Page 4 of 6
1 2 3 4 5 6

La necesidad de la Memoria Histórica latinoamericana

Por Ilka Oliva Corado. @ilkaolivacorado 

Porque es necesario que el Nunca Más se enraíce en la identidad del pueblo latinoamericano, porque es urgente que la impunidad dé paso a la justicia, porque es imprescindible rescatar la Memoria Histórica de la omisión de los gobiernos derechistas, porque apremia que se vuelva desidia en un pueblo amnésico.
Porque una sociedad sin memoria es un pueblo a la deriva. Un país que desconoce su pasado y que al que le enseñaron a renegar de él, es un pueblo manipulado que obedece sin musitar el mandato de los traidores.
 
Porque no es posible lanzar al olvido las vidas de los incondicionales a la verdad y a la justicia. Porque son miles los desaparecidos, porque son tantas las fosas clandestinas donde lloran los sueños truncados. Porque quedamos huérfanos de la verdad, de la honradez y del amor humano.
 
Es vital que la Memoria Histórica sea parte de nuestro día a día, que se reitere constantemente la verdad escondida por el estado, la otra verdad de los mártires y de los torturados. La de los sobrevivientes a aquella atrocidad sangrienta. Porque una Latinoamérica bajo la opresión de dictaduras militares no va hacia ningún lugar, se seca, se muere. Es una Latinoamérica marchita. Subordinada, reducida a cenizas.
 
Porque los Derechos Humanos no pueden ser arrancados de nuestro ímpetu libertario. Porque no nos pueden seguir negando el derecho al desarrollo. Porque nuestra tierra milenaria no puede ser transgredida por oligarcas en beneficio del imperio. Porque no nos podemos quedar de brazos cruzados viendo cómo se llevan nuestra dignidad y la venden y la abusan y las desechan.
Porque no podemos seguir alimentando el engaño, la deslealtad y el oportunismo. Porque la semilla que viene naciendo merece saber la verdad, merece crecer en una Latinoamérica que está sanando sus heridas, en un pueblo que no se rinde, que resiste y que exige y que se pronuncia y que no se esconde. En una sociedad que trabaja día a día en la reconstrucción del tejido social. Que manda a juicio a los culpables y los encarcela.
En una sociedad decidida que no busca venganza sino justicia. Para eso es la Memoria Histórica para no olvidar por todo lo que ha pasado esta tierra tan humillada, para que jamás se vuelva a repetir tanta crueldad.
 
No, no podemos negar la Memoria Histórica, hacerlo es negar nuestro origen, es escupir a nuestros ancestros, es faltarle el respeto a la verdad. Es desechar la dignidad. Es lanzar las semillas a una tierra infértil. ¿Qué es de un pueblo donde los genocidas están libres y caminan por las calles de su país y del mundo con tal descaro de asesinos? ¿Qué es un pueblo donde los dictadores están a mando del gobierno? ¿Inmersos en el sistema y siguen pudriendo y desangrando y fulminándolo? ¿Qué es de un pueblo en silencio, cómodo, esclavizado y apático? ¿Hacia dónde va una Latinoamérica perdida en la ambigüedad del engaño y la omisión?
 
Necesitamos restaurarnos, encontrar a los desaparecidos, encontrar esas fosas clandestinas, necesitamos que la sangre seca regada por todo el continente sea nuestra dignidad y nuestro arrojo para no doblegarnos ante la embestida de los traidores. ¿Qué nos queda entonces? Continuar y seguir rebelándonos.
Nota: un abrazo  y  mi amor a los hermanos argentinos que hoy conmemoran el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia.
 
Fuente de publicación:  https://cronicasdeunainquilina.com
Comparte este contenido:

Defienden en Angola a ancianos, considerados biblioteca de África

Angola/02 noviembre 2017/Fuente: Prensa Latina

Considerados verdaderas bibliotecas en África, autoridades angoleñas exhortaron hoy a la protección económica, social y sanitaria de la población anciana del país.

Muchos de los conocimientos en el continente son adquiridos de manera informal y no mediante el rigor de las escuelas, abundó el director nacional de Integración Social de Personas con Deficiencia del Ministerio de Acción Social, Familia y Promoción de la Mujer, Humberto Costa.

Al intervenir en un conversatorio sobre el Día mundial de la tercera edad, que se celebra mañana, Costa ejemplificó que numerosas parteras tradicionales no saben leer ni escribir, pero comparten sus saberes con otros.

El directivo mencionó entre los desafíos de la longevidad el aseguramiento de servicios especializados de salud.

Tenemos más médicos que en 1975 (cuando se declaró la independencia), pero no abundan los especializados para atender ese sector etario, añadió.

Igualmente resulta necesaria la creación de redes de protección y de solidaridad social como parte de la implementación de políticas públicas para el sector, expuso en el Centro de Prensa Aníbal de Melo, de esta capital.

Tras comparar la realidad mundial con la angoleña, explicó que mientras en el mundo la lucha es por vivir 75 años, ‘aquí no estamos en esa meta todavía’.

A nivel global 12,3 por ciento de la población mundial es mayor de 60 años, y en Angola es solo 2,4 por ciento de sus 28 millones de habitantes, o sea unos 600 mil.

En materia de problemas de los ancianos, Costa mencionó los sanitarios en primer lugar con dolencias recurrentes en ese ciclo como la hipertensión arterial, la demencia, la osteoporosis, neumonías, cataratas, parkinson y alzheimer.

También se refirió a condicionamientos económicos y sociales como la falta de recursos, el abandono y el agravamiento de las condiciones de salud, higiene y alimentación.

Entretanto, la presidenta de la Asociación de Amistad y Solidaridad con la Tercera Edad, Emilia de Almeida, llamó a reflexionar sobre la atención a los adultos mayores, para ayudarlos a librarse de la violencia y de la soledad.

El día debe ayudarnos a reflexionar, expuso de Almeida, al frente de esa organización de la sociedad civil, creada en noviembre de 2002.

Fuente: http://prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=127138&SEO=defienden-en-angola-a-ancianos-considerados-biblioteca-de-africa

Comparte este contenido:

Cuba: La II Guerra Mundial contada por una sobreviviente

Cuba/Mayo de 2017/Autora: María del Carmen Ramón/Fuente: Cuba Debate

Tatiana Maksimenkova apenas tenía un año y pocos meses cuando su familia comenzó a padecer los horrores de la II Guerra Mundial. Vivía en una calle céntrica de Moscú, y aunque su corta edad en aquel entonces no le permite tener memoria viva de las explosiones de bomba, el miedo de sus hermanos, ni de las transformaciones de un país que se convirtió en resistencia…en su mirada es visible todavía el sufrimiento de a quien la guerra marcó por el resto de la vida.  De su saldo, hay heridas que no se han borrado nunca: el horror de los campos de concentración le impidió conocer a sus abuelos paternos, mientras que la batalla le arrebató a su hermano con apenas 19 años.

“Muchas veces mi mamá, con dos niñas en brazos—yo y mi hermanita de nueve años—, no tenía tiempo de bajar al refugio, por lo que en ocasiones caían bombas y nosotras estábamos en el quinto piso del edificio donde vivíamos. Ella me contaba que al sentir los fuertes sonidos yo corría para esconderme debajo de la mesa, y con el índice señalando hacia arriba le decía asustada “mama, bom bom”.

Así cuenta a Cubadebate Maksimenkova, sobreviviente de una guerra que costó a la Unión Soviética más de 26 millones de muertes entre civiles y combatientes, y quien actualmente vive en un céntrico barrio de la capital cubana.

“Toda la generación mía es muy sufrida, pues sentimos todos los horrores y secuelas de la guerra sobre nuestras mentes. La guerra para nosotros no es solamente un combate común; son calamidades terribles sobre la población: hambre, millones de niños que se quedan sin padres, esposos que no vuelven, vidas brutalmente mutiladas”.

En homenaje a la victoria frente al fascismo el 9 de mayo de 1945, Tatiana evoca parte de las desgarradoras historias sufridas por sus familiares durante la invasión hitleriana, una dramática época que marcó a Rusia para siempre y que el tiempo nunca podrá borrar.

La familia

Tatiana apenas pronunciaba sus primeras palabras, cuando las canciones de resistencia se convirtieron en constante melodía de cuna. Su mamá trabajaba como obrera en una fábrica de abrigos de piel, y durante la guerra nunca abandonó su puesto. “Yo me quedaba con mi hermana, y aunque no veía casi nunca a mamá, ella era para mí un ejemplo de sacrificio en el día a día”.

