudios.

Mi error en la interpretación (aparte de desconocer la respuesta completa del primer ministro) tal vez provino del encabezado de la nota de Japan Times, del 15 de abril: “La autobiografía de Hitler Mein Kampf se une al regreso de rescripto imperial a las aulas”. Y no puse atención al final de la nota, donde el autor sentencia que “el gobierno decidió no prohibir el uso del rescripto imperial”. Pero no esclarece que el gobierno tampoco promueve el uso de Mein Kampf como material didáctico.

No me queda más que rectificar y pedir disculpas a los lectores, al gobierno japonés y a Excélsior por una interpretación errónea del texto y por basarme en una sola fuente. Sostengo lo que escribí acerca del rescripto y las recetas nacionalistas, si bien debo aclarar que no implica que el gobierno del primer ministro, Abe, quiera revivir toda la bula.

Aunque será imposible, haré esfuerzos por no volver a equivocarme.

Fuente: http://www.excelsior.com.mx/opinion/carlos-ornelas/2017/07/05/1173749

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Diversidad…

Por: Montserrat Ponsa

No me gusta hablar de orgullo gay. Tampoco  de la palabra orgullo ni de la gay. Somos diversidad.

Iguales en las diferencias, este ha sido siempre mi lema de vida. Seres humanos cada cual con su pensamiento-idiosincrasia, hombres mujeres ávidos de vida, de amor, de paz, de trabajo. Algunos, por su lugar de nacimiento, con más posibilidades, o tal vez por la familia en la que han nacido con mejores expectativas de educación, de opciones de educación-alimentación-sistema de vida. Exijamos EDUCACIÓN para todos. Sin Educación no habrá futuro.

Quienes hablamos de Cultura de Paz defendemos que TODOS SOMOS IGUALES, con unos mismos derechos deberes. Que quienes dirigen nuestras vidas, los políticos, deberían trabajar para que todos tuviéramos las mismas oportunidades a partir de una buena educación gratuita, que preparase a nuestros jóvenes. No olvidemos que son el futuro, para un mañana mejor para ellos y sus familias, pero también para la Sociedad. Un futuro en el que nadie quede postergado.

He dicho, de entrada, que NO me gustan las palabras orgullo, ni gay.

¿Orgullo?

¿Quién puede tenerlo y disfrutarlo si ve a su lado tanta injusticia? Personas entre las cuales ancianos y niños sin un techo bajo el cual vivir. Faltos de una cama donde dormir, de comida para saciar su hambre mientras otros gozan de abundancia, sin acordarse de los que sufren también en nuestro país, sin necesidad de ir a lugares lejanos.

Orgullo, que debería ser punto de partida para ayudar a cambiar leyes que procuren-exijan, trabajo decente con precios racionales, NO de 5 euros hora como muchos pagan a quienes tienen bajo su responsabilidad. Pura vergüenza, también en Catalunya.

Orgullo, que debería ser para dar la mano y ayudar a encontrar el futuro a quienes, solos, no son capaces de hacerlo. Tenemos tristemente un enorme censo de gente joven preparada, que debe salir allende los mares para asegurar su por-venir lejos de los suyos. Éste no es el país que anhelamos, Sí, el que debemos conseguir.

¿Gay?

Podríamos enumerar muchos calificativos pero solo se habla de uno solo para enjuiciar de forma peyorativa, vejatoria, ignominiosa a aquellas personas que sienten atracción por personas de su mismo sexo. A quienes así actúan –demasiados- siempre les hago la misma reflexión: ¿Cuál sería tu actitud- respuesta si uno de tus hijo/as te dice que es gay? Solo en una ocasión, un buen amigo, padre de larga familia, me respondió que lo borraría de la lista familiar. ¡Increíble! Se decía católico. Tenía bastante poder político-económico.

Fui Juez de Paz de mi pueblo bastantes años. Estoy convencida de que fuimos el Municipio donde se hicieron las primeras bodas del mismo sexo. Me siento honrada de haber podido acompañarles. Escuchar sus historias era escalofriante. Se repetía en todos: “He sufrido mucho, lo descubrí cuando tenía pocos años. Tuve problemas en la escuela, con la familia, con los amigos. Luego en el trabajo. Siempre estuve en cuarentena.” Todos pusieron en la cabecera de su cama una foto del Presidente Rodríguez Zapatero agradeciéndole aquella ley que los aceptaba cual son.