“Mi hermanita mayor también trabajaba con esa edad, para obtener una libreta de alimentación de obrera, que siempre tenía un poquitico más de comida. Ella, junto a otras niñas de entre 9 y 10 años, hacía guantes para soldados del Frente, y apoyaban así a los hombres que estaban en las trincheras”.

Por la parte paterna, más triste era su destino. El padre de Tatiana, un judío polaco que se había trasladado a la Unión Soviética en los años 20, conoció los campos de concentración; mientras que sus familiares en Polonia fueron totalmente aniquilados por las políticas fascistas.

“La familia de papá se quedó en su país, y cuando llegó Hitler con la política de exterminación de los judíos, fueron sacados a los campos de concentración y asesinados en las cámaras de gas. Por eso nunca llegué a conocer a ninguno de ellos”.

Casi 250.000 personas pasaron por el campo de concentración de Buchenwald. 56.000 de ellas no sobrevivieron. Foto: AFP.

Casi 250 mil personas pasaron por el campo de concentración de Buchenwald. 56.000 de ellas no sobrevivieron. Foto: AFP.

Gregorio, el hermano que murió sin conocer el amor

Quizás una de las historias más desgarradoras que guarda Tatiana en su memoria es la de su hermano mayor, Gregorio, quien al iniciar la Gran Guerra Patria apenas tenía unos 16 años.

“Él hacía guardia con los muchachos de su edad en los techos del edificio donde vivíamos, porque caían bombas fugaces y ellos las apagaban para que no  explotaran. Cuando cumple 19 años se va al Frente, y muere como soldado en la Batalla de Stalingrado. Dice mi mamá que recién comenzaba a afeitarse y que todavía no había conocido el amor de una mujer”.

En aquel entonces, Tatiana ya tenía 3 años de edad. Ella recuerda que debajo de la cama había un cajón con fotos, canciones y otras pertenencias de su hermanito, y ante la ausencia de juguetes, su madre le permitía jugar con la cajita, mientras él luchaba en el campo de batalla.

“Toda la vida recordaremos su nombre. Mi hijo nunca me perdonó que yo no le llamara Gregorio en su homenaje, pero es que no quería que repitiera su destino, porque casi todos los muchachos que estuvieron en la Guerra no regresaron”.

Vi muchas lágrimas de vecinos, porque en aquella época se recibían unos sobres en forma de triángulos, que avisaban cuando moría un soldado. Nosotros vivíamos en cuarterías, y en mi piso convivíamos con otras cuatro viviendas. De estas, tres recibieron el aviso. Todavía recuerdo los tremendos gritos y las lágrimas”.

El día que termina la guerra

Probablemente todos los soviéticos que vivieron esos duros años recuerdan el día en que terminó la guerra. Tatiana todavía guarda en su memoria el 24 de junio de 1945,  unos 46 días después de la capitulación final alemana, cuando tuvo lugar el desfile de la victoria.

Los soldados soviéticos muestran los estándartes nazis caídos, en el desfile de la Victoria en la Plaza Roja, del 24 de junio 1945. Foto: Sputnik.

Los soldados soviéticos muestran los estándartes nazis caídos, en el desfile de la Victoria en la Plaza Roja, del 24 de junio 1945. Foto: Sputnik.

“Mi cuartico era chiquito, y desde una esquina escuché todo por la radio. Recuerdo el regocijo del pueblo. Yo de niña tenía un taburete y me encaramé para acercarme más. No entendía mucho qué pasaba, pero recuerdo los fuegos artificiales”.

No obstante, con el fin de hostilidades no terminó el dolor para Tatiana y su familia; esas huellas la persiguieron por el resto de su existencia; mientras que para su madre, cada 9 de mayo fue fecha de dolor incomparable.

“Recuerdo que cuando pequeña a los niños nos encantaba recoger frambuesas silvestres. Un día, en 1948, estábamos a 100 kilómetros de Moscú, y varios muchachos de mi edad jugábamos a recoger estas pequeñas frutas. Cada año venían zapadores buscando minas y los niños recordamos el sonido de ese aparato, porque para nosotros era como un juego. Ese día no nos pasó nada, pero no lo olvido porque años más tarde encontraron tres minas en el mismo barranco donde nosotros, criaturas de 8, 9 o 10 años, habíamos recogido las frambuesas. Es decir, la guerra había terminado y todavía caminábamos por campos minados. Siempre pensé que existían ángeles de la guarda, que protegían a los niños para que no hubiera más muertes”.

Así, los años fueron agolpando los tristes recuerdos. Tatiana tampoco olvida una ocasión en que acompañaba a delegaciones cubanas en un recorrido por el cementerio de Leningrado, y ante el dolor de lo descrito por un diario de la época, se quedó sin poder traducir nada. “Estaba frente al diario de Tanya Nikoláyevna Sávicheva, una niña soviética que escribió un breve documento durante el asedio de Leningrado en la Segunda Guerra Mundial, y publicó en pequeños papelitos: “Zhenia murió el 28 de diciembre de 1941, a las 12:30 horas; la abuelita murió el 25 de enero de 1942, a las 3:00 p.m; Leka murió el 17 de marzo de 1942, a las 5:00 a.m; el tío Vasia murió el 13 de abril de 1942, dos horas después de la medianoche…”  Yo no podía traducir aquello a los cubanos, era un trauma terrible”.

Felices, a pesar de todo

Pero a más de 70 años, Tatiana recalca que pese al dolor, las carencias, la pobreza y el hambre, guarda de su infancia un recuerdo feliz.

“A pesar de todo, querían que nuestra vida fuera plena. Nos llevaban a los teatros, al cine, a las exposiciones, a los círculos de interés. No teníamos comida ni nada de ropa para ponernos, pero éramos muy felices. Lo digo con toda sinceridad, nos forjaron como seres humanos. Nos prepararon para la vida con su amor”, asegura entre lágrimas.

Yo me acuerdo mucho del hambre. Iba al círculo infantil y nos daban comida, pero las privaciones eran grandes. Muchas veces, sacando el pan de la semana comíamos dos días y después no teníamos ni una miga de pan. Recordamos pobreza de guerra y posguerra, pero éramos ricos de espíritu”.

Y de aquellos años donde la solidaridad se imponía, Tatiana no ha podido olvidar las masas de croquetas hechas con cáscara de papas que les preparaba su madre, con los restos que le regalaban otros vecinos que tenían un poco más. “No me creerás si te digo que hasta ahora siento ese sabor. Cuando compro en Cuba, lo primero que hago es croquetas, pero esta vez de papas de verdad”.

Cuando el dolor la llevó hasta Cuba

Profesora del idioma ruso y una de las fundadoras de a catedra de idioma ruso en la Academia de las Artes, (ISA), Tatiana ha organizadoen Cuba diversos conciertos en homenaje a la Gran Guerra Patria. Foto: Rusia Today.

Profesora del idioma ruso y una de las fundadoras de la catedra de idioma ruso en la Academia de las Artes, Tatiana ha organizado en Cuba diversos conciertos en homenaje a la Gran Guerra Patria. Foto: Russia Today/ Captura de Video.

En la década de 1970, fue Tatiana Maksimenkova quien habló al destacado músico cubano Roberto Sánchez Ferrer de uno de los episodios más tristes de la guerra, conocido como la matanza de Jatín, momento en que nació una estrecha relación con Cuba que la ata hasta estos días.

“Yo me acuerdo que en el 75′ la UNESCO se dirige a los compositores del mundo con la sugerencia de escribir las obras musicales en honor de 30 años de la victoria sobre el fascismo. Siguiendo esa tradición tan noble de solidaridad, un cubano director de orquesta respondió a este llamamiento y vino a Rusia”.

“Katyn es una aldea Bielorusia, que como tantas otras fue borrada de la faz de la tierra”, dice, y evoca la terrible historia que en aquel entonces contó a Roberto:”Él se conmovió muchísimo, y creó la obra vocal sinfónica Jatín”.

Del dolor de esta historia nacieron las notas musicales que tocó en el Primer Festival Internacional celebrado en Rusia con el lema “Por la paz, la amistad y el humanismo”, donde junto a la música de grandes artistas del siglo XX sonó esta pieza. “Soy testigo de que la sala entera saludó la obra. Había muchos veteranos de la guerra”, recuerda Tatiana.