Propongo discutir sobre algunos temas, que, a manera de pandemia, afectan a demasiados sin que, ni médico ni cura les aplique la receta oportuna para su curación. Los dejo en el aire para que cada cual se aplique en descifrarlos y, por qué no, discutirlos públicamente en un intento de encontrar el remedio oportuno o que, algún investigador, dedique su saber en descubrirlo.

DESFALCO. SOBORNO. COMISIONES BANCARIAS ILEGALES. FRAUDE. SUELDOS IRREVERENTES.

Quienes los practican, viven a cuerpo de rey, nadie les echa de su lado, contrariamente se arriman a ellos para intentar recoger alguna miga. ¡Vergonzante!

Fuente: http://diario16.com/diversidad/

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Insumos para el debate educativo y la construcción colectiva (primera entrega)

Por: Fernando Filgueira

En esta y subsecuentes notas se discutirán cinco grupos de propuestas diferentes, pero que deben pensarse articuladamente, tanto con las entregas anteriores sobre la crisis educativa y sus principales causas como en las sinergias que las propuestas deben tener entre sí:

a. Las propuestas de cambios curriculares, de estrategias pedagógicas y de sistemas de evaluación considerando el perfil de egreso, esto es, lo que se espera que el estudiante logre al final del ciclo educativo en cuanto al desarrollo de conocimientos y competencias, como el eje vertebrador de la propuesta educativa en su conjunto.

b. Las propuestas de cambio en la organización de los ciclos, subsistemas y estructura de gobernanza del sistema para alinearlos con los perfiles de egreso.

c. La propuesta de cambio en los sistemas de asignación de recursos (materiales y humanos) alineados con la propuesta curricular y pedagógica.

d. Los cambios propuestos para los modelos de conformación de equipos de centro y gestión de centro alineados con la propuesta curricular y pedagógica. e. Las propuestas de cambio para la formación y carrera docente, que impliquen fortalecer el rol docente como el principal tomador de decisiones en el sistema educativo.

Esta nota se concentra en el primer conjunto de propuestas y se apoya en los documentos elaborados desde los grupos del comité académico de Eduy21. Uno de ellos, vinculado a los temas de evaluación, fue coordinado por Pedro Ravela, y el otro, relativo a los desafíos curriculares y de innovación pedagógica, por Ricardo Vilaró. Claro está que a ello le he sumado en algunos casos mis propias preferencias, por lo cual este no es un documento que refleje en el detalle posturas oficiales de Eduy21, pero sí en su orientación general.

a. El cambio curricular como proceso permanente

La autoridad central de la educación debe contar en su estructura con una unidad de desarrollo, gestión y evaluación curricular. Es esta unidad la encargada de generar un marco curricular común de los tres a los 18 años, estructurado sobre un conjunto fundamental de competencias y capacidades y con una detallada proyección cronológica de los logros esperables por parte de los alumnos. Las competencias y capacidades dan cuenta de lo que una persona requiere para un actuar de forma competente como persona, ciudadano y productor de valor, respondiendo efectivamente a diversos órdenes de desafíos. En un sentido abstracto se las puede definir como la conjunción del “saber aprender”, “saber hacer”, “saber ser” y “saber relacionarse”.

La literatura y las experiencias internacionales, de la región y de fuera de ella, nos permiten identificar tres grandes órdenes de tipos de competencias:

  • El uso competente en forma interactiva de los lenguajes, símbolos, instrumentos e información que conforman la sociedad digital (alfabetizaciones tradicionales, numéricas, digitales, etcétera, y su combinación creativa y crítica para plantearse problemas, resolverlos, aprender y hacer).

  • La competencia para un actuar competentemente como persona, ciudadano y trabajador en grupos diversos y complejos (relacionarse con otros, cooperar, resolver conflictos, impulsar proyectos colectivos de transformación o innovación, saber manejar las emociones, empatía con los otros).
  • La competencia del pensar y del hacer autónomo y creativo (definir y administrar proyectos personales, capacidad de pensamiento crítico, el cuidado personal, así como de la sociedad y del planeta).

Estas competencias, consideradas ciudadanas y de vida, dan cuenta de la visión educativa que se quiere forjar, así como orientan las decisiones en torno al currículo, la pedagogía y el centro educativo. Estas permean los planes de estudio, y críticamente a las áreas de conocimientos/ asignaturas entendidas como herramientas de pensamiento que contribuyen al desarrollo de las competencias seleccionadas. De ese conjunto de competencias se deriva un conjunto de habilidades específicas, a saber:

  • Lectoescritura, argumentación, capacidad expresiva y de comunicación.
  • Alfabetización numérica, razonamiento lógico y programación/pensamiento computacional.

  • Comprensión de la naturaleza y sus interrelaciones, alfabetización científica.
  • Comprensión del mundo social, alfabetización humanística.
  • Nuestro desarrollo y cuidado del cuerpo y de la mente, estilos de vida.
  • La creatividad y las capacidades críticas.

Es a partir del marco curricular de tres a 18 años, y de las competencias y habilidades específicas asociadas a su desarrollo, que se diseñan las especificidades curriculares de los niveles primario y medio. Es decir, el marco curricular orienta todo el proceso de especificación curricular. En suma, tendríamos un marco curricular madre, de todo el sistema educativo, con orientaciones curriculares por cada nivel, alineadas con ese marco curricular. No habría más currículos “autónomos” por nivel sin relación vinculante con el marco curricular.

En términos concretos, nuestro sistema educativo se movería progresivamente hacia contenidos curriculares por niveles primario y medio, cuyas razones de ser tendrían que estar alineadas con el marco curricular y con las competencias como el eje vertebrador de los perfiles de egreso. Se ganaría en claridad y profundidad respecto de la significación de lo que se quiere enseñar y lograr en términos de aprendizajes relevantes y sustentables.

Este esquema de organización curricular alternativo implicaría, por ejemplo, que una adecuada comprensión del rol de los ríos en el esquema de uso y de protección de la naturaleza es más significativo que recordar todos los ríos de un continente. O entender cómo se argumenta en un texto es más importante que la enumeración memorística de los adverbios. Que no se confunda esto con la idea de suprimir la adquisición de contenidos y de información y el ejercicio de la memoria. Pero todos estos elementos deben ser calibrados y trabajados mancomunadamente con un fin ulterior, que es la generación de las competencias que el sistema define como deseables y la progresión que espera de los niños/as, adolescentes y jóvenes en estas competencias.

Esta organización curricular supone también ampliar el abanico de instrumentos para el desarrollo de las competencias. Entre otros elementos, temas transversales a varias disciplinas, como por ejemplo el reconocimiento y las implicancias del cambio climático, pueden trabajarse a partir de proyectos interdisciplinarios y de talleres. La tendencia creciente en el mundo es que los currículos habilitan trabajar temas transversales a todas las disciplinas como módulos interdisciplinarios localizados en cada contexto educativo.

Esta transformación, que requiere tiempo, inversión en formación docente, producción de materiales de apoyo, cambio en los sistemas de evaluación –tanto de aula como estandarizados–, habilita a cuatro espacios de flexibilidad y creatividad que convierten al docente en un profesional cuya función pasa a ser mucho más desafiante y compleja que la de transmitir en forma clara y didáctica contenidos, información y rutinas para habilidades específicas.

Esencialmente los sistemas educativos progresistas en el mundo se estructuran en función del docente como un educador que orienta al alumno y los procesos de aprendizaje, y del alumno como el protagonista y el regulador de sus propios aprendizajes. Esto supone que los sistemas educativos tienen que direccionar sus recursos y orientar sus acciones a sostener a docentes y alumnos. Veamos en concreto los cuatro espacios.

En primer lugar, este modelo curricular disminuye la cantidad de contenidos prescriptivos permitiendo diversas combinaciones para llegar a forjar las competencias deseadas (flexibilidad curricular en el marco de orientaciones universales claras y potentes). En segundo lugar, libera al centro y a la comunidad educativa de la camisa de fuerza de asignaturas fijas y con cargas horarias idénticas –manteniendo troncos comunes básicos universales–, considerando los tiempos y los contenidos de instrucción como procesos que deben servir para personalizar los aprendizajes (los vestidos y los trajes a medida como tantos estudiantes haya en el centro educativo). En tercer lugar, permite evaluar al estudiante no contra la adquisición de tal o cual rutina o conocimiento prescriptivo, sino en torno a la adquisición progresiva de las competencias establecidas, entendiendo a la evaluación como aprendizaje y no como sanción y estigmatización. Finalmente, promueve y habilita estrategias pedagógicas y de evaluación mucho más diversas y adecuadas a los contextos, necesidades y posibilidades de los estudiantes y docentes en los diferentes entornos educativos.