Durante varios años, esta rusa que dice tener su corazón en Cuba, pero su alma en Moscú, ha trabajado en Cuba en el campo de la promoción cultural. Profesora de idioma ruso y una de las fundadoras de la cátedra de ese idioma en la Academia de las Artes, (ISA), ha organizado diversos conciertos en homenaje a la Gran Guerra Patria, para impedir que los años borren tan dramática historia.

“Quiero agradecer a todos los jóvenes músicos cubanos que han participado en estos conciertos, quienes han tenido su primer contacto con el idioma ruso a través de la canción, pero cantan impecable. Agradezco sobre todo a los que participan en conciertos dedicados a esta fecha tan sagrada para nosotros. A Pedro y Richard, de la Academia Mariana de Gonitch; a Ulises y Angeline Díaz, del Teatro Lírico Nacional, porque cantan y lo sienten como si fuera lo nuestro”.

E insiste Tatiana que no quiere cerrar esta entrevista sin dedicarle sus últimas palabras a Cuba, un país que durante años ha luchado por mantener vivo el recuerdo de tan dura guerra y el reconocimiento a la hazaña protagonizada por el pueblo soviético. “Por ello mi agradecimiento a todos los cubanos de tres generaciones, porque gracias a ustedes y nosotros que estamos juntos, nadie ni nada estará olvidado”.

Fuente: http://www.cubadebate.cu/noticias/2017/05/09/la-ii-guerra-mundial-contada-por-una-sobreviviente-fotos-y-video/#.WRPenbjau01

 

Comparte este contenido:

No es posible recuperar la memoria histórica a través de la Ley de la Memoria Histórica

Por: Vincec Navarro

Las campañas de recuperación de la memoria histórica han centrado sus actividades en el reconocimiento de las víctimas de la enorme represión que caracterizó a aquel régimen dictatorial, uno de los más represivos de los que hayan existido en Europa en el siglo XX. Nunca debe dejar de enfatizarse que, según estudiosos de los regímenes fascistas y nazis en Europa, como el recientemente fallecido profesor Malefakis, de la Universidad de Columbia de Nueva York, por cada asesinato político que cometió el régimen fascista liderado por Mussolini, el liderado por el General Franco cometió 10.000. Consciente de que tenía a la mayoría de las clases populares en contra, el régimen dictatorial español utilizó el terror para mantenerse en el poder, estableciendo un miedo generalizado sobre el cual, y a través del control de todas las instituciones generadoras de valores (desde los medios de información hasta el sistema educativo) se estableció una cultura profundamente antidemocrática que incluso persiste hoy en España, y que explica que el Estado español haya condenado a una persona a un año de cárcel por haber insultado la memoria del Almirante Carrero Blanco, segundo en la jerarquía en el Estado dictatorial, después del propio dictador.

¿Cómo puede ser que esa cultura heredada del régimen dictatorial todavía exista? 

La respuesta a esta pregunta se encuentra en gran parte en la manera como se realizó la transición de la dictadura a la democracia, proceso que no significó una ruptura con el Estado que rigió España durante casi cuarenta años, sino una apertura para incorporar elementos de democracia. Las fuerzas conservadoras que controlaban el Estado dictatorial y los medios de información dominaron el proceso de transición, dominio que explica la baja calidad de la democracia española, el escaso desarrollo de su Estado del Bienestar y la persistencia de la cultura franquista. Tal dominio es lo que también explica la resistencia a la recuperación de la memoria histórica, incluyendo la demanda de rehabilitación y homenaje a las víctimas del régimen terrorista anterior. Tal resistencia se basa, por una parte, en la clara oposición de las fuerzas conservadoras que controlaban el aparato del Estado dictatorial y de sus herederos (que continúan ejerciendo una enorme influencia sobre el Estado actual), así como, por otra parte, en el limitadísimo compromiso con tal recuperación de la memoria histórica por parte de los líderes del PSOE, cuya integración en el nuevo Estado, a través del bipartidismo, se basó en una serie de renuncias y adaptaciones a ese nuevo Estado y a la cultura que transmitió. Y dicha oposición y/o limitadísimo compromiso en recuperar la memoria histórica (en su labor de rehabilitar y homenajear a las víctimas del franquismo) es el resultado de la toma de conciencia de que la demanda de reconocimiento de tales víctimas abre la posibilidad de que se genere otra demanda, parecida, pero distinta, de que se redefina la historia de España, corrigiendo la tergiversada historia que se continúa presentando en las instituciones reproductoras de valores del país, a fin de poder establecer una cultura opuesta a la actual, que sea continuadora de la cultura republicana que la franquista sustituyó. Este es el gran temor de las fuerzas bipartidistas de recuperar la memoria histórica.

El constante argumento que utilizaron las derechas en España en contra de aprobar una ley de memoria histórica fue que “abriría heridas” que se asume (erróneamente) que están cerradas. Pero tal argumento oculta el hecho de que la oposición a la recuperación de la memoria histórica tiene poco que ver con el estado de las heridas, y mucho que ver, por el contrario, con el deseo de evitar que se conozca la historia real de los distintos pueblos y naciones de España. Con ello se evita también que se cuestione la cultura franquista que persiste, impidiendo que reaparezca la cultura republicana. Ahí está el meollo de la cuestión.

La labor de ocultación de los medios de información y persuasión en España. El caso de El País 

Durante muchísimos años, los medios de información han promovido y continúan promoviendo las instituciones monárquico-borbónicas, tergiversando tanto su pasado como su presente, ocultando realidades que pudieran dañarlas. Las grandes limitaciones de la libertad de prensa (un indicador más del enorme poder de las fuerzas conservadoras) aparecieron con toda claridad en esta protección de la Monarquía por parte de los medios, confundiendo persuasión y promoción con información. Un caso claro es el de El País. Este rotativo fue fundado por dirigentes del régimen anterior, y en su nacimiento intervinieron personajes como Fraga Iribarne, tal como reconoció recientemente el presidente del Grupo Prisa (al que pertenece este rotativo), Juan Luis Cebrián. En realidad, Cebrián proviene de una familia fascista, siendo su padre uno de los directores del diario Arriba, del partido fascista La Falange. Siguiendo los pasos de su padre, fue periodista y trabajó en periódicos del aparato fascista, como Pueblo (que era el diario propiedad de los sindicatos verticales). Más tarde fue uno de los directores de RTVE (concretamente, jefe del servicio de informativos) durante el último periodo de la dictadura, el máximo instrumento mediático el régimen.

Colaboró con otros elementos del Estado dictatorial para favorecer una apertura, presionando para que hubiera un cambio significativo en el Estado que facilitara el establecimiento del juego democrático, labor meritoria pero también limitada, pues estaba claro desde el principio que los límites de la apertura estaban fijados, permitiendo el debate dentro de unos parámetros sumamente limitados. Una consecuencia de ello fue que El País fue siempre hostil a fuerzas y personalidades de izquierda que pudieran cuestionar el Estado monárquico actual y que pudieran significar una amenaza para la continuación de las relaciones de poder dentro de tal Estado, resultado del maridaje entre el poder económico y financiero, por un lado, y el poder político y mediático por el otro. Ello explica su clara oposición a figuras como Alfonso Guerra y más tarde Josep Borrell en el PSOE, a Gerardo Iglesias y Julio Anguita en el PCE, y ahora a Pablo Iglesias en Podemos.