La tragedia es que, si bien los diferentes subsistemas parecen estar avanzando en sus perfiles de logro específicos, repiten lógicas contenidistas en muchos casos; pero –lo que es más grave– no existe un marco común que dé consistencia a lo que los diferentes subsistemas están haciendo. En contraposición con lo que pasa en el mundo, que es progresar hacia sistemas educativos compactos en base al desarrollo de competencias y marcos curriculares comunes a varios niveles, se opta a nivel nacional por seguir una lógica de desarrollo autárquico por nivel.

El marco curricular de referencia nacional que impulsan las actuales autoridades no es un instrumento que oriente, ordene y mandate al sistema educativo en su conjunto. Más bien se trata de orientaciones genéricas que no son necesariamente vinculantes para los diferentes niveles. Se renuncia desde el inicio a su función fundamental: guiar, reordenar, revisar y redefinir los contenidos de los diferentes ciclos y asignaturas en función de las progresiones de competencias definidas.

Por su parte, la orientación general de menos listado de contenidos atiborrados de información y más profundidad de aprendizajes, si bien se menciona en algunos de sus documentos, no parece estarse plasmando como principio rector de reorganización de los contenidos curriculares y como norma para definir los objetivos curriculares.

b. Alinear las estrategias pedagógicas con el cambio curricular

Sin renunciar al trabajo por asignaturas y conocimientos, absolutamente necesarios para el desarrollo de las competencias, las estrategias pedagógicas deben incorporar en forma creciente lógicas de talleres, proyectos y situaciones problema como eje estructurador del proceso de enseñanza-aprendizaje. Esta es una transición que lleva tiempo y debe hacerse en forma planificada y paulatina, adecuando el uso de los tiempos lectivos, generando un sistema de desarrollo profesional docente y de formación en servicio, y aumentando las cargas horarias docentes para permitir labores de planificación y coordinación pedagógica. Los laboratorios tecnológicos del Plan Ceibal y los clubes de ciencia son buenas iniciativas en este sentido, así como las actividades adicionales que en la educación media se están desarrollando en las modalidades de tiempo completo extendido y de tiempo completo. Son pistas de por dónde podría ir el cambio, aun cuando su aislamiento como proceso de cambio (no son parte de un cambio del sistema) se transforma en su principal talón de Aquiles.

Es perfectamente posible definir que tanto en primaria como en la educación media una parte del tiempo lectivo y de trabajo con los estudiantes estará orientada al desarrollo de proyectos colectivos interdisciplinarios de duración semestral o anual, u otras modalidades innovadoras en torno a situaciones problema o lógicas de taller. Para ello es necesario definir recursos, tiempos y formatos alternativos de evaluación a los tradicionales. Se requiere un conjunto de cambios sistémicos y progresivos, anidados en una visión común transversal a todo el sistema educativo.

Las experiencias internacionales que pueden ayudar a pensar los formatos de cambio curricular y su articulación con la innovación pedagógica en Uruguay tienen orígenes en contextos muy variados. Por ejemplo, el documento que elabora Eduy21 señala:

En forma reciente, Perú ha diseñado un currículo para toda la educación básica que se caracteriza por baja densidad, gradualidad explícita y coherente, y claridad. El Marco Curricular Nacional es el eje que vertebra todos los componentes del sistema curricular de Educación Básica (Inicial, Primaria y Secundaria) y orienta a todos los niveles y modalidades de la educación básica. Al Marco Curricular Nacional se alinean los currículos regionales, los Mapas de Progreso, los recursos pedagógicos, las pruebas de evaluación, la formación del docente y la gestión escolar.

Particularmente rica es la experiencia de los centros educativos jesuitas de Cataluña, que retoma experiencias anteriores y donde se ha reorganizado la propuesta curricular de nivel inicial, y el tramo de transición entre el final de la educación primaria y la media básica. La propuesta modifica los contenidos programáticos, las prácticas de enseñanza de los docentes –colocando a la enseñanza por proyectos en el centro–, la estructura edilicia y los espacios educativos de manera radical, el lugar del alumno en el modelo educativo, y la relación con las familias. Se trata de un cambio sistémico y profundo, cuyos impactos habrá que ir aquilatando y de cuya implementación habrá que extraer lecciones.

Fiel a su historia, Uruguay fue pionero y se anticipó a los tiempos al plantear propuestas curriculares de contenido progresista. Por ejemplo, el Plan Piloto 1963 de Educación Media y el Plan 2002 de Educación Media Superior (TEMS) bebían de la necesidad de entender el currículo y la pedagogía como herramientas para potenciar y democratizar oportunidades, procesos y resultados de aprendizaje, apostando al trabajo colaborativo entre docentes y con los alumnos.

c. La evaluación alineada al currículo y la pedagogía

La necesidad de concebir y gestar un sistema que combine en forma inteligente la evaluación formativa (orientada no a certificar, promover o establecer premios, sino en tanto insumo para la mejora progresiva de los aprendizajes) que es parte intrínseca del currículo y de la propuesta pedagógica, y la evaluación sumativa (aquella que sí posee efectos más fuertes o moderados sobre las unidades evaluadas, sean estos estudiantes, docentes o centros) es aún una tarea pendiente en el sistema uruguayo. Existen avances interesantes, como la evaluación en línea de apoyo a la tarea docente, principalmente en primaria, pero inscripta en una propuesta curricular que acumula contenidos y que es poco estimulante para que los docentes desarrollen la creatividad.

Entendemos que la evaluación, tanto en su dimensión masiva y estandarizada como en la de aula, a partir de los docentes, debe modificarse. También se propone modificar el reglamento de pase de grado en el sistema en su conjunto, y en la educación media en particular. Como se ha indicado, la evaluación es parte medular de la concepción pedagógica y de su práctica.

No existe hoy un sistema integrado que, anclado en perfiles de logro, se refleje en un sistema nacional de evaluación estandarizada para los terceros, sextos, novenos y duodécimos grados en forma censal. Estas evaluaciones no tendrían efectos sobre la progresión de los estudiantes (aunque en noveno y duodécimo dicha posibilidad debe abrirse al debate), pero permiten devolver al sistema, al centro, al docente y al estudiante elementos útiles para la modificación y el ajuste de los procesos de aula, así como planificación y fijación de metas. Un sistema de evaluación formativa en línea para todos los grados y todos los años también es posible, dado el avance que ya presenta desde la ANEP, no como herramienta optativa, sino como política del sistema. Este modelo no tiene control de aplicación –lo aplican los propios docentes– ni posee efecto alguno sobre la progresión del alumno, certificación de ciclos o evaluación docente. Su rol es puramente formativo y su uso variado entre centros y docentes.

Pero el corazón del cambio en el sistema de evaluación se encuentra en la forma (el qué, el cómo y el para qué) en que los propios docentes evalúan a sus estudiantes. Hoy los docentes evalúan sin una guía clara sobre cuáles son los niveles comunes básicos de desempeño que se espera a lo largo del ciclo de cada estudiante. También se debe señalar que las experiencias de aprendizaje deben diversificarse para que los alumnos puedan elegir diversas oportunidades de aprendizaje en función de sus motivaciones y fortalezas. La tríada currículo-pedagogía-evaluación debe incentivar al estudiante a optar por vocación e interés propio.

En ausencia de perfiles de egreso y progresión claros, lo que queda es una evaluación con altos grados de discrecionalidad sobre una interminable lista de contenidos y rutinas que cada curso/ asignatura presenta. Lo hacen además en general indicando la nota, pero sin una explicación detallada de los niveles de desempeño y las razones que llevan a esa calificación. Finalmente, los docentes se ven obligados, por las rigideces curriculares y pedagógicas del sistema educativo, a evaluar con alta intensidad y asignación de nota sobre la base de pruebas que se centran en la memoria y rutinas automatizadas, antes que en la comprensión y demostración de capacidades. No existe orientación ni apoyo al docente para que amplíe el portfolio de propuestas de evaluación.