Las declaraciones de Juan Luis Cebrián, presidente del grupo Prisa, sobre la memoria histórica 

Tal oposición de El País a las izquierdas se extiende a la Ley de la Recuperación de la Memoria Histórica. En una entrevista reciente en El Mundo (20.02.17), Cebrián expresa su oposición a la Ley de la Memoria Histórica, pues “genera conflictos y problemas”. Considera que el Estado no debería inmiscuirse en esta labor. Tras reconocer que “la mayoría de impulsores del periódico (El País) fueron personas vinculadas con el franquismo” añade, sin embargo, que él, en realidad, nunca fue franquista (sí, léalo y lo verá, dicho por el mismo individuo que dirigió los mayores medios de propaganda y persuasión de tal régimen). También cuestiona en esa entrevista que el régimen que él llama franquista fuera terrorista, criticando al Presidente Zapatero por haber éste indicado que su abuelo, asesinado por los golpistas, fue víctima del terrorismo, señalando Cebrián que ello no es cierto, pues no fue una víctima del régimen, sino una víctima de la guerra entre dos bandos, asumiendo (erróneamente) que los Estados de los dos bandos intentaron dominar a la población mediante el ejercicio del terror. Predeciblemente, niega también la plurinacionalidad de España, y considera que la ley está por encima de todo y de todos, ley que ha sido acordada en unas coordenadas de poder heredadas de la inmodélica Transición, muy desigual y poco equilibrada. Cebrián está en contra de la redefinición de España que reconozca su plurinacionalidad, y se muestra dispuesto a enviar a la Guardia Civil a Catalunya para poner orden, asegurándose de que la ley se respeta, exigiendo que los representantes parlamentarios que actúan para realizar un referéndum vayan a la cárcel, tal como el yerno del Rey Juan Carlos I debería hacer, poniendo un tema profundamente político (la relación de Catalunya con España) al mismo nivel que si fuera un caso de fraude y corrupción fiscal. No deja de ser paradójico que este personaje, que con su silencio a través de su diario cubrió en su día la enorme corrupción de Jordi Pujol, a fin de protegerlo, ahora exija la prisión para aquellos que piden la secesión. La doble moralidad de este personaje y el oportunismo mostrado a lo largo de su vida son un buen reflejo de la reproducción de la cultura y el comportamiento franquistas que continúa dándose en grandes secciones de tal rotativo. Ni que decir tiene que El País tiene profesionales de gran valor cuya credibilidad e integridad, sin embargo, debe cuestionarse por su silencio ensordecedor frente a los comportamientos sectarios, abusivos y claramente antidemocráticos de tal rotativo que se han ido acentuando en los últimos años en contra de las voces que exigen un cambio profundo para establecer una España más democrática, más justa, más plurinacional y con muchísima más pluralidad en sus medios. Tal silencio debe también denunciarse.

Quisiera añadir una nota personal. Procedo de una familia represaliada por el fascismo, por el mismo régimen al que sirvieron el padre y el hijo Cebrián. No podemos estar más lejos en cuanto a biografía y vida profesional. Que tal individuo presente mi deseo de desenmascarar tanta mentira y tanto cinismo como “un intento de abrir las heridas” es una muestra más, como mínimo, de la incomprensión que los hijos e hijas de los vencedores del golpe fascista militar muestran hacia el enorme mal que han hecho y continúan haciendo a España. Ahora bien, es probable que en lugar de incomprensión sea un caso más del cinismo y caradura (no hay otra manera de definirlo) que ha caracterizado a los oportunistas que han estado gobernando España durante tanto tiempo en defensa de sus intereses, reproduciendo la cultura franquista que está asfixiando al país.

Fuente: http://blogs.publico.es/dominiopublico/19703/no-es-posible-recuperar-la-memoria-historica-a-traves-de-la-ley-de-la-memoria-historica/

Comparte este contenido:

Aquellos que olvidan la historia

Por:  Umberto Eco

Es una verdad obvia que los jóvenes carecen de conocimientos generales de historia.

Pero en mi experiencia, para los jóvenes el pasado se ha aplanado en una enorme nebulosa indiferenciada. Es por eso que en una carta abierta publicada recientemente en la revista italiana L’Espresso, le recomendé a mi nieto adolescente que ejercitara su memoria aprendiéndose un poema largo.

Me temo que las generaciones jóvenes de la actualidad corren el riesgo de perder tanto la memoria individual como la colectiva. Las encuestas han revelado dos tipos de falsos conceptos que persisten entre jóvenes evidentemente con estudios: por ejemplo, leí que muchos estudiantes italianos de universidad creen que Aldo Moro fue el líder de la organización militante Brigadas Rojas, cuando en realidad él era el primer ministro de Italia y las Brigadas Rojas fueron las responsables de su muerte en 1978.

Le escribí esa carta a mi nieto en diciembre, más o menos por el tiempo en que cierto video se había vuelto viral en Youtube. Este era de un episodio de L’Eredità, un programa de concursos de la televisión italiana que al parecer elige a los concursantes por su buen aspecto y afabilidad, junto con un mínimo de conocimientos generales (podemos suponer que esto es para evitar llenar la transmisión con gente bonita, pero despistada, que se devana los sesos sólo para responder a preguntas de opción múltiple como: ¿Giuseppe Garibaldi fue un ciclista, un explorador, un líder militar o el inventor del agua caliente?).

En un episodio el presentador, Carlo Conti, pidió a los concursantes que identificaran el año en que Adolf Hitler fue nombrado Canciller de Alemania. Las cuatro opciones de respuesta eran: 1933, 1948, 1964 y 1979. Los cuatro concursantes que tenían la oportunidad de responder eran: Ilaria, una joven bastante bonita; Matteo, un hombre de buena complexión de unos 30 años, con el cráneo afeitado y una cadena alrededor del cuello; Tiziana, una atractiva joven que también parecía tener unos 30 años, y una joven de nombre Caterina que llevaba anteojos y tenía aires de sabelotodo.

Debería ser universalmente sabido que Hitler murió al final de la Segunda Guerra Mundial, por lo que obviamente la respuesta sólo podía ser 1933; las otras fechas eran simplemente demasiado tardías. Pero Ilaria supuso que fue en 1948, Matteo eligió 1964 y Tiziana, 1979. Cuando le llegó el turno a Caterina ya estaba obligada a elegir 1933, pero fingió cierto titubeo al elegirla, no sabemos si por ironía o asombro.

Conti también les preguntó a los concursantes en qué año el entonces primer ministro italiano Benito Mussolini se había reunido con Ezra Pound; aquí también las opciones eran 1933, 1948, 1964 y 1979. Ahora bien, nadie está obligado a saber quién fue Ezra Pound (para que conste, él fue poeta y crítico estadounidense) y de no haber sido una pregunta de opción múltiple, yo tampoco habría indicado el año correcto. Pero dado que Mussolini fue asesinado en 1945, la única respuesta posible era 1933. (Confieso que quedé asombrado al enterarme en qué medida el dictador se mantenía al tanto con la poesía estadounidense).

La dulce Ilaria, pidiendo indulgencias con su tierna sonrisita, supuso que en 1964.

Conti no podía ocultar su asombro, como tampoco pudieron muchos de los que vieron y comentaron el video en Youtube. Pero ese momento es indicativo de un problema más grande: los cuatro concursantes, que estaban más o menos entre los 20 y 30 años de edad, y de los que podemos suponer que son bastante representativos de su grupo de edad, vieron las cuatro fechas como parte de un pasado genérico que ocurrió antes de que ellos nacieran. ¿Quién podría decir que no habrían caído en la misma trampa si una de las opciones de respuestas hubiera sido 1492?

Nuestra era no es la primera que experimenta esa homogenización del pasado. Tomemos el ejemplo del cuadro El matrimonio de la Virgen que Raphael terminó en 1504: la pintura presenta a personas vestidas con indumentarias del Renacimiento. Hoy en día es mucho más difícil justificar esa confusión de líneas dada la gran cantidad de información histórica que está disponible en internet, en películas y en televisión. ¿Sería posible que nuestros cuatro concursantes no pudieran diferenciar entre el período en que Hitler llegó al poder y el período en el que el hombre llegó a la Luna? ¿Podría ser que para algunos (o incluso muchos) de los jóvenes actuales el concepto de historia ahora es unidimensional?

Yo mantengo aún la esperanza, pues me enteré de este video de Youtube por mi nieto de 13 años y sus compañeros de escuela, que sonreían y se burlaban cuando me lo contaron. Quizás, después de todo, algunos jóvenes sí están aprendiendo el valor de la memoria.

Fuente: http://www.elespectador.com/opinion/aquellos-que-olvidan-la-historia-columna-483744

Imagen: http://www.utel.edu.mx/blog/rol-personal/el-olvido-y-su-relacion-con-los-recuerdos/

Comparte este contenido:

Entrevista a Francisco Vázquez: No es memoria histórica, es revanchismo histórico

Francisco Vázquez: No es memoria histórica, es revanchismo histórico

Por: Rafael Nuñez Cuesta

Francisco Vázquez, que hoy cumple 71 años, es un hombre jubilado pero inquieto y activo. No en vano, en breve se presentará ante un tribunal universitario para defender su doctorado. Lo mismo lee cómics de El Príncipe Valiente que libros de Historia de la Ilustración francesa, época de la que tiene una gran biblioteca.

Habla despacio y con un acusado acento gallego. Amable al trato, agradece lo pausado de la entrevista y la posibilidad de poder explayarse en asuntos que le gustan tanto como le preocupan. Le inquieta la mordaza que empieza a ponerse a los españoles que discrepan del discurso oficial, sobre todo en materia de valores familiares, igualdad de género o diversidad sexual. “La diferencia en estos asuntos está empezando a considerarse una incitación al odio que puede ser castigada”, lamenta.

Y España. Siempre España. España como desvelo. La debilidad del relato nacional. Algo que, dice, se localizó en un principio en Cataluña y el País Vasco “y hoy ya afecta a comunidades como Navarra, Valencia, Baleares e incluso Canarias”. Colige, por tanto, que el nacionalismo ya no lo es sólo por raíces culturales o económicas, sino también como consecuencia de un determinado “escenario político”. Pone el ejemplo de Andalucía, donde “se enaltece la etapa islámica y se sitúa la Reconquista casi como un fenómeno de invasión”. E invita a los lectores de La Gaceta a comprobarlo viajando al memorial de las Navas de Tolosa, “dependiente Junta de Andalucía”, para que lean los preocupantes textos que allí hay expuestos.

Le preocupan los nacionalismos fragmentadores. Tanto que en la primera conferencia que dio, allá por 1986, en el Club Siglo XXI, ya denunciaba el adoctrinamiento político que empezaba a incubarse en las escuelas. El “error” de la transferencia en materia educativa. Y fue profético, a tenor de la situación que hoy se vive Cataluña y en otras muchas regiones. La denuncia de lo que llama “desvertebración de España”, en alusión al concepto orteguiano, siempre fue una constante en su carrera política. Y siempre con tino particular, pues aún con ETA asesinando de manera casi industrial, él ya ponía el foco en Cataluña: “Siempre más fue peligroso el nacionalismo catalán que el vasco, que es mucho más reciente. Los vascos, en el fondo, conservan, aunque sea intuitivamente, su vinculación histórica con la Corona. La cuna de España es el País Vasco. Mientras que el tema catalán es, en gran medida, de tipo económico. Además de que siempre han operado aprovechando los momentos de debilidad del propio Estado”.

-Momentos de debilidad como el desastre del 98, el final de la II República, la crisis político-económica actual…

Siempre, siempre. El nacionalismo que ellos llaman moderado surge a raíz de la Revolución del 17. Cambó ya consigue ahí sus aranceles. Pero insisto en que el origen de todo está en la Educación. En su transferencia a las CCAA. Y hablo como gallego, que a pesar de estar el PP en mi tierra, esto se ha producido igual. La transferencia en Educación lo que ha hecho ha sido inyectar en los jóvenes un enfoque histórico muy sesgado y muy tergiversado, que excluye la idea de España. Una educación que hace de España algo ajeno, incluso hostil. 
¿Y la gente no dice nada?, se preguntan muchos. Pues mire, sólo un 15% o un 20% de población tiene conciencia política, no más. La mayoría se dedican a sus trabajos y a sus vidas. Y ese es el drama. Porque esa gente, esos catalanes que ahora tienen 35 o 40 años, lo que han aprendido en la escuela es que España es una realidad hostil, extraña, ajena. Ven con normalidad que ellos son una nación. Y lo dicen, muchos de ellos, sin estar concienciados políticamente. Han interiorizado el mensaje completamente. Con normalidad. Hemos hecho de Cataluña un Quebec.

-La Educación como “estructura de Estado”, que dicen ahora.

Exacto. Hoy un chiquillo gallego ha sido educado en que Valle Inclán no es gallego realmente, porque no ha escrito en gallego; ni la condesa de Pardo Bazán, ni Madariaga es un político gallego, ni Casares Quiroga, ni Calvo Sotelo. Sólo se citan a los nacionalistas.
Yo recuerdo hace muchos años, cuando mi hijo tenía trece o catorce años, que un día llegó a casa y me dijo que estaba estudiando al poeta Leiras Pulpeiro. Y le dije, “¿¡Pero qué poeta Leiras Pulpeiro?!, ¿a ti no te han enseñado quién es la condesa de Pardo Bazán?”. Al día siguiente estaba yo protestando en el colegio.

-¿Ya era usted alcalde?

Sí.

-Pues se llevarían un susto en el colegio.

(Ríe).

-Don Francisco, ¿considera que este proceso es reversible? Porque España se va desnacionalizando.

Completamente. España se va desvertebrando porque la Educación está desvertebrada.

-¿Y cómo revertimos el proceso?

Pues habrá que hacerlo obligando a cumplir la Ley, y en segundo lugar habrá que recuperar competencias o ejercer las que tiene el Estado. Porque el Estado tiene el 55% de las competencias en materia educativa y tiene también la inspección educativa, y está avalado, además, por todas las sentencias del Supremo y del Constitucional que siempre han fallado en contra de las leyes lingüísticas de la Generalitat de Cataluña. Y sin embargo siempre se ha producido un desacato absoluto, en ningún caso se han cumplido las sentencias.

GALICIA Y EL ERROR FRAGA

-Hace años era el nacionalismo vasco, vía terrorismo, el que más preocupación despertaba; hoy es el catalán, enloquecido, el que se ha echado al monte… ¿pero qué hay del nacionalismo gallego? Parece que, a la chita callando, está ganando la batalla de la cultura y la educación.

En el caso concreto de Galicia, se produce un error grave de partida por parte de Manuel Fraga, al que por otro lado siempre tuve un gran respeto, pero que cometió un craso error: quiso de alguna manera lavar su imagen y se propuso llegar a un pacto con el galleguismo moderado, y por lo tanto declinó muchas de las competencias que tenía en materia educativa o lingüística en favor de las tesis nacionalistas. Estas leyes que impulsa Fraga, después se ven reforzadas por el desgraciado periodo del bipartidismo PSG(PSOE) y BNG. Y así, hoy nos encontramos con una Galicia en la que hay una sensación, originada sobre todo a través de la Educación y del victimismo, de que somos una región lastimada por el Estado y marginada. 
Y después hay una exclusión de toda la realidad no nacionalista vía idioma. En la Xunta de Galicia, que gobierna el PP, toda la documentación oficial está en gallego. Y es así que se genera un sentimiento de que todo lo relativo a la lengua española es algo ajeno, algo extraño… todavía no hostil, como en Cataluña y el País Vasco, pero es que estamos aún en la primera fase.
Usted matricula a su hijo en el colegio y toda la documentación está en gallego, usted se pone enfermo y va a cualquier hospital o centro de salud y toda la documentación está en gallego. Los políticos, cuya lengua materna es en la inmensa mayoría de los casos el español, cuando intervienen en un acto público lo hacen sólo en gallego.

-Hay un relato según el cual el PP gallego, asumiendo el discurso gallegista, ha desactivado el separatismo gallego. Y desde el partido están convencidos de que funciona, pues siguen ganando elecciones.

Esa tesis se desmonta con los últimos resultados municipales. Los radicales de extrema izquierda y los nacionalistas ya copan los ayuntamientos de las principales ciudades, es verdad que con la colaboración del partido socialista, que facilita alcaldes radicales en La Coruña, en Ferrol, en Santiago, en las grandes ciudades. Yo discrepo de esa tesis. El voto del PP viene de las raíces conservadoras que todavía quedan en Galicia pero que están cada vez más circunscritas a la Galicia rural, y cada vez es más débil en la Galicia urbana. Y en segundo lugar porque ha alimentado el argumentario de los nacionalistas. Les da la razón y los legitima en sus planteamientos.

-Dígame, ¿qué problema tiene nuestra izquierda con la idea de Nación española?

Pues es incomprensible, ¿verdad? Porque yo siempre entendí, como viejo socialista, que el concepto de patria no es exclusivo de nadie, pero es un concepto muy firme en la izquierda y en los liberales españoles. El sentido de España, en el caso del PSOE viene determinado por razones fuertemente ideológicas. Porque la razón de ser del socialismo es el principio de igualdad y solidaridad. Y es el ámbito nacional español el que permite políticas de igualdad y de solidaridad, y no las diferenciaciones entre territorios por razones históricas o culturales.

«EL GRAN OBJETIVO ES ACABAR CON LA TRANSICIÓN»

-Pues la izquierda está en la atomización territorial más que en la solidaridad y la igualdad.

En la izquierda existe un complejo que entrega gratuitamente, no ya a la derecha, sino a los valores del régimen anterior, la idea de España. Lo cual es inconcebible. Y ese complejo determina unos cambios radicales en los propios posicionamientos históricos que siempre mantuvo la izquierda. Lo más llamativo de todo es que el PSOE está poniendo en revisión sus propias políticas, las que se llevaron a cabo en la Transición. Porque no nos engañemos, el objetivo del actual escenario, conflictivo y radicalizado, es acabar con la Transición.