Por ejemplo, cada programa debería obligatoriamente incluir una descripción de niveles de desempeño vinculados a la escala de calificaciones, en cuatro grandes categorías: qué es lo que sabe y es capaz de hacer un estudiante para obtener una nota insuficiente, aceptable, muy buena o destacada. Debería incluir además ejemplos del tipo de tareas y desempeños que ilustran el logro en cada nivel. Las formas e instrumentos de la evaluación pueden ser también transformados, incluyendo no sólo la evaluación del escrito tradicional y los parciales, sino proyectos colectivos e individuales, portafolios, diarios, trabajo en talleres, proyectos, etcétera. Esto es transformar la evaluación en un rutero y un instrumento amigable, sustantivo y claro, que permite la progresión de los aprendizajes sin dejar a nadie sin oportunidades reales de aprender.

Finalmente es necesario reformar el sistema de regulación del pase de grado en el sistema en su conjunto y en la educación media en particular. Las dos propuestas concretas en este sentido implican modificar el sistema en el que la evaluación posee efectos de progresión en cada curso/grado para hacerlo al final de los grandes ciclos curriculares (tercero, sexto, noveno, duodécimo). Segundo, y en forma aun más modesta: suprimir el artículo que determina que si un estudiante en la educación media presenta, luego de febrero, tres asignaturas insuficientes debe repetir el grado entero. Lo razonable es que pase con su cohorte en las asignaturas en que ha sido suficiente y asista a cursos de apoyo en las que no lo fue. Estas propuestas serán afinadas bajo el precepto de dar siempre una oportunidad más de aprendizaje.

A modo de cierre

Las propuestas aquí planteadas requieren más trabajo: para especificarlas mejor, para definir el modelo de cambio deseable y posible, y para establecer los tiempos y secuencias que requerirían. En muchos casos esto se está desarrollando en otros documentos o ya está documentado, pero el espacio inhibe su tratamiento pormenorizado en este medio. En otros, efectivamente se requiere trabajo adicional. En todos los casos se trata de propuestas abiertas, sujetas a refinamiento y a corrección a partir del debate. Eduy21 propondrá para el segundo semestre de este año un conjunto de mesas redondas sobre las propuestas que se están elaborando y difundiendo. Esperamos que tanto las autoridades educativas, los actores políticos y sociales, así como investigadores y educadores de diversos ámbitos y posturas se sumen a un debate constructivo y propositivo.

 Fuente: https://findesemana.ladiaria.com.uy/articulo/2017/7/insumos-para-el-debate-educativo-y-la-construccion-colectiva-primera-entrega/

 

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Las barreras a la inclusión educativa

Por: Paola González-Rubio

El derecho a la educación – estar, aprender y participar en la escuela – es un derecho humano, y como tal, debe garantizarse para tod@s independientemente de quién eres, de dónde vienes, qué te gusta, qué se te dificulta.

Para esto, el sistema educativo debe contar con un apoyo especializado constante que logre no sólo que cada niñ@ ingrese a la escuela, sino que también elimine cualquier barrera para el aprendizaje y la participación (BAP).

La condición de experimentar una BAP es comúnmente identificada como tener “necesidades educativas especiales” (NEE). Sin embargo, un enfoque en barreras deja de etiquetar a las personas por sus supuestas carencias y dirige la atención a lo que debe hacerse desde el sistema para transformarse hacia la inclusión.

Estas barreras muchas veces son ignoradas e incluso perpetuadas por los sistemas educativos y las prácticas en el aula de docentes que no han recibido una formación que les dé las herramientas para atender las barreras oportunamente, o no cuentan con el apoyo necesario para hacerlo. Esta situación viola del derecho a aprender de much@s niñ@s.

La educación sin exclusión y de calidad está contemplada en el artículo 3º de la Constitución Política. Actualmente, la atención para eliminar las BAP se concentra principalmente dentro del área de educación especial que debe atender a l@s alumn@s de manera adecuada a sus condiciones, procurando la equidad. Sin embargo, en nuestro estudio Tod@s hemos identificado y documentado que existen obstáculos en el sistema educativo mexicano para eliminar estas barreras que pueden categorizarse en:

1) Falta de identificación oportuna: las unidades encargadas de diagnosticar la existencia de barreras no llegan a tod@s, de hecho, llegan a muy pocos, por lo que las barreras se amplían y obstaculizan un pleno desarrollo.