-¿Cómo se acaba con el relato de la Transición?

Poniendo en entredicho el principio de reconciliación a través de la Ley de Memoria Histórica, rompiendo la paz religiosa con los ataques a la Iglesia Católica, con este anticlericalismo de nuevo cuño que pide derogar concordatos, implantando una nueva ley de libertad religiosa o promoviendo una España federal para la que hay que reformar la Constitución… cuando esto se hace desde el PSOE, lo primero que se está poniendo en tela de juicio son las políticas socialistas de los gobiernos de Felipe González. No hace falta remontarse a Indalecio Prieto o Largo Caballero. Lo que se está poniendo en entredicho y contra lo que se está legislando, son las decisiones del propio PSOE y de la Transición.
Lo que buscan los antisistema es generar una radicalización en el país, dividirlo nuevamente, enfrentarlo. Y en segundo lugar, atacar la propia Constitución. Porque saben que una vez se abra el melón de la reforma constitucional, el debate estará abierto ad infinitum.

-¿Cuándo se pone en tela de juicio la Transición? Porque mucha gente sitúa el momento en la aparición de Podemos. 

Antes.

-Me lo temía. Con la Memoria Histórica.

Con la Memoria Histórica. Mire, el principal valor de la Transición fue la reconciliación nacional…

-… reconciliación entre las élites políticas, porque el pueblo estaba reconciliado.

Efectivamente, el pueblo estaba reconciliado. Pero es en la Transición cuando se busca, de una vez por todas, una solución que permita una Constitución aceptada por todos. Lo cual implica renuncias y generosidad, dos virtudes que no se han prodigado mucho en nuestra historia política. Porque no nos engañemos, (en 1975) hay un sector que tiene el poder y renuncia a ejercerlo, y renuncia a ejercerlo (repite con énfasis). Y hay otro sector que viene de cárceles, de exilios y de clandestinidades, que renuncia al más mínimo atisbo de revanchismo. Yo ya militaba en el socialismo de aquella época. ¿Y cuántos éramos?, ¿dos mil?, ¿tres mil? Más no éramos. Éramos muy pocos. Y el que gobernaba tenía la fuerza de la legislación vigente en aquél momento, pero sobre todo tenía las Fuerzas de Seguridad del Estado, el Ejército; y a eso se renuncia porque se busca el punto de encuentro. Se aísla por un lado a los rupturistas, porque además una ruptura hubiera sido utópica e inviable salvo por la vía del terrorismo y del sufrimiento. Y se aísla a los inmovilistas, los que se niegan a aceptar los cambios. Y es cuando se produce un proceso ejemplar, la Transición española, que así ha sido reconocida mundialmente.

-Y la Memoria Histórica acaba con ese espíritu.

La Memoria Histórica no es tal, es la ley del revanchismo histórico. E incluso ha evolucionado de tal forma que los planteamientos que se están aplicando hoy en este absurdo cambio de callejeros parece que vayan orientados a ganar una guerra que se perdió hace ochenta años. Es una cosa demencial.

-También habla usted de una quiebra en lo que llama la paz religiosa.

Sí. Todos sabemos que el Ejército y la Iglesia han determinado, para bien y para mal, nuestra historia reciente. La Iglesia renunció a muchas situaciones de privilegio a cambio de un reconocimiento de su papel fundamental dentro de nuestra sociedad. Es lo que se llama paz religiosa, que se quebró desde el punto y hora en el que desde la izquierda se denuncia, falsamente, que la Iglesia goza de situaciones de excepcionalidad y de privilegio. Entonces se intenta limitar el principio de libertad religiosa, sacarlo de lo público y reducirlo al ámbito individual, como si fuera un derecho individual, cuando es un ejercicio de un derecho colectivo y público, como muchos otros. Y esto no se ha llevado a cabo desde a acción del Gobierno, porque no ha habido lugar a ello, pero sí desde los ayuntamientos y las autonomías.

-Y la tercera pata de la quiebra del relato constitucional del 78: el federalismo.

Es el tercer punto, una reforma constitucional para dar satisfacción a parte de las aspiraciones de los nacionalistas con la introducción del concepto de federalismo. Lo cual es un inmenso error porque la experiencia de estos casi cuarenta años de democracia nos demuestra que nunca los nacionalistas se muestran satisfechos. Cualquier avance que tienen lo amortizan inmediatamente y plantean la siguiente meta. Y todos sabemos que su meta última es la ruptura de la unidad de España.

EL VATICANO COMO COMO EPICENTRO DEL CATOLICISMO… Y DE LA GEOPOLÍTICA

“Muchas veces reducimos la Santa Sede al centro religioso del Catolicismo. Y lo es, pero no sólo. Olvidamos que es un Estado soberano con una gran importancia en la política internacional más allá de su tamaño minúsculo”. Vázquez explica en su entrevista con La Gaceta que el nivel de información, el nivel de conocimiento de la realidad mundial que tiene el Vaticano lo tienen muy pocos países, “por no decir que ninguno. Quizá los EEUU”. Y explica el por qué del prestigio del servicio de información vaticano: “Dese cuenta usted de que en el lugar más apartado del mundo posiblemente encuentre usted un misionero que está obligado, anualmente, a emitirle un informe a su obispo. Un informe en el que trata no sólo si la iglesia está o no en pie, también le informa de la realidad social de, por ejemplo, la selva profunda del Amazonas. Informe que el Obispo remite a su vez al Nuncio, e informe que el Nuncio remite a la Secretaría de Estado. Sume usted todos los informes del mundo, comprenderá usted por qué la red de informadores del Vaticano es única. Y eso lo saben otros países”.

El gigantesco caudal de información que maneja el Vaticano provee al pequeño Estado de una extraordinaria capacidad negociadora, y sobre todo mediadora, en las relaciones internacionales. Y Vázquez, sin aludir directamente a su propia experiencia -“aún estoy sujeto a la ley de secretos oficiales”- reconoce que “a lo mejor el Embajador de España en la Santa Sede habla más del problema de Cuba, del problema de la guerrilla colombiana, de los españoles secuestrados en el Chad, de las tensiones de Oriente Medio o de las posibles amenazas de los fundamentalistas islámicos en España que de cuestiones relacionadas con la Diócesis de Madrid o los problemas fiscales de la Diócesis de Aragón”.

La Embajada de España ante la Santa Sede es una de las joyas del Patrimonio Histórico Español. Un hermoso palacio renacentista que encierra magníficas obras de arte. Es, en palabras del exembajador, “una auténtica maravilla que además goza del privilegio de ser la embajada más antigua del mundo entre todas las naciones”. Una circunstancia llamativa para ser España “un invento”, desliza irónico Francisco Vázquez, que además revela que en el romano templete del Bramante, edificado por Fernando e Isabel, existe un sello en piedra donde pone Isabela Fedinandus Rex Hispanorum. “No reyes de Castilla y Aragón, sino reyes de España”.

-Leí hace años una anécdota de cuando usted comenzaba su etapa de embajador ante la Santa Sede. Sobre un mosaico que había en el suelo de la Embajada…

(Sonríe) Yo cuando llego a la Embajada, el hall, que era inmenso, tenía una magnífica alfombra que cubría el suelo de mármol. Y un día tropecé con la alfombra y observé que había un mosaico debajo. Mandé levantarla y me encontré con la sorpresa de que había un escudo inmenso de los Reyes Católicos, que son los que fundaron la Embajada. Además, un escudo muy claro y elemental. Figuraban todas las posesiones de Aragón, como eran Nápoles y las dos Sicilias. Entonces pregunté por qué estaba tapado. Y claro, resulta que tenía el águila de San Juan, que es el símbolo de la monarquía castellana. Y según me dijeron, un anterior embajador, ya en democracia, al verlo dijo: “¡El aguilucho franquista!”. Y mandó taparlo. Y así tapada siguió, hasta que yo, como usted comprenderá, la destapé.

(Mosaico «franquista» en el hall de la Embajada española ante el Vaticano)

-Muy revelador de la mentalidad política española.