2) Atención inadecuada: el apoyo para reforzar el aprendizaje y eliminar barreras no llega a tod@s. En Yucatán -estado en el que más niñas, niños y jóvenes con BAP son atendid@s por educación especial (Mexicanos Primero, 2016)- sólo 15.7 por ciento de quienes reportan necesitarla reciben atención.

3) Actitudes discriminatorias: las actitudes de familias y maestr@s hacia estas barreras representan un gran obstáculo; a veces las familias no están conscientes de que se debe dar atención especial a su hij@, o l@s maestr@s no están motivad@s para trabajar con un grupo con necesidades diversas.

Podemos aprender mucho de lo que están haciendo otros países para ser incluyentes y eliminar las BAP que experimentan l@s alumn@s. Por ejemplo, en Mongolia se identificó que much@s niñ@s que experimentaban barreras no asistían a la escuela porque las familias tenían vergüenza y l@s maestr@s no les aceptaban.

La organización Save the Children llevó a cabo sesiones de formación
continua para trabajar con maestr@s en temas de actitudes y habilidades para trabajar estas barreras. Esta formación hizo mucho énfasis en que se entendiera cómo impacta la vida de un niño o niña el poder estar en la escuela y les dieron herramientas para trabajar con las familias. Los resultados fueron positivos, aumentando el ingreso y permanencia (Save the Children, 2008).

Por otro lado, en Finlandia, uno de los países más incluyentes en educación, todas las escuelas cuentan con maestr@s especializad@s y asistentes de aula; esto permite que tod@s l@s estudiantes reciban educación especial bajo el supuesto de que en algún punto del proceso de aprendizaje, tod@s experimentarán alguna barrera para aprender o participar. Es un sistema enfocado a la prevención, no se “atiende” a una niña una vez identificada una barrera, sino se trabaja con tod@s
desde temprana edad para prevenir (Sahlberg, 2015).

En nuestro país, la escuela primaria Santiago Roel en Monterrey, ha implementado un sistema de mentoría entre alumn@s que les permite promover una experiencia incluyente para tod@s. Un alumno con desempeño alto se dedica una semana a ser mentor de una alumna que experimenta alguna barrera, con el apoyo y guía del personal docente. La idea es que quienes experimentan BAP fuertes, siempre tengan un compañero mentor y así los mentores generen un sentido de empatía e inclusión. La experiencia les ha dado muy buenos
resultados.

Existen muchos ejemplos que pueden ilustrar lo que podemos hacer en México desde el sistema educativo, pero también en las escuelas y en nuestros propios hogares. La inclusión es derecho y responsabilidad de Tod@s.

Puedes conocer más sobre cómo eliminar las barreras para el aprendizaje y la participación en todos.mexicanosprimero.org

Fuente: http://www.elfinanciero.com.mx/opinion/las-barreras-a-la-inclusion-educativa.html

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Educación sexual en los colegios I

Por: Gonzalo Cardenal M

En muchos centros la educación sexual pasa por clases prácticas de cómo utilizar los preservativos. Esa es la única salida que les ofrecen a los jóvenes.

Si hay un aspecto que se está imponiendo por igual por todo el mundo, ya sea en Europa, América Latina o África son los llamados “programas de educación sexual” y que en gran medida no son otra cosa que un sistema de adiestramiento de los niños en la ideología de género y en los anticonceptivos y el aborto.Eso sí, estos programas siempre aparecen disfrazados de un aspecto educativo cuyo único y aparente objetivo es evitar los embarazos no deseados y las enfermedades de transmisión sexual. Estas políticas no son solo apoyadas, sino que son promovidas generalmente por organizaciones supranacionales como las Naciones Unidas, que en muchos casos supedita la ayuda financiera a países pobres, o en vías de desarrollo a la aplicación de estos programas de adoctrinamiento, de colonización imperialista, como lo ha denunciado y denominado con toda la boca y repetidamente el papa Francisco.