Este es un ejemplo de algo que usted viaja por el mundo y no encuentra nada parecido. Allí mismo en Roma, por ejemplo, puede usted encontrar vestigios de la etapa mussoliniana, sin ir más lejos en el gran obelisco que preside el Estadio Olímpico. A la entrada del estadio pone “Mussolini Dux”. Y no pasa nada. Otro ejemplo: el Congreso de los diputados de la República italiana está presidido por una inmensa placa detrás de la presidencia donde dice que “el Rey Vittorio Emanuele, padre de la unidad de Italia…”. Y nadie quitó la placa. Hoy una simple pintura en el parlamento autonómico de Canarias que parece que afecta a la población guanche… pues parece que se plantean retirarla. La ignorancia histórica que tenemos en este país es tremenda.

-Usted ha sido embajador de España, ¿qué imagen tienen, en Italia y en el mundo, de los españoles?

España es un país respetado por su historia, y en Italia mucho más porque no hay que olvidar que todo el sur de Italia fue, durante más de cuatrocientos años, parte de España, y lo tienen a gala. (Repite) Lo tienen a gala. Y en general en toda Italia, porque en Milán también hay una presencia importante de lo que fue España. Del tiempo en el que fuimos la primera potencia del mundo. Quizá el reflejo de todo ello sea el palacio de la Embajada. La corte Papal era en aquellos momentos la más importante del mundo en la medida que el Papa era un elemento mediador y tenía una gran importancia en las relaciones entre las naciones. Y España, a su vez, era el primer imperio del mundo. Por lo tanto nuestro Reyes quisieron reflejar su poderío ante la primera corte europea.

-La historia, siempre presente.

Yo le diría a usted que ese respeto y ese reconocimiento que hay hacia España en Italia es precisamente el que nosotros no tenemos hacia nuestra propia historia. Le voy a contar una anécdota, de la cual fue fiel testigo el que luego iba a ser ministro de Cultura César Antonio Molina, en aquél momento presidente del Instituto Cervantes. El Instituto inauguró la sede de Nápoles y allí fuimos los dos embajadores, ante Italia y ante el Vaticano. Y el discurso inaugural lo pronunció el alcalde de Nápoles. Estaba sentado a mi lado el almirante de la Armada española que en su momento dirigía el comando español del cuartel del sur de la OTAN, que está en Nápoles. Bueno, pues el discurso del alcalde de Nápoles hizo que se nos saltaran las lágrimas a todos los españoles que allí estábamos. Fue un canto tal a su ciudad, engrandecida por la presencia de Cervantes, engrandecida por la presencia de Quevedo, con un conocimiento extraordinario de nuestro Siglo de Oro, de los poetas, de los artistas… una cosa extraordinaria. Entonces yo les dije al almirante y a mi amigo César Antonio Molina: “Si ese discurso lo pronuncio yo en España me llaman fascista, franquista y de todo”. Y esto es un fiel reflejo de lo que hay.

(“Mussolini Dux”. Obelisco del Estadio Olímpico de Roma)

-¿Preocupa en el Vaticano la desvertebración de España?

Sí, sí, sin duda alguna. España es uno de los países que el Vaticano sigue con más atención y mayor preocupación. Por una razón: la influencia que nosotros tenemos sobre Latinoamérica. Es decir, un problema que pueda surgir en Noruega o Suecia tiene la importancia que tiene. Un problema en España, tarde o temprano, termina repercutiendo en América. Somos un referente cultural y social para esos países, y mucho más desde que aquí hay una gran emigración procedente de esos países. ¿Preocupa, pues, la desvertebración? Evidentemente. Fíjese que teniendo los partidos nacionalistas, en sus orígenes, una condición cristiana, el Vaticano jamás les ha dado la más mínima cobertura. Y la renovación que se hizo en la Iglesia vasca, o los últimos nombramientos en la Iglesia catalana, son un reflejo de ello.

«CON LA LEY DEL ABORTO FUI ENGAÑADO»

-Usted fue embajador ante el Vaticano durante el periodo de Rodríguez Zapatero. Un periodo durante el cual, usted mismo lo reconoce, se incubaron muchas de las convulsiones que hoy tenemos en el país. Me refiero a la quiebra del relato constitucional, al Estatuto de Cataluña, a la ley del aborto de Bibiana Aído, a la Memoria Histórica… Me interesa saber cómo concilió sus valores con la pertenencia a ese gobierno. 

Con el Estatuto de Cataluña yo soy muy crítico. Yo era presidente de la Federación de Municipios y Provincias, aparte de alcalde, y recuerdo que, tras una reunión con José Bono, a la sazón ministro de Defensa, sus compañeros (periodistas) me preguntaron por el Estatuto, y les dije: “He leído el prólogo y me ha dado un ataque de urticaria, no he podido seguir”. 
Antes de ser yo Embajador están en marcha el Estatuto, la ley de Memoria Histórica, la ley de Igualdad de Género y la ley del matrimonio homosexual. Y estando yo ya en la Embajada sale la ley del aborto, una ley con la que soy engañado. Porque se me dice que a través de unas enmiendas en el Senado se va a modificar parcialmente, y eso no fue así. También es cierto que en esa misma etapa se da el paso más importante, el único que se ha dado, para garantizar la financiación de la Iglesia. Se cambia el sistema de financiación. Y a su vez se adapta el tratamiento fiscal de la Iglesia Católica, que era un problema grave, a las normas europeas. Y en tercer lugar se zanja el asunto de los profesores de religión. Es decir, que también se produjeron avances. Sobre todo el relativo a la financiación, en el cual tuvimos protagonismo Maria Teresa Fernández de la Vega, el Cardenal Cañizares y el Embajador en el Vaticano. De esa parte sí me siento orgulloso.

-Después de su labor en Roma suena su nombre para Defensor del Pueblo.

Al final de mi etapa como embajador, es cierto, se abre la posibilidad de nombrarme Defensor del Pueblo, con la aceptación del Partido Popular. Y soy vetado por mi propio partido, una cosa muy curiosa. Mi partido me veta por mi postura sobre el aborto y por mi postura sobre Cataluña. Entonces me reincorporé a mi trabajo como inspector de trabajo; ahí terminé mi carrera profesional y me jubilé.

-¿Y cómo ve ahora a su antiguo partido (Francisco Vázquez abandonó el PSOE en 2014)?

El problema no es quién va a ser el Secretario General o la Secretaria General. El problema del PSOE es de fondo, es ideológico. Uno puede discrepar en relación a las políticas económicas, fiscales, etc, pero uno no puede discrepar en posturas de fondo: unidad de España, Memoria Histórica y la ruptura de la paz religiosa con un posicionamiento, teórico al menos, hostil a la Iglesia Católica. Y el problema de fondo se agrava mucho más, que es cuando se produce mi ruptura, con las políticas de alianzas. Cuando el PSOE abre las puertas de las instituciones a partidos antisistema y a grupos independentistas. Algo que ya se hubo de tolerar con el gobierno de Maragall con ERC, o el gobierno de Touriño con el BNG, pero que ahora se ha generalizado abriendo centenares de instituciones a todos estos grupos.
El cartel del ayuntamiento de la Coruña del Papa borracho, por ejemplo, no es de una peña carnavalesca, lo hace el propio Ayuntamiento de La Coruña (en manos de las Mareas). Y el festival de las Drag Queen lo hacen también autoridades canarias.

(Presentación en el Ayuntamiento de La Coruña del cartel al que alude Francisco Vázquez)

-Y eso es lo que le lleva a usted a abandonar el PSOE. 

A abandonar la militancia en el partido, porque sigo siendo socialdemócrata y sigo viviendo como propias las ideas del socialismo. Yo a lo que sigo aspirando es a que el PSOE recupere el espacio que le corresponde. Mire, se lo explico con un ejemplo muy claro: yo entré en el PSOE en el año 74 definiéndome como socialdemócrata, definiéndome como católico y definiéndome como español, y nunca había tenido problemas con ello. Lo que no puede ser es que hayamos sido ocupados, con “k”, por ideas ajenas a la socialdemocracia y más propias del mundo antisistema y el totalitarismo. Y es una pena, porque mucha gente estamos en una situación de orfandad. Aunque le advierto de que esa orfandad no se limita a la izquierda, ¿eh? Ese es el gran problema. Hay una importante número de personas de la derecha que se sienten también huérfanas. Yo a mi partido le reprocho muchas cosas, sobre todo en los últimos años… pero a la derecha también. Porque el PP ha tenido unos años en los que ha tenido una gran mayoría absoluta en los que podría haber enderezado el país y no lo ha hecho. Y ahora cada vez es más difícil.