Como un ejemplo de la imposición de estos programas pudiéramos citar el reciente informe de la Unesco, en el que pedía a la Asamblea General de la ONU que impusiera más exigentemente programas de adoctrinamiento, en este caso el LGTBI, en los colegios de todo el mundo.

La realidad es que son decenas de miles los colegios que en todos los continentes llevan aplicando en años programas de educación sexual. Pero hasta ahora nadie se había parado a analizar si realmente estos son eficaces o son únicamente pura ideología (la de género).Esto es lo que ha realizado Cochrane, una red global de investigadores del ámbito de la salud que realizan informes muy completos generando así información destinada a que se tomen mejores decisiones en el mundo de la Salud.

El estudio de estos expertos ha revisado los datos de más de 55,000 jóvenes de países como Inglaterra, Escocia, Sudáfrica, Chile, Kenia, Tanzania, Zimbabwe o Malawi. Y han realizado un seguimiento que va desde las edades de año y medio hasta los 7 años. Es decir, una muestra amplia y duradera en el tiempo.

La conclusión a la que llegan es devastadora para los promotores de estos programas educativos: no reducen el número de embarazos ni las enfermedades de transmisión sexual. Es más, no tienen ningún efecto en los jóvenes.¿Los jóvenes están mejor informados? Sí, pero los jóvenes también están recibiendo un bombardeo de mensajes de carácter sexual que anula esta información. En estos programas todo vale, todo se permite, la clave es el deseo y el único freno que se les ofrece es el preservativo. Y esta política se demuestra claramente ineficaz.En muchos centros parte de la educación sexual pasa por clases prácticas de cómo utilizar los preservativos. Esa es la única salida que les ofrecen a los niños y jóvenes… como única defensa.El autor principal del informe, el doctor Mason-Jones, insiste en que tal y como se diseñan estos programas actualmente “no tienen ningún efecto sobre el número de jóvenes infectados con el VIH, otras infecciones de transmisión sexual o el número de embarazos”.La próxima semana concluiremos con más información, habilitando a nuestros padres a revisar y cuestionar estos programas, cuando intenten imponerlos en los colegios de sus hijos, si es que ya no se los están impartiendo.

Fuente: http://www.laprensa.com.ni/2017/07/08/opinion/2259520-educacion-sexual-en-los-colegios-i

 

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Los bebés descubren desde 1 año lo que interesa a los adultos

Por: Tendencias 21

Los bebés son capaces de comprender desde que tienen un año de edad el interés que presta un adulto a un objeto, ha descubierto un estudio de la Universidad de Neuchâtel (UniNE), en Suiza.

Para el autor de esta investigación, Fabrice Clément, el proceso de socialización es todavía una caja negra. Y para profundizar en este misterio ideó el concepto de Babylab. Consiste en observar a bebés en interacción con diferentes objetos. Unos les resultan interesantes y otros no, en función de lo que un niño ha aprendido previamente sobre la importancia o desinterés de estos objetos.

En uno de los experimentos desarrollados en el seno de Babylab, un adulto entra en una habitación en la que un bebé será testigo de una escena, sin que se le den indicaciones de ningún tipo.

El adulto tiene delante de sí dos juguetes.  Toma el primero, lo observa detenidamente con interés. Al segundo juguete deliberadamente no le presta mayor atención. Cuando abandona la habitación, pone los dos juguetes en una caja delante del bebé.

Lo que descubrió esta investigación es que, antes de los nueve meses de edad, el bebé toma indistintamente uno de los dos juguetes. Sin embargo, si tiene un año cumplido, el bebé va a optar por el juguete que llamó la atención del adulto.

Esta constatación permite descubrir la edad a partir de la cual un bebé es capaz de comprender que un objeto es más importante que otro. La conciencia por el interés que despiertan los objetos en las personas aparece a los 12 meses de edad.

Pero unas semanas más tarde, surge la sorpresa. A los 15 meses, el bebé invierte completamente su comportamiento. Toma directamente el juguete que ha descartado el adulto, pero no se sabe la razón de este comportamiento.

Puede ser que el bebé interprete que el objeto preferido por el adulto no le pertenece, o bien intenta comprender las razones por las que el juguete no ha interesado al adulto.

Fuente: http://www.tendencias21.net/notes/Los-bebes-descubren-desde-1-ano-lo-que-interesa-a-los-adultos_b15129644.html

 

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