-Este perfil suyo, que describe como socialdemócrata, católico y español, ¿a qué partido puede acudir entre la oferta política española?

A ninguno. Yo me he llevado una gran decepción con Ciudadanos, sobre todo en lo relativo a la cuestión territorial, dado que en sus orígenes fue un partido muy valiente en ese aspecto. Ahora se ha olvidado de eso.

“LE PEN ES PATRIOTISMO, NO EXTREMA DERECHA”

(La candidata «patriota» del Frente Nacional, Marine Le Pen)

La crisis de representación política española, Francisco Vázquez la enmarca en una crisis mayor de carácter continental. Algo que, a su juicio, se va a ver en las elecciones que se van a producir dentro de unos días en Francia. El exalcalde de La Coruña vivió durante un tiempo el país vecino, se declara admirador del general De Gaulle, y no sólo: “soy un francófilo hasta la muerte”. Y lo es por ser un amante de la Ilustración, de la Revolución y de todo aquél periodo que supuso el inicio de la modernidad. De modo que cuando habla de Francia no lo hace a humo de pajas. Describe a la candidata del Frente Nacional como “patriota” y niega que se trate de una política de extrema derecha.
 Explica que la inmigración indiscriminada que ha recibido Francia “ha hecho que determinados valores de la cultura republicana estén en entredicho”, y esa es una de las causas del éxito de Marine Le Pen, que se habría alejado de las ideas “filonazis” de su padre para asumir un paquete ideológico heredero de Charles Maurras.

“Marine Le Pen representa un cierto hartazgo de la sociedad europea frente al control de Bruselas, frente a unas políticas burocráticas muy lejanas de las preocupaciones de las gentes y frente a las renuncias a las propias identidades nacionales. Porque Europa ha de construirse desde las identidades nacionales, guste o no guste. Y no pasa nada. ¿No estamos defendiendo en España el respeto a las identidades regionales? ¡Pues lo normal es que se respeten las distintas identidades y sensibilidades nacionales! Porque si lo que se intenta es crear un escenario de identidad único, lo que surge es la ruptura”.

CABALLERO DE LA ORDEN DEL IMPERIO BRITÁNICO Y AMANTE DE LOS CÓMICS

-A usted se la ha condecorado con Caballero de la Orden del imperio británico “por el impulso y la difusión de los valores británicos”. Cuénteme. 

La Coruña tuvo mucha relación con las islas británicas por una razón geográfica. Fue el puerto desde el que salió Felipe II para casarse con María Tudor y la línea Coruña-Plymouth ya era el principal correo en el siglo XVI. Los coruñeses hemos tenido una gran vinculación histórica, económica y comercial con las Islas. Desde Coruña salió, por ejemplo, la Escuadra Invencible. Y ya en el siglo XIX, una de las grandes batallas de la Guerra de la Independencia se produjo en La Coruña entre el ejército inglés, que llevó a cabo el primer Dunquerque de la Historia, y las tropas napoleónicas. Además fue una batalla muy interesante y muy gallega porque todos ganaron. El general británico, que fue el predecesor de Welington, murió y, siguiendo la costumbre británica, fue enterrado donde encontró la muerte, que es La Coruña. Y yo todo esto, como amante de la Historia, lo moví mucho. Impulsé mucho toda esa relación. Y los británicos me lo reconocieron.

-¿Entonces si le pregunto por Gibraltar le meto a usted en un lío?

En absoluto. Yo siempre fui partidario de la línea dura con Gibraltar. De estrangularlos. Pero no cerrando la verja, sino estrangularlos financieramente en todas sus inversiones en España.

-Don Francisco, le van a quitar la Orden de Caballero. 

(Ríe) No, no se preocupe. Hay que estrangular a toda esta red de bufetes gibraltareños que operan en la frontera de la legalidad.

-Supongo que habrá estado al tanto de lo que han dicho en las Islas de nosotros estos últimos días.

Sí, una desmesura verbal propia de ellos.

(Edición original en inglés del cómic El Príncipe Valiente)

-Según he podido saber es usted un fanático de los cómics. Dígame, para terminar, cuál es su favorito. 

El Príncipe Valiente, siempre lo he dicho, de Harold Foster. Tengo muchas colecciones completas. Cuando era niño me gustaban mucho Las aventuras del FBI y El Cachorro, que era de un joven grumete español en la época de los piratas del Caribe. Y todo lo de Walt Disney siempre me encantó. Soy un enamorado de el Pato Donald, los sobrinos, etc.

-¿Y El Jabato, El Capitán Trueno, Hazañas Bélicas…?, ¿nuestros cómics no le gustaban?

¡Por supuesto! Y El Guerrero del Antifaz. Y Hazañas Bélicas me ha gustado mucho. Y Pulgarcito. Yo cogí ya el final de Chicos y de Flechas y Pelayos, que eran unos muy buenos tebeos.

-Decir que a usted le gustaba Flechas y Pelayos es una incorrección política, don Francisco.

No creo. Dibujaba Blasco, que es uno de los mejores dibujantes. Otra cosas es la ideología que pudieran encerrar, que no tiene nada que ver.

-¿Y de los cómics yankis qué me dice?

Bueno, cuando llegan los grandes héroes americanos hay dos que me gustan mucho: El Hombre Enmascarado y, sobre todo, El Príncipe Valiente, que cada viñeta era una obra de arte. Además,  históricamente recoge todas las leyendas artúricas que son preciosas, y para los gallegos de una manera especial, pues somos un pueblo muy de mitos y de magias. Hoy ya no compro cómics. No me gusta el Manga. Ni tampoco me gusta la evolución que han tenido los grandes héroes de la Marvel o DC Cómics.

Fuente: http://gaceta.es/noticias/francisco-vazquez-educacion-autonomica-excluido-idea-espana-09042017-0241

Comparte este contenido:

Argentina: A 16 años de la recordada camiseta en defensa de la educación pública

Argentina/Abril de 2017/Fuente: La Capital

Septiembre de 2001. Faltaba poco para el Día del Maestro y un poco más para que se desate el estallido social que culminó en diciembre con el gobierno de la Alianza. El ministro de Educación de la Nación era Andrés Delich, quien había llegado tras el portazo que pegó el cordobés Hugo Juri ante el brutal recorte que propuso Ricardo López Murphy a la educación. Las protestas de docentes y estudiantes hizo que la gestión de López Murphy durara tan sólo quince días. Pero idea de arancelar la universidad estaba a la vuelta de la esquina.

Pero en esa noche de septiembre de 2001 los ojos del país estaban puestos en la cancha de River, donde la selección de Bielsa se enfrentaba a Brasil por las eliminatorias mundialistas. Fue 2 a 1 a favor del conjunto albiceleste. Pero lo que los miles de ojos presentes en el Monumental —y los millones que los vieron por TV— vieron también esa noche fue a los once jugadores —Burgos; Vivas, Ayala y Samuel; Zanetti, Simeone, Placente y Aimar; Kily González, el Piojo López y Crespo— salir a la cancha con una bandera que decía: «Defendamos la educación pública». La frase la llevaban también estampada en una remera blanca que se calzaron sobre la casaca de la selección. La potente imagen quedó inmortalizada en la foto de Juan Pablo Maldovan, de la agencia DyN, que al otro día reflejaron varios medios.

No era la primera vez que los muchachos dirigidos por Bielsa le ponían el cuerpo a las demandas político-sociales de aquellos años. De hecho, meses antes habían salido a la cancha (contra Colombia, también por Eliminatorias) con una bandera y remeras que pedían «Salvemos a Aerolíneas y a Austral».

Precisamente con el antecedente de Aerolíneas es que a un grupo de padres y docentes de la Escuela Nº 4 de la localidad bonaerense de Martínez se les ocurrió visibilizar su preocupación a través de la selección.

El periodista y divulgador científico Adrián Paenza fue quien hizo de puente para el encuentro de padres con los jugadores, quienes aceptaron sin problemas. «La gente cada vez se está dando más cuenta de la importancia de la educación pública y gratuita y esto pasa cuando hay quienes piensan arancelar las universidades y podar los recursos para la educación», contó entonces Luis Fau, uno de padres impulsores de la movida en defensa de la educación pública.

Fuente: http://www.lacapital.com.ar/educacion/a-16-anos-la-recordada-camiseta-defensa-la-educacion-publica-n1377009.html

Comparte este contenido:
Page 4 of 6
1 2 3 4 5 6